Viernes 8 de mayo 2009


 

+ Compló, no; corrupción, sí

+ Misil de Ahumada: 2009-2012

 

Aunque tiene muchas lecturas, el libro del empresario y editor Carlos Ahumada Kurtz demuestra la corrupción del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal y del Partido de la Revolución Democrática, además de involucrar a panistas y priístas como aliados de Carlos Salinas en su lucha contra el tabasqueño y por la libertad de su hermano Raúl.

La respuesta lógica de López Obrador era la de justificar el compló en su contra. Pero Ahumada señala específicamente en su libro que él grabó los videos de lopezobradoristas que lo estaban chantajeando y extorsionando. Es decir, un compló sería una operación política falsa para cuestionar a un líder político. En cambio, los videos de Ahumada fueron la confirmación de la corrupción personal y política de López Obrador y sus principales colaboradores.

El primero video fue el de Gustavo Ponce, secretario de Finanzas del gobierno de López Obrador. Ponce fue grabado en una mesa de juego exclusiva en Las Vegas, a donde iba cada semana sin el conocimiento del jefe de gobierno López Obrador. Pero Ponce participaba de las complicidades de López Obrador. Había llegado a esa posición porque el anterior secretario se había negado a desviar recursos y a otorgar contratos secretos a empresarios para los segundos pisos del jefe de gobierno. Ponce realizó esas triangulaciones que caen dentro del delito de peculado.

Luego vino el video de René Bejarano, secretario particular de López Obrador, operador del PRD en el DF, responsable de las candidaturas perredistas-lopezobradoristas en el DF y entonces jefe de la bancada del PRD en la Asamblea Legislativa del 2003. Ante la evidencia visual del dinero que recibió a manos llenas de Ahumada, de comentarios en el video que comprometían posiciones administrativas a cambio del dinero y de haberse llevado hasta las ligas, Bejarano confesó en el programa de Víctor Trujillo-Brozo que López Obrador no sólo estaba enterado del dinero que recibía de Ahumada sino que había autorizado a Bejarano a recibido ese dinero fuera de los canales legales.

Después de la revelación de los escándalos de los videos, Bejarano nunca fue abandonado por López Obrador, como jefe de gobierno autorizó privilegios para Bejarano en la cárcel, luego la procuraduría del DF --la misma que inventaba cargos para ganar adeptos-- lo liberó y hoy, de nueva cuenta, Bejarano como Rey de las Ligas de la corrupción recuperó su cargo como principal operador político de López Obrador. Con el apoyo de López Obrador y el aval de Marcelo Ebrard, Bejarano es el jefe de la mafia de López Obrador en el PRD del DF y en los grupos beneficiarios del asistencialismo perredista del GDF.

Por tanto, el libro de Ahumada --Derecho de Réplica, publicado por editorial Grijalbo y en circulación en las próximas horas-- no revela el compló contra López Obrador sino que exhibe, desnuda, pone el espejo a la corrupción del gobierno de López Obrador en el Distrito Federal. Los datos y evidencias de Ahumada son duros, contundentes, inobjetables, y muchos de ellos están apoyados por videos. Ahumada ofrece pruebas suficientes para documentar que la corrupción lopezobradorista en el gobierno del DF fue del mismo estilo de cualquier gobierno corrupto del PRI del pasado reciente.

Asimismo, Ahumada muestra las evidencias suficientes para documentar la extorsión y fraude que cometieron en su contra el ex presidente Carlos Salinas y el ex jefe panista Diego Fernández de Cevallos, quienes decidieron la difusión de los videos con la complicidad de Televisa. Por ello el libro tendrá rebotes en las elecciones legislativas del 2009 y desde luego que llegará hasta las presidenciales del 2012, pues dos de los principales precandidatos priístas estuvieron en el enjuague de Ahumada. El PAN del jefe Diego, de Santiago Creel y del ex presidente Vicente Fox quedó hundido en el fango del juego perverso priísta de Carlos Salinas.

Por tanto, PRD, PRI salinista y PAN foxista-dieguista quedaron severamente dañados por las revelaciones de Ahumada. Y se trata de algunos de los principales jugadores para las elecciones presidenciales del 2012, Salinas como el jefe máximo tipo callista del PRI y el jefe Diego como la cabeza de un grupo fuerte en el PAN que quisiera poner candidato presidencial para el 2012. Hasta donde el propio Ahumada ha confesado, su objetivo real no fue meterse en los procesos electorales sino abrir la Caja de Pandora o la cloaca de la política mexicana mafiosa, lo mismo la mafia de Salinas, que la mafia del jefe Diego y la mafia de López Obrador. Son grupos de poder vinculados a la corrupción del sistema político y en demérito de las finanzas públicas.

Ahumada cuenta secretos de López Obrador en Tabasco, cómo operadores de López Obrador le pidieron dinero para la campaña de Raúl Ojeda, entonces pieza de Andrés Manuel y hoy su representante estatal, y a cambio le ofreció obra pública al empresario constructor. Uno de los enlaces con Ahumada para recibir dinero fue Octavio Romero, oficial mayor de López Obrador en el GDF. Ahumada dio dinero, celulares y vehículos del Grupo Quart. Ahumada confirma que sí conoció personalmente a López Obrador, quien le dijo en una ocasión en persona: “apóyalo (a Raúl Ojeda) y en lo que te podamos ayudar en el GDF, cualquier problema que tengamos o que tengas, vamos tratar de solucionarlo”.

¿Compló o simple revelación de corrupción perredista?

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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