Martes 5 de mayo 2009


 

+ Lecciones de la influenza

+ Salud, educación, medios

 

 

1.- El fracaso de las políticas públicas en materia de salud radica en la incomprensión del virus de la influenza humana. En una declaración del sábado, el presidente Barack Obama reconoció que “se trata de una nueva cepa de virus de la gripe”, de carácter desconocida y contra la cual “no hemos desarrollado inmunidad”.

2.- El problema más grave fue la incapacidad de todos los gobiernos para detectar el nuevo virus. Su caracterización inicial de influenza porcina llevó a errores de estrategia. Todos los sistemas de alarma fallaron frente a las características diferentes de un nuevo virus dañino de la gripe.

3.- En México la epidemia de la influenza humana reveló una severa crisis en el sistema de salud pública: la falta de educación social para la salud. Primero, porque el gravísimo problema de salud en México radica en la automedicación y en la falta de preparación de los ciudadanos para diagnosticar sus propias enfermedades; segundo, porque la medicina pública de primer piso adolece de capacidad de atención de los enfermos y la medicina privada está basada en los ingresos; y tercero, porque los gobiernos federales, estatales y municipales carecen de sistemas de alarma de epidemias para detectar conflictos.

4.- El derecho a la salud en México ha sido imposible de garantizar, a pesar del mandato constitucional, por la incapacidad de la medicina pública para atender a cuando menos 75 millones de mexicanos y para vigilar a los más de cien millones de habitantes en la república. Los gobiernos en sus tres niveles no han identificado a la salud como una prioridad, al grado de que pequeñas crisis económicas en México facilitan el regreso de las enfermedades gastrointestinales de la pobreza. Es la hora, por ejemplo, que el SIDA sigue ausente de un gran debate nacional y aún se discute si el Estado debe o no promover el uso del condón.

5.- El derecho a la salud debe cubrir cuando menos cinco niveles: la atención de primer piso, la calidad en los hospitales, la articulación con la medicina privada, la investigación de enfermedades y por encima de todo el control del sector farmacéutico. Hay medicinas que son caras e inaccesibles porque las farmacéuticas dedican buena parte a la promoción de las medicinas y ello repercute en los precios. La industria químico-farmacéutica carece de controles y supervisiones oficiales y se ha convertido en un foco de poder hegemónico.

6.- El error de las políticas estatales de salud pública radica en la tendencia a la estatización. Sin embargo, el Estado en México ha sido incapaz de ordenar su propia cobertura de salud pública. El ejemplo claro se observa en el Seguro Social, cuya atención a pacientes ha empeorado por la falta de expansión en la inversión y el crecimiento geométrico de la población asegurada.

7.- Un error que debe debatir  el sector estatal de la salud pública en la suma de salud más bienestar. Ningún presupuesto público puede alcanzar para que el Estado se haga cargo de las pensiones y al mismo tiempo aumente la calidad, cobertura y dimensión de la plataforma médica contra enfermedades. El sistema priísta incluyó la atención a la salud dentro de la política de seguridad social. Cada una de ellas debe tener su propia

8.- El cargo de secretario de Salud ha sido científico, con excepciones. Ha habido políticos en el cargo, algunos que han usado la oficina para aspirar a la presidencia de la república, pero también médicos eminentes han fortalecido la acción y cobertura de la salud pública. Las funciones de la SS se han estancado en las tradicionales. Y no es funcional el gabinete de salud por la disparidad en los encargados de las diferentes dependencias: los cargos en el Seguro Social y el ISSSTE son políticos o financieros, no científicos.

9.- La crisis de la influenza mostró también las deficiencias del sistema educativo. Las escuelas han dejado de lado la educación para la salud. No hay programas preventivos, no hay materias sobre salud para la calidad de vida, no hay preparación de los alumnos para identificar enfermedades cotidianas. No hubo ningún programa de emergencia para explicarles a los alumnos las características de la influenza.

10.-  El poder adquisitivo bajo ha repercutido en la peor fase de la calidad de vida: la sustitución de la salud pública por la automedicación. La ineficiencia de la atención médica pública y la falta de recursos para consulta de medicina privada han llevado peligrosamente a importantes segmentos de mexicanos a la utilización de la medicina tradicional vía técnicos --por llamarles de algún modo-- basados en falta de estudios e investigación. Lo grave es la falta de un padrón sobre personas sin capacitación que atienden a enfermos.

11.- El cumplimiento del derecho social a la salud exige un replanteamiento de la política de cobertura, de la estrategia de investigación y de la calidad de la atención ciudadana. Al mismo tiempo, reclama una nueva vinculación entre el sector educativo de salud y el sector público sanitario. Es paradójico que la carrera universitaria de medicina sea de las más solicitadas, pero que el desempleo en los egresados sea también de los mayores. Al final de cuentas, la medicina exige sensibilidad social que sólo se aplica en el sector público.

12.- La crisis de la influenza humana agotó el modelo tradicional de salud pública del viejo régimen priísta.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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