Viernes 31 de julio 2009

+ PRI regresa a Salinas a poder

+ PAN no pudo; PRD, espejo

 

Montado sobre la agudización de la crisis económica y la falta de un programa de reordenación económica del gobierno panista, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari ha fijado su regreso al poder en la ausencia de una alternativa real al modelo globalizador del tratado de comercio libre.

Sin embargo, el modelo de Salinas ya se agotó. En el libro El regreso del PRI (y de Carlos Salinas de Gortari), del autor de Indicador Político y publicado por Editorial Planeta, se analiza el escenario de crisis 2006-2012 que propiciará el retorno de los brujos salinistas al poder:

1.- El gobierno de Zedillo no rompió el modelo de Salinas en cuanto a enfoque de mercado y la globalización. Inclusive, Zedillo acuñó la frase de globalifóbicos para caracterizar a los grupos disidentes de la globalización y como ex presidente de México es director de estudios sobre la globalización de la Universidad de Yale. Vicente Fox tampoco modificó el rumbo económico globalizador. Y Felipe Calderón ha reafirmado el modelo. En estos tres sexenios, el equipo económico de los diferentes gobiernos se forjó en el venero ideológico del salinismo, del mercado y de la globalización. Pero a los gobiernos de Zedillo, Fox y Calderón les ha faltado la profundización de las decisiones. Ahí es donde se localiza el regreso de Salinas.

2.- Salinas cercenó la propuesta histórica del PRI: el Estado de bienestar y lo redujo al Estado equilibrador. El Estado ya no tenía como meta el bienestar social sino la creación de condiciones para que el mercado proveyera a la sociedad del bienestar. La lobotomía ideológica de Salinas fue total: excluyó a la revolución mexicana de la cultura política del PRI y la sustituyó por un liberalismo social decimonónico y modificó las herramientas de la política económica --política fiscal y gasto público-- para ajustarlos a la nueva orientación. El golpe fue certero. El PRI perdió su identidad social. El PRI ha buscado regresar a la revolución mexicana como eje político pero se ha topado con la indiferencia ideológica. Los ideólogos del PRI que pudieron hacerse cargo de la tarea se fueron a la oposición lopezobradorista y algunos al PAN.

3.- El PRI era ideología pero también estructura de poder. Lo escribió José Revueltas en la introducción en 1975 de su ensayo de 1958 México: una democracia bárbara: el Estado mexicano es “total y totalizador”, no totalitario Y su secreto se basaba en “la total manipulación por el Estado del total de las relaciones sociales”. El Estado era las relaciones sociales a través del PRI. Al disminuir el poder del PRI y perder el control total sobre las relaciones sociales, el PRI dejó de ser funcional. Salinas logró sustituir el control de las relaciones sociales con un modelo de desarrollo operado desde los instrumentos económicos. De ahí que el regreso del PRI al poder no dependa de la ideología ni de la revolución mexicana, sino de la operatividad del modelo de Salinas.

4.- El PRI ha fracasado en su intervención en las reformas. Salinas se ha cansado de repetirles a los priístas que el populismo sería sinónimo de crisis y que la verdadera fuerza del populismo no radica en el argumento en sí sino en su alianza con dos variables: un discurso económico viable en medio de restricciones económicas y un liderazgo personal. Salinas sorprendió a todos cuando su modelo neoliberal se fortaleció con el Programa Nacional de Solidaridad como un discurso mediático de preocupación social, cuando en realidad representaba parte del abandono de los compromisos del Estado. Pero el spot de “Don Pepe, ya tenemos carretera” fue más eficaz que la perestroika de Gorbachov. Hoy el PRI no tiene ese espacio y por eso depende de las propuestas de Salinas, pero sabe que tiene que disfrazarlas con un discurso enérgico de reactivación del Estado.

5.- El PAN ha comenzado a ver con frialdad sus espacios de maniobra. Tiene posibilidades de consolidarse, pero con tres condiciones: una mejor eficacia del grupo gobernante, un proyecto de desarrollo integral y promovido mediáticamente y un manejo coherente de la crisis económica. Sin embargo, el PAN y el presidente Calderón han perdido los dos primeros años del sexenio. Y no han podido conformar un equipo de economistas eficaz y menos aún a diseñar un programa económico de desarrollo. El PRI ha ido ocupando los espacios no con los saldos negativos de gobierno sino con la eficacia en el manejo de los instrumentos electorales estatales y municipales y una campaña de denuncia a la ineficacia del gobierno panista. El PAN tiene poco espacios de maniobra. El PAN ya no puede vivir de prestado: en 1988 el candidato presidencial panista Manuel J. Clouthier denunció que Salinas y el PRI se habían fusilado su proyecto de gobierno; hoy el PAN aparece como el que se fusiló el programas de Salinas y el PRI.

6.- En el PRD los conflictos cruzan todas las variables, pero sobre todo enfrenta la ausencia de un proyecto acabado de modelo de desarrollo alternativo. El PRD se ha agotado en la crítica, pero sus principales ofertas son asistencialistas, de mayores subsidios y sin reorganizar la política económica. Pero esos destellos se han ahogado en la obsesión populista de los caudillos. López Obrador ha construido su primer círculo de poder con ex colaboradores salinistas.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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