Jueves 20 de agosto 2009

+ Crisis: perdidos 20 años de PIB

+ 40 años para recobrar lo perdido

 

1.- El tamaño de la crisis económica debe medirse en el pargo plazo. Y ahí existe una cifra contundente. Mientras en el largo periodo de 1941 a 1982 el producto interno bruto tuvo un promedio anual de 6%, de 1983 al 2009 el crecimiento promedio anual ha sido de apenas 2.5%.

2.- Y la dimensión de la crisis social se debe calibrar en función de la demanda insatisfecha de empleo en el sector formal: para dar trabajo en el sector formal de la economía al promedio de un millón 200 mil personas que se incorporan anualmente al mercado de trabajo por primera vez, la economía debe crecer 7.5% anual. En el periodo de casi 30 años 1083-2009, el modelo de desarrollo tuvo un déficit anual de 5% del PIB.

3.- El PIB real del 2009 es igual al que debió de haberse tenido en 1995 si México hubiera crecido a una tasa promedio anual de 7%. Por tanto, la larga crisis económica ha extraviado-perdido-sacrificado casi 20 años de crecimiento económico por falta de un nuevo modelo de desarrollo que se oriente no a responder a los discursos políticos de los partidos sino a satisfacer las necesidades de bienestar de los mexicanos, prioritariamente el del empleo.

4.- El colapso del modelo de desarrollo debe medirse en función de una fórmula simple: todo modelo de crecimiento económico debe atender como prioridad las necesidades de empleo formal de la población económicamente activa. La economía debe crecer para satisfacer las necesidades de empleo, no para mantener un equilibrio en los indicadores macroeconómicos.

5.- Para recuperar lo perdido, la economía mexicana debe localizarse en un escenario que pudiera considerarse imposible con la actual estructura productiva: la tasa de crecimiento promedio de 7.5% anual para dar empleo a la nueva demanda anual de trabajo, más un porcentaje adicional para intentar recuperar lo perdido. A una tasa adicional promedio de 2.5%, México podría recuperar lo perdido en el ciclo de la crisis 1983-2009 en cuando menos 40 años.

6.- La verdadera crisis económica no es la de este año. La crisis real debe observarse en un escenario de largo plazo. En el largo periodo de 1954 a 1982, la economía tuvo dos ciclos: el del crecimiento con estabilidad hasta 1970 y el de crecimiento con inestabilidad de 1970 a 1982. De 1941 a 1982, 41 años de vida económica, el promedio sexenal de PIB fue de 6%. De 1982 a 2009, casi 30 años, el PIB promedio semestral ha sido de 2.5%.

7.- El largo ciclo de 1941 a 1982 estuvo dominado por una política económica con dos variantes. El primero fue de un populismo estabilizador, controlando la inflación y por tanto anclando el tipo de cambio; la segunda fue del populismo estatista, con base en un aumento del gasto público y por tanto detonando la inflación que llevó a la devaluación. En el periodo estabilizador, la inflación promedio anual fue de 4.5%, con los sexenios de López Mateos y Díaz Ordaz con una inflación promedio anual de 2%. En el periodo populista de Echeverría y López Portillo, la inflación anual promedio fue de 25.4%.

8.- El problema central de una crisis se localiza en la relación PIB-empleo. Es decir, se crece económicamente para generar empleo en el sector formal de la economía. En el periodo 1941-1982, el crecimiento de 6% promedio se logró con inflación controlada o más o menos controlada. El problema en el docenato populista fue el desorden en el gasto, el crecimiento del Estado y el financiamiento del gasto público con emisión de dinero que se transformó en presión inflacionaria por ausencia de oferta específica.

9.- En el ciclo neoliberal de 1983 al 2009, la economía ha tenido un tope en el crecimiento económico de 3%. Más allá de esta cifra, los desequilibrios productivos, financieros y económicos se convierten en presión inflacionaria inmediata. Y el principal lastre de la inflación no es de suyo el aumento generalizado de los precios y sus efectos en la disminución del poder adquisitivo de los salarios, sino en su transformación casi inmediata en devaluación.

10.- Por tanto, el actual modelo de desarrollo --los resabios del modelo populista y las contradicciones del modelo neoliberal-- no garantizan la posibilidad de tasas de crecimiento promedio anual de 7.5% anual para dar empleo formal a la nueva población económicamente activa que se incorpora al trabajo cada año. El rezago en el empleo se convierte en el principal indicador de la crisis económica, en el factor que identifica la insuficiencia del actual modelo de desarrollo y en el tema central del debate sobre la urgencia de un nuevo modelo de desarrollo.

11.- La actual tasa del PIB en 2009 debía ser la de 1995 manteniendo de 1982 a 1995 el ritmo promedio de crecimiento económico de 7% anual. Por tanto, la crisis económica ha perdido 20 años de PIB y podrían ser más si en el periodo 2010-2012 el crecimiento anual promedio fuera de 2%.

12.- El desafío para la clase gobernante --ejecutivo y legislativo-- radica en sentarse a debatir la verdadera crisis del país: el actual modelo de desarrollo ya no da para satisfacer la demanda de empleo. Y el empleo formal sería el principal indicador del bienestar de una nación. ¿Qué modelo de desarrollo aguantaría una tasa anual de PIB de 10% sin inflación? En este punto se localiza el verdadero debate de la crisis y el desarrollo.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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