Domingo 12 de julio 2009

 

+ PAN: negociar en Los Pinos

+ 2012 impulsa lucha de tribus

 

Aunque algunas tribus panistas vieron en la designación de César Nava como candidato a la dirección del PAN una imposición presidencial, la lógica derivada del 5 de julio urgió al presidente Calderón a centrar los espacios de negociación en los Pinos y no en un partido debilitado.

Dividido en grupos, con una bancada de diputados debajo de la línea de flotación y con un PRI mayoritario que quiere gobernar desde ahora, el presidente Calderón hubo de crear una presidencia panista funcional al poder de la casa presidencial de Los Pinos. De hecho, César Nava será una especie de secretario particular panista de Calderón.

Los resultados panistas del 5 de julio, acreditados al error estratégico de Los pinos de no atender la crisis económica, al error político de Germán Martínez Cázares de confrontar al PRI sin propuestas y al error táctico de los panistas de no entender la lógica del 2009, redujeron el margen de maniobra del presidente de la república. Lo peor que le podía pasar al PAN luego del fracaso electoral era embarcarse en una elección interna entre grupos.

Por lo demás, las tribus panistas no estaban discutiendo la democracia interna. La rebelión contra Martínez Cázares y contra el presidente Calderón fue motivada por la decisión de algunos panistas de adelantar el 2012: impedir que Calderón impusiera el relevo de Martínez Cázares y con ello arrebatarle al presidente Calderón la fuerza para designar al candidato presidencial panista. Detrás de la rebelión panista se encuentra nada menos que el ex presidente Vicente Fox y sus aliados del Yunque y su objetivo es colocar desde ahora a Santiago Creel como el candidato presidencial de la pareja ex presidencial de Vicente Fox y Marta Sahagún.

El PAN no está en la lógica de defender principios o para dar lecciones de democracia en un sistema político sin ideas que nada tiene de democrático. Se trata de una lucha por el poder en el partido con miras al 2012. En el 2005 Felipe Calderón le quitó a Fox la capacidad de dedazo para imponer entonces a Creel como el candidato panista, y ahora Fox quiere devolverle la jugada a Calderón.

Y se trata también de la sobrevivencia del partido en el poder presidencial, porque el saldo del 5 de julio le redujo la capacidad de maniobra al PAN para los próximos tres años. La posibilidad de que el diputado electo Javier Corral se registrara como candidato a la presidencia del PAN contra Nava había sido asumida como una provocación, por el papel de Corral de confrontación con el presidente de la república. Un PAN dirigido por un grupo adverso a Calderón sería el aviso adelantado de la derrota presidencial del panismo en el 2012.

Al mantener el control del PAN, Calderón consiguió cuando menos amortiguar una parte de la derrota. Ahora viene lo más difícil: saber si César Nava tendrá la capacidad suficiente para no sólo controlar a las tribus panistas y negociar margen de maniobra sino para definir un rumbo político, ideológico y operativo del PAN. Y también esperar si el presidente Calderón va a retomar la iniciativa política con acuerdos y propuestas de reforma política integral que le repongan a la presidencia el poder perdido en las urnas.

Las tareas de Nava no serán fáciles: fortalecer al presidente, canalizar las negociaciones a Los Pinos, llevar al PAN a gobernar desde el ejecutivo, salirse de las trampas priístas de la tentación de cogobernar y atenuar la disidencia interna. El problema del gobierno de Calderón radica en asumir la iniciativa para no dejarla en manos del PRI.

Ahí radica la urgencia del PAN de retomar la iniciativa de un nuevo acuerdo político de reformas que vayan hasta el fondo y mucho más allá del PRI y con ello revertir los costos.

En este punto se localizaba la importancia del relevo en el PAN, no en la puesta en práctica de experiencias democráticas internas que sólo lo debilitarían aún más como partido del presidente de la república. Por tanto, el PAN enfrenta un bautizo de realismo bastante crudo no sólo por el resultado electoral sino por la insurrección interna. Pero el movimiento de Calderón sólo tendrá éxito si la designación de Nava en el PAN va de la mano con una gran iniciativa política de reforma política integral, la que consolide deveras la transición mexicana hacia un sistema democrático.

Sin una propuesta de reformas a fondo, las posibilidades del PAN de romper el cerco PRI-PVEM serán limitadas y peores si el PRI logra un acuerdo con el PRD que ya se cocinó en el Senado. Por ello la tarea principal de César Nava no será al interior del partido sino como pivote político del gobierno del presidente Calderón.

Los márgenes de maniobra del gobierno de Calderón no son muchos. La importancia estratégica de la designación de César Nava tiene que ver con una reformulación general del PAN en el gobierno federal. Sólo falta que Nava comience desde ahora a dar cuando menos tres señales fundamentales en el corto plazo: liderazgo, ideología y pragmatismo. Y debe enviarlas lo más pronto posible, antes de que tome posesión la próxima cámara de diputados y se realicen las alianzas comandadas por el PRI.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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