Miércoles 26 de agosto 2009

+ Crisis económica es política

+ Aznar: agenda de reformas

 

 

En medio de la crisis económica española, la más grave desde la transición que condujo a los Pactos de la Moncloa, el ex presidente José María Aznar llegó a una conclusión que tendría validez en México:

“Toda crisis es, en última instancia, una crisis política. Y como la crisis es, al final, política, la solución también deberá ser política. Es decir, sólo con un ambicioso proyecto reformista y con la determinación de poner en marcha las medidas necesarias que convoquen a toda la sociedad en un objetivo de futuro, será posible superar la crisis y retomar la senda de la prosperidad y progreso”.

Para superar la crisis, agrega Aznar en su libro  España puede salir de la crisis (editorial Planeta, mayo de 2009), “harán falta líderes capaces de transformar las propuestas de reformas en políticas reformistas”.

El libro de Aznar --presidente de España por el centro-derecha Partido Popular 1996-2004-- surgió del fondo de la crisis española que el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero se negó a reconocer, luego la acreditó la responsabilidad a los Estados Unidos y finalmente lo llevó a “no hacer nada” y a “rehuir cualquier responsabilidad”. Zapatero, dice Aznar, descartó la opción más viable para España: “reconocer la crisis, tomar medidas y que éstas vayan en la dirección adecuada”.

El libro de Aznar abre un debate sobre la crisis que permite una lectura en el contexto mexicano. El PP de Aznar dejó una economía sana en 2004 y el gobierno de centro-izquierda de Zapatero ha hundido a España en la peor crisis desde la de 1977 que condujo a la transición vía los Pactos de la Moncloa: casi cinco millones de desempleados, PIB negativo, pérdida de poder de compra, deterioro de las exportaciones y sobre todo pérdida de bienestar social. Aznar publicó su libro para ofrecer una salida a la crisis española a través de una agenda nacional de reformas, porque nada es peor para una crisis económica que la parálisis del poder.

Aznar señala que la salida de una crisis pasa por tres condiciones; confianza nacional, “liderazgo político” y una agenda nacional de reformas. Toda crisis hace estallar las posibilidades del corto plazo. Por tanto, las reformas deben apuntar hacia la reformulación del modelo de desarrollo. Aznar enumera dieciséis reformas:

1.- Austeridad y recorte en el gasto público.

2.- Contención del empleo público.

3.- Racionalización y reestructuración del modelo autonómico.

4.- Rebaja de impuestos.

5.- Nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas.

6.- Recuperación del mercado nacional.

7.- Apertura Comercial.

8.- Nuevas liberalizaciones de los mercados de servicios.

9.- Mayor competencia en todos los mercados.

10.- Nueva y profundas reforma laboral.

11.- Reformas para asegurar la sustentabilidad de los sistemas de pensiones.

12.- Reformas para mejorar la eficiencia y reducir el coste de los servicios sanitarios.

13.- Reformas para mejorar la calidad de los servicios educativos.

14.- Reformas para mejorar la calidad de los servicios del Estado como supervisor.

15.- Reformas en la regulación financiera para reforzar la transparencia y penalizar la falta de honradez empresarial.

16.- Y refuerzo de la capacidad energética nacional.

A partir de la gravedad de la crisis española, Aznar va al fondo: “no son recetas divertidas, lo sé. Pero en estos tiempos tan difíciles para millones de familias españolas hay que dejar las frivolidades en el cajón del despacho y decir a los ciudadanos la verdad para concitar su apoyo alrededor de un ambicioso plan de reforma económica. No es posible llevar a cabo la profunda transformación económica, social y política  que necesita España si no existe conciencia social de la necesidad del cambio. Ha llegado el momento de alcanzar un gran pacto entre los españoles para que en nuestro país cambien muchas cosas que están mal y que hasta ahora no hemos sido capaces de mejorar”.

A lo largo del último tramo de la crisis, los hechos le han dado la razón a Aznar. En su libro, Aznar pone como punto central de una política anticrisis la realización de un “diagnóstico adecuado” de los problemas. “Con el diagnóstico acertado sobre las causas de la crisis económica, la púnica vía posible pada por una agenda de reformas estructurales muy ambiciosa. Sin embargo, no es la vía elegida por el gobierno (de Zapatero), que ha optado por el camino equivocado. Esta es, quizás, la razón de que el más profundo pesimismo se haya adueñado de los analistas más prestigiosos”. Existe una “aguda desconfianza en la capacidad del gobierno para sacar a España de la crisis”.

La fórmula Aznar no es complicada: reconocer la existencia de la crisis, realizar un diagnóstico acertado de los problemas y enfrentarla con un programa de reformas estructurales.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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