Jueves 7 de mayo 2009


 

+ Ahumada: el papel de Salinas

+ Y los de Diego, Fox y Creel

 

Como lo había revelado Indicador Político en agosto y septiembre de 2007, finalmente el empresario y editor Carlos Ahumada Kurtz puso en circulación su libro sobre el asunto de los videoescándalos que revelaron la corrupción de Andrés Manuel López Obrador. Y ahí señala concretamente a los operadores de la maniobra: Carlos Salinas, Diego Fernández de Cevallos, Vicente Fox, Santiago Creel y varios gobernadores y políticos priístas.

Titulado Derecho de réplica. Revelaciones de la más grande pantalla política en México, bajo el sello de Grijalbo, Ahumada no esconde nada, justifica su denuncia de corrupción contra López Obrador, René Bejarano, Carlos Ímaz, Claudia Sheinbaum y otros ilustres perredistas como una decisión propia, aunque utilizados los videos por Salinas con el apoyo financiero de varios gobernadores estatales, entre ellos Arturo Montiel y Manuel Andrade. Eso sí, reconoce que fue propia la decisión de revelar los videos para parar el chantaje de René Bejarano.

También como lo informó Indicador Político en dos columnas, Ahumada confirma el dinero que le quedaron a deber Salinas y Diego como parte del apoyo al empresario por lo que dejaría de  ganar. Sólo que Salinas. Diego y el abogado Juan Collado se aprovecharon del peor momento de Ahumada --el de su fuga y luego encarcelamiento-- para defraudarle parte del dinero comprometido. Ahumada involucra (página 125) a Santiago Creel en la operación videoescándalos.

En la página 282 Ahumada revela que “Carlos Salinas me apoyó con cinco millones. Me los mandó por entregas, a través de Juan Collado. Posteriormente, Juan me pidió que le escribiera una carta a Salinas diciéndole que ya me habían entregado 25 millones de pesos; cuando le dije que no me había entregado ese dinero, que por qué tenía que poner eso, repuso que él había tenido que hacer muchos gastos, que Diego también le había pedido dinero, y como yo todavía les seguía creyendo y juzgaba, a pesar de todo lo que me había ocurrido hasta ese momento, que lo mejor era estar en paz con Salinas y con Diego, le escribí la dichosa carta, señalando que había recibido 27 millones 600 mil pesos”.

En la página 158 Ahumada señala que “Carlos Salinas me dio dinero a cambio de los videos. Antes de entregárselos, me hizo llegar aproximadamente 35 millones de pesos. Me los entregaron Manuel Andrade, entonces gobernador de tabasco, Arturo Montiel, entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, entonces diputado del PRI en el Estado de México, Elba Esther Gordillo y Jorge Kahwagi, el boxeador y entonces diputado del Verde. Entre todos ellos me entregaron esa cantidad de dinero. Diego Fernández me hizo un primer pago, a cuenta, por la cantidad de 33 millones el día 19 de febrero de 2004. Fue depositado de alguna de sus cuentas bancarias a Nueva Perspectiva Editores, la empresa que editaba El Independiente”.

Para Ahumada, Salinas le dio una triangulación política a los videos: se los vendió políticamente a Fox. Dice en la página 158: “considero que para Salinas, en lo personal y para su familia, concretamente, para su hermano Raúl, fue uno de los mejores negocios que pudieron haber hecho en su vida, por un hecho que para muchos pasó desapercibido. Carlos Salinas me confío que una de las cuestiones que había negociado con el presidente Fox a cambio de los videos, a través de Diego Fernández de Cevallos, era la exoneración de todos los cargos, inclusive el de homicidio, que mantenían en ese momento a Raúl en la cárcel, además de la devolución por parte de la Procuraduría General de la República de todos sus bienes, incluyendo los millones de dólares congelados por la PGR. Y así sucedió finalmente”.

El libro de Ahumada fue hecho como una gran entrevista contestando a las preguntas de una veintena de periodistas, entre ellos el autor de Indicador Político. Cada uno le entregó a Ahumada los temas y asuntos específicos que debiera contener el libro. Y las respuestas fueron incluidas en la narración del libro. Así, el texto está escrito a muchas manos, pero con la decisión valiente de Ahumada de no callar ningún detalle, de aceptar responsabilidades y de denuncias chantajes y compromisos no cumplidos.

Ahumada le entra a todo, aún arriesgando afectos especiales. Narra sus entrevistas con Carlos Salinas y la forma en que Salinas operó la difusión de los videos a través de Televisa, directamente a través de Bernardo Gómez, el brazo derecho de Emilio Azcárraga Jean. Cuenta Ahumada el papel de Salinas para ayudar a conseguirle dinero a Rosario Robles para pagar la deuda del PRD (página 136) con dinero de Tabasco y el Estado de México.

Aunque revela nombres y confirma las estimaciones de que hubo intereses de altos políticos en la difusión, Ahumada asume su propia responsabilidad: “sí, Salinas fue el cerebro de los videoescándalos. Yo fui el de los videos, él fue el del escándalo. En cuando a Diego, él fue el coordinador”. Y agrega (página 156): “¿y por cuánto? Acordamos casi 400 millones de pesos, los cuales nunca me pagaron. Así es, nunca. Aunque parezca mentira, otra ingenuidad de mi parte. Fijamos esa cantidad porque yo consideraba que después de que se dieran a conocer públicamente los videos, no tendría oportunidad de cobrar lo que me debían tanto el GDF como el PRD. Lo único que pretendía yo era recuperar esa deuda”.

Las revelaciones de Ahumada arrasan con todo el PRD: López Obrador aprobó algunas negociaciones de Rosario Robles para que Ahumada pagara a Televisa una parte de la deuda de 600 millones del partido a la televisora. Y con ello, la confirmación de que el dinero a Bejarano se hizo con el conocimiento y la aprobación de López Obrador.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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