Miércoles 17 de junio 2009

 

+ Martí: secuestro del voto

+ 2012: partido IP-víctimas

 

Ante el incumplimiento de funciones legislativas y la consolidación de la partidocracia en el congreso, grupos sociales liderados por el empresario Alejandro Martí tomaron dos decisiones estratégicas: secuestrar el voto y convertirse en partido político no declarado rumbo al 2012. Las víctimas de la inseguridad preparan una alternativa presidencial con el apoyo de Televisa.

Con base en una agenda de seguridad, el grupo político Martí condicionó el voto “de los mexicanos” al pago de un rescate: la firma de un compromiso notarial donde se acepte el cumplimiento de una lista de condiciones exigidas por los votantes. Y no sólo de seguridad sino que presentó una lista de exigencias propias de un partido político.

La desesperación y el desconocimiento del proceso legislativo están llevando a grupos sociales a situaciones de ingenuidad que rompen con las reglas de la democracia. El problema radica no tanto en el incumplimiento de compromisos de campaña de los candidatos, sino en la falta de mecanismos de rendición de cuentas y en la ausencia de fórmulas para obligar a los legisladores a representar el voto de sus votantes.

En este contexto, el grupo político Martí --Sistema de Observación por la Seguridad Ciudadana (SOS), México Unido contra la Delincuencia (MUCD) y el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública (CCSP)-- incluyó en sus demandas temas que carecen de un  marco político integral y propuestas aisladas de reforma política que por sí mismas complicarían el funcionamiento del sistema político y quiere imponerles a candidatos decisiones que colocarían la compra del voto con compromisos ajenos a las propuestas de los partidos políticos.

Lo malo de la exigencia de Martí es el condicionamiento del voto. El chantaje del voto --algo a cambio de algo-- es una forma adicional de pervertir la democracia. Si la agenda de SOS-MUCD-CCSP tiene propuestas de cambio político concretas, entonces el camino debe ser asumirse como partido político y proponer sus propios candidatos que lleven esa agenda al Congreso. Lo peor que le puede pasar a esas organizaciones sociales y civiles es acreditarse la representación popular para condicionar el voto “de los mexicanos”. Más que un pacto político, SOS-MUCD-CCSP parecen haber secuestrado el voto.

La agenda de esas organizaciones contiene propuestas como la reelección de cargos de elección popular como una forma de otorgarle al ciudadano un instrumento de calificación de resultados, pero con la experiencia de que los electores ya tienen esa fuerza en las manos cada elección por un partido. Y se ha llegado al absurdo de que los ciudadanos son convocados a votar por quien prometa más programas sociales con cargo al presupuesto. El PRI y el PRD han magnificado la compra de votos a través del gasto social. Por tanto, la reelección de cargos de elección es un espejismo.

Asimismo, incluye la bandera de la desaparición de los legisladores plurinominales, un tema que los candidatos registrados no podrían asumir porque pertenece a la definición de los partidos. El objetivo de terminar con los pluris debe formar parte de una reestructuración general del sistema político y del régimen de gobierno.

La propuesta de Martí es una mala copia del mecanismo utilizado por Enrique Peña Nieto en su campaña a la gubernatura del Estado de México. Los compromisos del mexiquense fueron firmados ante notario y han sido cumplidos y casi todos se refirieron a programas o inversiones, aunque con la ventaja de que iba a ser gobernador. Pero ahora se exige, por ejemplo, que un candidato a diputado se comprometa ante notario a eliminar los plurinominales en el congreso. Un candidato firmaría el compromiso y garantizaría los votos ciudadanos pero la decisión no le corresponde a un legislador sino a 628 parlamentarios que existen en las dos cámaras.

Con sus propuestas, SOS-MUCD-CCSP han dado el salto al vacío al operar con una agenda de partido político que exige la construcción de una mayoría política y legislativa. La misma agenda de propuestas de estas organizaciones requiere de un debate plural para examinar su viabilidad y para depurar la lista, aunque de manera autoritaria se definió y se decidió usar el chantaje del voto para imponerla en la clase política. Por su conformación, esas tres organizaciones estarían limitadas a exigir un pacto político para la reforma política del sistema.

En materia de seguridad, SOS-MUCD-CCSP han definido agendas limitadas a cuestiones muy concretas. Pero ahora esas organizaciones han dado el paso hacia adelante para liderar un “pacto político” por las “libertades constitucionales”. Pero un acuerdo de esta naturaleza implica un acuerdo nacional y plural para la transición a la democracia y con temas más de fondo y no solamente el secuestro del voto para liberarlo a cambio de una firma que carecería de validez política a la hora de las votaciones entre 628 legisladores.

Lo único que explicaría el activismo político de Alejandro Martí es el impulso que le da Televisa rumbo al 2012, aunque explotando su tragedia. Se trata de convertir la inseguridad en plataforma de campaña presidencial.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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