Jueves 27 de agosto 2009

+ Carpizo, CSG y veto en la CNDH

+ En CDHDF, pacto Ebrard-Salinas

 

Fundada en 1990 por el presidente Carlos Salinas y operada por el salinista Jorge Carpizo McGregor, la Comisión Nacional de Derechos Humanos quiere ser regresada al redil salinista. Hoy Carpizo iniciará una maniobra política para vetar a candidatos a suceder al presidente saliente de la institución, José Luis Soberanes.

Carpizo se ha convertido en el coordinador de organizaciones no gubernamentales financiadas por fundaciones y organismos oficiales de los Estados Unidos para imponer al próximo presidente de la CNDH.

El problema, sin embargo, radica en el hecho de que Carpizo fue el presidente más oficialista y progubernamental de la CNDH, usó el organismo para escalar la PGR y realizó investigaciones y recomendaciones a consigna de los intereses políticos del presidente Salinas. Por ejemplo, a Carpizo le dio miedo entrarle al tema de la represión política del sistema político priísta y los disidentes desaparecidos durante la represión priísta.

A Carpizo le tocó cubrir el cochinero salinista en tres temas fundamentales: proteger al PRI en la CNDH de las acusaciones de represión criminal contra la disidencia, impedir la lucha contra el narcotráfico y controlar las elecciones de 1994 para impedir del avance de la oposición por el asesinato de Colosio. Hoy Carpizo quiere presentarse como el adalid de la honestidad jurídica.

Pero en la realidad Carpizo ha sido un cancerbero del poder priísta y del Grupo Carlos Salinas. En la CNDH tenía la tarea prioritaria de consignar a los responsables de la represión, pero le dio temor de abrir los expedientes. Y, peor, laboró como compañero de gabinete salinista nada menos que de Fernando Gutiérrez Barrios, secretario de Gobernación salinista y ex jefe de la Federal de Seguridad. Más aún, la CNDH de Carpizo en el ciclo salinista 1990-1993 nada hizo para investigar los asesinatos políticos de más de quinientos perredistas, acreditados a la persecución de Salinas.

En la PGR,  Carpizo fue corresponsable del auge del narcosalinismo: se negó a arrestar a los hermanos Arellano Félix en la nunciatura porque afirmó que su policía judicial estaba comprada por los capos; luego hizo jefe de la policía judicial Federal a Adrián Carrera, quien hoy es testigo protegido a cambio de confesar cómo en los años de Carpizo la PGR se alió a los narcos; y tuvo como hijo académico y político a Mario Ruiz Massieu, al grado de inventarle una subprocuraduría general en la PGR y más tarde Ruiz Massieu fue arrestado en los EU por haber protegido al narco desde la PGR de Carpizo.

Y en Gobernación, Carpizo le costó al país --según el Banco de México-- una fuga de capitales por 3 mil millones de dólares con el berrinche de su renuncia en julio y la inestabilidad que provocó entre inversionistas.

Hoy, a través de su cacicazgo en el instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Carpizo presentará su lista de vetos para las comisiones Nacional de Derechos Humanos y de Derechos Humanos del DF, presentando subliminalmente el perfil de los nuevos candidatos ahora avalados e impulsados por el redivivo grupo salinista encabezado justamente por Carpizo y también por el vocero salinista José Carreño Carlón.

La estrategia retorcida de Carpizo es conocida. Como embajador de México en Francia, Carpizo le puso a Zedillo una trampa en París al reunirlo con organizaciones internacionales de derechos humanos que arrinconaron al presidente mexicano. En aquel entonces, algunos colaboradores de Zedillo afirmaron ver la mano de Salinas en esa maniobra de desprestigio contra el presidente de México operada nada menos que por el embajador de México en Francia.

Carpizo aparece como un amarre del recientemente fortalecido ex presidente Salinas. Junto con Carreño Carlón está impulsando a la presidencia de la CDHDF al desprestigiado académico Ernesto Villanueva, pero como producto de una muy interesante alianza de Carlos Salinas con Marcelo Ebrard y por supuesto con Manuel Camacho. Ebrard ha dado su aval para que Villanueva pueda competir por el cargo. Carpizo llegó a la CNDH en 1990 como una propuesta directa de Camacho. Luego de la ruptura de noviembre de 1993 cuando Salinas no le dio la candidatura presidencial a Camacho, hoy de nueva cuenta existe un acercamiento político Camacho-Salinas vía Ebrard y Carpizo.

La intención de Carpizo es tomar por asalto las comisiones de derechos humanos nacional y capitalina y convertirlas en un cacicazgo personal. Lo malo es que esos organismos dejarían de ser instituciones del Estado y se convertirían en un espacio de dominio de Carpizo y por tanto en un grupo de presión política sobre los gobiernos federal y capitalino.

La reunión de hoy de dos horas en Jurídicas de la UNAM tiene la intención de marcar vetos a los aspirantes. Para ello, Carpizo ha convocado a otras ONG de derechos humanos que carecen de fuerza. El tema de “perfiles y procesos” en la renovación de los ombudsman ha sido utilizado como campaña orquestada en varios foros de presión para imponer en la CNDH y en la CDHDF a personalidades vinculadas a grupos de poder político de Salinas pero avalados por ONG de derechos humanos.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

Imprimir


  Regresar