Viernes 21 de agosto 2009

+ PAN-2012, derrotado por crisis

+ Salinas: 2012-PRI para TLC II

 

Para Jacobo Zabludovsky, por su Medalla al

Mérito Ciudadano,  y a su amistad y generosidad

 

1.- El gran dilema de la gran crisis de modelo de desarrollo mexicano radica en darle prioridad al cumplimiento de las ideologías de los partidos en el poder o construir un nuevo consenso nacional para recuperar el ritmo de crecimiento económico que exige el 1.2 millones de mexicanos que se incorpora por primera vez cada año al empleo.

2.- El desafío es bastante grande: crear un modelo de desarrollo capaz de mantener un ritmo de crecimiento económico mínimo de 7% anual. Y también se debe decidir cuál será el motor del desarrollo: el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica o el objetivo de crear empleos en el sector formal.

3.- La encrucijada de la crisis mexicana, por tanto, llevará a decidir entre dos caminos: el de la economía productiva que privilegie el empleo o la restauración de la economía estatista que se base en los subsidios a los ciudadanos. Es decir, producir o subsidiar.

4.- La larga crisis mexicana --el desarrollo estabilizador, el populismo y el neoliberalismo-- terminó con el modelo de desarrollo de la revolución mexicana sustentado en tres pilares: el Estado, la Constitución y el PRI. El modelo creado por Carlos Salinas en el ciclo 1990-1993 se agotó con el colapso de la globalización del año pasado y la debacle de este año.

5.- México se enfrenta a una gran decisión: tratar de reconstruir los pedazos del México del tratado de comercio libre sin un modelo de desarrollo industrial y agropecuario o buscar un nuevo modelo nacional que pueda aprovechar las ventajas de la internacionalización productiva. Ahí se localiza el 2012 mexicano: regresar al PRI de Carlos Salinas a la presidencia para que insista en el modelo que no resolvió las necesidades de empleo de los mexicanos o decidir el PAN a tomar la gran decisión de proponer un nuevo modelo de desarrollo que supere las deficiencias.

6.- El proyecto nacional de desarrollo histórico de la revolución mexicana se basó en tres criterios: el Estado de bienestar, el sistema productivo industrial y agropecuario y la estructura social corporativa. Este modelo estaba sustentado en un solo pivote: la hegemonía dominante del presidente de la república y del PRI. Hoy el sistema político está diversificado y el PRI perdió el poder. Por tanto, se requiere de otro modelo de desarrollo estructurado sobre nuevas bases plurales y democráticas.

7.- La crisis del proyecto nacional de la revolución mexicana pasó por muchas crisis: la política en Tlatelolco 1968, la económica y de modelo de desarrollo en 1976 con la devaluación, la de la economía mixta en 1982 con la expropiación de la banca, la de la legitimidad del partido de Estado en 1988, la de gobernabilidad con la ruptura de 1994, la de la hegemonía priísta con la alternancia partidista en el 2000 y la de la globalización en 2008-2009.

8.- La crisis de modelo de desarrollo del proyecto nacional de la revolución mexicana se percibe en la incapacidad del actual sistema productivo para crecer más allá de 3% sin generar crisis de crecimiento, pero ante una demanda de PIB de 7% para atender la demanda de nuevo empleo anual. Y el viejo modelo de ese proyecto nacional reventó cuando Salinas pasó del Estado al mercado y no respetó la nueva correlación de fuerzas sociales producto de la desestatización económica y política.

9.- El viejo modelo de desarrollo que lamentablemente sigue vigente estaba sostenido por cinco pilares: una presidencia de la república dominante, un PRI de holgada mayoría calificada, un crecimiento económico generador de bienestar a través de políticas de Estado, una oposición leal que no aspiraba a la alternancia y una cultura ideológica derivada del gran consenso nacional que significó la revolución mexicana.

10.- La reforma de Carlos Salinas 1990-1993 modifico esas hegemonías: perdió el dominio mayoritario del PRI al concertacesionarle espacios regionales a la oposición, desideologizó al PRI, liquidó la cultura de la revolución mexicana, terminó con la hegemonía del Estado e inclusive vendió empresas estatales y subordinó la economía productiva a las necesidades de la economía de los Estados Unidos.

11.- El nuevo modelo de desarrollo debería tener tres pivotes: un Estado promotor del desarrollo basado en una nueva economía mixta, una fuerte innovación en la planta industrial y en la producción del campo y nuevas relaciones sociales basadas en la existencia de un sistema democrático de pluralidad. El punto clave radicara en la definición de un nuevo consenso nacional basado en tres principios: la democracia, el desarrollo y la equidad social.

12.- La gran pregunta es la siguiente: ¿responderá el nuevo modelo de desarrollo que todos piden a los compromisos ideológicos de los partidos dominantes o se ajustará a la exigencia de buscar una economía productiva y no populista a base de subsidios que permita crecer a tasas anuales de 7%?

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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