Viernes 29 de mayo 2009

 

+ Caso Buendía: Bartlett-MMH

+ 1984: narco contra periodistas

 

A los colegas de Milenio y a la memoria

del reportero Eliseo Barrón Hernández

 

Ahora que abrió la cloaca del gobierno de Carlos Salinas, Miguel de la Madrid tiene la obligación moral de aclarar uno de los crímenes políticos, de poder y del narco que manchó su administración, entre ellos el artero asesinato del columnista Manuel Buendía cuando se aprestaba a publicar nombres de funcionarios, políticos y policías del gobierno delamadridista vinculados a las mafias de la droga.

Mañana 30 de mayo se cumplen veinticinco años del crimen de Buendía acreditado judicialmente al director de la Federal de Seguridad, la policía política que dependía directamente del entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, y estaba al servicio inmediato del presidente De la Madrid. El entonces director de la DFS José Antonio Zorrilla Pérez fue sentenciado por ese crimen y acaba de salir libre.

El asesinato de Buendía marcó el inicio del ciclo de presencia criminal del narcotráfico en la vida nacional. Paradójicamente, esta semana, un cuarto de siglo después, la violencia criminal del narco cobró otra víctima: el reportero Eliseo Barrón Hernández, del periódico La Opinión-Milenio de Torreón. Sin embargo, el caso Buendía sigue abierto:

1.- La investigación de los gobiernos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas fue orientada directamente contra Zorrilla Pérez, director de la DFS. Pero el fiscal Miguel Angel García Domínguez no inculpó Manuel Bartlett, jefe directo de Zorrilla, ni a De la Madrid, jefe superior, aunque afirmó que el crimen fue para tapar a la DFS.

2.- El asesinato de Buendía se enmarcó en el contexto del auge del narcotráfico y de la vinculación de los capos con policías y funcionarios. Por ejemplo, el narco Rafael Caro Quintero tenía una credencial de la Federal de Seguridad firmada por Bartlett. Cuando salió lo de las credenciales en 1985, por el asesinato del agente de las DEA Enrique Camarena Salazar, Bartlett le solicitó al entonces procurador Sergio García Ramírez las credenciales y las desapareció.

3.- Zorrilla fue acusado del asesinato de Buendía, desplazado de la DFS en 1985, hecho candidato del PRI a una diputación y más tarde retirado y arrestado en junio de 1989. Sin embargo, hay datos de que Zorrilla no mató a Buendía. Su caso tenía dos referentes diferentes: el narcotráfico en el gobierno de De la Madrid y la Secretaría de Gobernación y la ruptura de la DFS con la CIA. En julio de 1985 el The New York Times acusó a Zorrilla de haber entregado el espionaje mexicano al KGB y a la Stasi de Alemania comunista.

4.- La crisis de la relación de las policías gubernamentales del presidente De la Madrid con el narco estalló con el asesinato de Camarena. El embajador John Gavin reveló la complicidad de las policías con el narco. Inclusive, Bartlett sigue con un expediente abierto en los EU acusado de haber participado en ese asesinato. En una reunión como embajador de los EU, Jeffrey Davidow afirmó que Bartlett puede entrar a los Estados Unidos, pero agregó: “salir, quién sabe”. El temor de Bartlett de ser arrestado en los EU lo obliga a viajar a Europa sin cruzar el espacio aéreo estadunidense.

5.- En su libro El oso y el puercoespín, Davidow explica el caso Bartlett y dice que “la DEA tenía la plena seguridad de que el cártel (que mató a Camarena) no se habría atrevido a secuestrarlo sin la aprobación de algún funcionario de alto nivel”. Y agrega que “la DEA sospechaba de él”, de Bartlett. Un dato era revelador: Caro Quintero, quien mandó matar a Camarena, tenía una credencial de la DFS firmada por Bartlett. Davidow agrega que un gran jurado en Los Angeles citó a comparecer a Bartlett pero éste se negó, a pesar de que se le garantizó que podría regresar a México “sin importar lo que se revelara en su comparecencia”. El caso es USA vs Zuno Arce 9856770.

6.- El trasfondo en los casos Buendía y Camarena se localiza en la narcopolítica durante el gobierno de De la Madrid. Buendía había comenzado a publicar comentarios sobre el avance del narco dentro de las instituciones, a raíz de un desplegado publicado por obispos católicos del sur de la república para denunciar que los campesinos estaban siendo usados por las bandas del narco. El asesinato de Camarena, en febrero de 1985, probó los datos que Buendía no llegó a publicar porque lo asesinaron el 30 de mayo de 1984.

7.- Bartlett se ha justificado con el argumento de que Zorrilla había sido secretario particular de Fernando Gutiérrez Barrios. Sin embargo, Gutiérrez Barrios rompió con su pasado en 1983. Zorrilla, según confesó De la Madrid a Jorge Castañeda para su libro La herencia, se había subordinado a Bartlett. Inclusive, hubo datos confirmados que un compadre de Zorrilla, José Luis Esqueda, le informó a Bartlett de las relaciones de Zorrilla con el narco y Bartlett no hizo nada. Esquema fue asesinado por Zorrilla.

Ahora que De la Madrid está preocupado por el narcotráfico en el sexenio de Salinas, que Zorrilla salió libre por el asesinato de Buendía que él no cometió, que debe revisarse el narcotráfico en el sexenio de De la Madrid en el que Bartlett fue secretario de Gobernación, que Bartlett aparece citado en Los Angeles por relaciones con el narco que asesinó a Camarena y que el propio Bartlett salió en defensa de De la Madrid por sus acusaciones contra Salinas, ahora es el momento para reabrir el expediente del narco en el sexenio 1982-1988 y para rehacer la investigación sobre el asesinato de Buendía para incriminar a Bartlett y a De la Madrid como jefes de Zorrilla.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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