Viernes 6 de marzo 2009


+ Falla operacin contracclica

+ Inversin y empleo no llegan

 

La principal eficacia de un programa anticrisis no radica solamente en sus objetivos de corto plazo sino en imponerse sobre la incertidumbre de los sectores econmicos. El principal problema del programa contracclico del gobierno radica en la incapacidad oficial para colocarlo como un verdadero programa contra la crisis.

Los estrategas del gabinete econmico debieran aprender del manejo comunicacional del presidente Obama. No slo decidi liderar la lucha contra la crisis por encima de sectores e instituciones polticas, sino que fij un criterio de velocidad: cada hora que el Congreso retardaba la aprobacin del programa era una hora que ganaba la crisis, el desempleo y la recesin.

El programa contracclico del gobierno de Caldern tiene la posibilidad de fijar el piso de la crisis, de restaurar la confianza de los sectores y de dinamizar la actividad econmica. Pero a condicin de asumir el criterio de que cada hora perdida en su aplicacin es una hora ms de percepcin social de la crisis.

El problema de la operacin del programa contracclico radica en que qued en manos de economistas y funcionarios, no de responsables de echarlos a andar. Un programa contracclico depende de la rapidez de su operatividad. La licitacin de la carretera del Pacfico, por ejemplo, se declar desierta y comenz una nueva fase que podra durar unos ocho o nueve meses. Por tanto, como decisin econmica contracclica, la licitacin perdi eficacia contracclica.

Lo mismo ocurre con los presupuestos de inversin de emergencia: los mecanismos de decisin se atoran en burocracias que llevan a subejercicios sanos para el manejo de las finanzas pblicas, pero negativos para una economa cuya dinamizacin de la demanda depende justamente del gasto pblico ejercido. Si no se ejercen con rapidez, los aproximadamente 285 mil millones de pesos del programa contracclico servirn de nada y la economa seguir su tendencia hacia la depresin.

La crisis exige un esfuerzo de pensamiento econmico. En medio de una cada tan rpida del PIB no puede seguirse pensando en trminos de estabilizacin fondomonetarista. Todo ejercicio urgente de presupuesto genera presiones inflacionarias, pero a la larga la inflacin es un costo adicional. Lo malo es cuando las economas, por errores de ejercicio presupuestal, caen en fase de estanflacin o baja actividad econmica con alza de precios.

La crisis mexicana puede ser menos dura si se aplica con dinamismo el programa contracclico. Una de las fallas se localiza en la conformacin burocrtica del gobierno federal: la toma de decisiones atiende ms a restricciones doctrinarias que a la urgencia del gasto. La Secretara de Comunicaciones y Transportes perdi hace tiempo su eficacia para el manejo de la obra pblica. Por tanto, el pas necesita urgentemente una Comisin Nacional de Obras Pblicas o, ms an, una Comisin Nacional de Infraestructura.

En el pasado, los titulares de la SCT eran tcnicos en obras pblicas. Hoy son polticos, burcratas o tecncratas. Por eso los problemas en el uso de dinero para la construccin de carreteras. Dnde estn los ingenieros que hasta hace poco, sin militancia partidista, operaban los programas con rapidez para influir positivamente en el crecimiento? Hoy las decisiones se toman en funcin de reglas de licitacin estrictas, no de necesidades de actividad econmica.

Si se revisan las coordenadas de la crisis, la agudizacin de problemas ha sido producto de enredos en la ejecucin. Y el problema ha radicado en la incomprensin de la crisis, en la barrera doctrinaria neoliberal que rechaza actividad econmica para no desalinear algunas variables. Se busca lograr una baja inflacin, aunque a costa de un mayor deterioro del PIB y del desempleo.

Un verdadero programa contracclico le da prioridad a la actividad econmica y el empleo en el corto plazo, aunque se sacrifique una parte de las metas de estabilizacin econmica. Obama, por ejemplo, aprob un programa de rescate de 1,500,000,000,000 de dlares --1.5 billones en Mxico o trillones en los EU--, con un efecto de 12.5% de dficit presupuestal. As, el pas de la ideologa del supervit en las finanzas pblicas pagar el costo de un alto dficit pero para lograr sacar al pas de la recesin e impedir una depresin. Pero era eso o esperar la depresin.

La estructura burocrtica del gobierno y la conformacin del gabinete en Mxico est impidiendo utilizar las bondades de un verdadero y til programa contracclico. La nica manera de sacar de Hacienda y la SCT el programa carretero y convertirlo en un verdadero detonador del desarrollo radica en la creacin de comisiones dirigidas por tcnicos en construccin y no por representantes del Fondo Monetario Internacional. Los gobiernos estatales que estn usando la inversin pblica para contener la recesin han usado las decisiones no burocrticas en obras de infraestructura.

Los recursos del programa contracclico debieran utilizarse directamente y sin tantas restricciones burocrticas, si deveras quiere detenerse la crisis. Los casi 300 mil millones de pesos aprobados para obras podrn reactivar ahora mismo la economa o guardarse hasta que dentro de un ao o ms se cumplan con las reglas de las licitacin. Slo que, dira Keynes, a la larga todos estaremos muertos.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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