Martes 22 de septiembre de 2009

 

+ AMLO y Noroña, calderonistas

+ ¿Es un honor estar con Felipe?

 

Si la política fuera reflejo de la realidad, entonces podría concluirse que los insultos del diputado petista-lopezobradorista Gerardo Fernández Noroña en la Cámara de Diputados contra el secretario de Gobernación y la presidencia legítima de López Obrador forman parte de un circo de valores entendidos. La alianza oaxaqueña del PAN con el PRD afirmaría un reconocimiento muto AMLO-Calderón.

De ahí que hoy martes probablemente el diputado Fernández Noroña estrene su nuevo grito de guerra: “¡¡¡es un honor, estar con Calderón!!!” Porque la alianza en Oaxaca --que incluye al PT-- representa de facto un reconocimiento de los lopezobradoristas al gobierno de Calderón. Ahora Noroña ya no podrá decir que el de Calderón es un gobierno usurpador o de facto. Inclusive, hoy martes Noroña podría aclarar que sus insultos al secretario de Gobernación el jueves fueron una broma estudiantil. Y de paso, recoger de la basura la propuesta económica que tiró el jueves.

La alianza PAN-PRD-PT-APPO-Sección 22 de maestros en la candidatura a gobernador de Oaxaca, encarnada por el Juanito lopezobradorista Gabino Cue, modificó sustancialmente la estrategia del PAN. Como ahora PAN y PRD irán del brazo y por la calle, el candidato panista a la jefatura de gobierno del DF, Demetrio Sodi, habrá de sacrificar al PRD su victoria electoral el pasado 5 de julio, a cambio de una alianza oaxaqueña condenada a la derrota. La argucia legaloide en la Miguel Hidalgo podría ser otra victoria de López Obrador.

La alianza PAN-PRD en Oaxaca resulta un galimatías político para el PAN. El PRD y López Obrador están más que acostumbrados a negociar sus principios y sus ideas, si alguna vez los tuvieron. López Obrador rompió la alianza firmada por el PT con el PRI en la pasada candidatura a gobernador, pero el mismo López Obrador dio su aval a la alianza del PRD con el PAN en Oaxaca. Así, el idealismo de izquierda de López Obrador cedió a las ideas de derecha del PAN. La alianza en Oaxaca habría logrado un acuerdo político del PRD con el PAN que condena el aborto y que, a decir del tabasqueño, le robó la presidencia de la república.

Lo que queda por aclarar es el status de Gabino Cue. Si se hiciera el milagro y ganara la elección, ¿a qué gobierno reconocería? ¿Al gobierno constitucional de Calderón o al gobierno legítimo de López Obrador? De ganar Cue, entonces en su toma de posesión se darían el abrazo de Acatempan el presidente constitucional Calderón y el presidente legítimo López Obrador. Y además de declarar la felicidad mexicana porque se acabaría la confrontación, México ingresaría no al libro de marcas de Guinness sino al libro de los absurdos cotidianos.

El problema para López Obrador radica en el sólo hecho de autorizar la alianza. Pierda o gane Cue, el caso es que la alianza habrá sido un paso más de reconocimiento del PRD, de López Obrador y de sus aliados petistas a Calderón. Inclusive, el diputado ex Porfirio Muñoz Ledo --ex, por la larga lista de militancias políticas e ideológicas, incluyendo su aval a Díaz Ordaz por la matanza de estudiantes el 2 de octubre de 1968, coherente, por cierto con los vaivenes del tabasqueño-- carecerá de litis política para seguir exigiendo la deposición del presidente Calderón.

El PRD oaxaqueño no es el de los Chuchos calderonistas sino el de López Obrador. Para mostrar que la candidatura de Cue era suya, López Obrador se avecindó en Oaxaca y declaró que viviría en el estado seis meses. Los desangelados y desinflados mítines de Cue han sido encabezados por López Obrador, repitiendo el modelo Juanito: votar por Cue es votar por AMLO. Y para más señas, López Obrador también avecindó en Oaxaca a su principal operador y financiero: René Bejarano, quien se pasea por Oaxaca con todo y las ligas del dinero que recibió del empresario Carlos Ahumada.

El enredo lopezobradorista en Oaxaca tendrá otros damnificados. El EPR tendrá que abandonar sus atentados explosivos contra instalaciones petroleras y ya no deberá acusar al gobierno de Calderón de desaparecer a sus comandantes guerrilleros. El EPR se convertirá, vía su alianza con la APPO y de ahí con el PRD-Convergencia de López Obrador con el PAN, en un aliado calderonista. El EPR habrá de cambiar el tono de sus comunicados  furiosos contra Calderón.

El único feliz será el vocero de la APPO Flavio Sosa Villavicencio, encarcelado por el gobierno panista de Calderón por la violencia desatada en Oaxaca el 2006. Y no sólo porque la alianza AMLO-Calderón en la candidatura de Cue haya incluido a la APPO, sino porque Sosa finalmente regresará a sus tiempos panistas, como cuando en el 2000 representó en Oaxaca la candidatura panista de Vicente Fox. En la alianza para la candidatura a gobernador en Oaxaca el grupo PRD-López Obrador-APPO-EPR-PT-Noroña-Muñoz Ledo y hasta el gobierno perredista de Marcelo Ebrard en el DF serán los principales aliados de Calderón.

Así que hoy en la Cámara de Diputados se confirmará la alianza AMLO-Calderón en Oaxaca con el nuevo grito de batalla de Fernández Noroña: “¡¡¡es un honor, estar con Calderón!!!”

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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