Viernes 25 de septiembre de 2009

 

+ Oaxaca: alternancia PRI a PRI

+ PAN apoya cacicazgo Carrasco

 

Aunque la ingenuidad de varios panistas carece de límites racionales, la alianza política PAN-PRD-AMLO-APPO en Oaxaca en realidad no forma parte de una verdadera lucha por la democratización. Se trata de una disputa por el poder entre priístas: Hay puntos que aclaran el trasfondo:

1.- La alianza no beneficiará al PAN sino que será el camino para reinstalar en Oaxaca el cacicazgo ¡priísta! del ex gobernador Diódoro Carrasco, hoy panista. El PAN, el PRD y López Obrador le harán el trabajo sucio a Carrasco para regresarle el control de la política priísta en el estado.

2.- El PAN va a lanzar como su candidato a un senador expriísta-lopezobradorista que apoya los ataques de Andrés Manuel contra la legitimidad del presidente Calderón y que está saboteando su propuesta económica.

3.- La APPO no es un organismo social sino una suma de grupos insurreccionales que quisieron instalar en Oaxaca en el 2006 una comuna revolucionaria anarquista, con un gobierno autogestionario de carácter socialista. La lucha de la APPO fue fortalecida por la presencia activa de la guerrilla del EPR y del Procup.

La alianza del PAN con la APPO vía el senador carrasquista-priísta-lopezobradorista Gabino Cue revela la ignorancia panista de las razones reales de la crisis política en Oaxaca en 2006. No se trató entonces de una lucha democrática de organizaciones sociales, sino de la ruptura de los acuerdos de reparto del poder entre las diez familias priístas que controlaban la política en el estado.

La crisis de Oaxaca en 2006 tiene su historia:

La crisis comenzó en1977 con la caída del entonces gobernador Manuel Zárate Aquino y llevó a un acuerdo de distribución del poder entre los jefes políticos priístas. Con altibajos, ese pacto se respetó hasta la candidatura a gobernador de Diódoro Carrasco, quien se apropió del poder, fundó su cacicazgo político priísta y excluyó a otros grupos. Carrasco quiso poner de alcalde de la capital a su tío David Palacios y de ahí llevarlo a la gubernatura, pero grupos priístas se opusieron y apoyaron al candidato del PAN.

En 1998 Carrasco bloqueó la candidatura a gobernador de José Murat, pero éste amenazó a Zedillo con irse al PRD. Zedillo obligó a Carrasco a aceptar la nominación de Murat. En el poder, Murat consolidó a su grupo y excluyó a los demás. Las familias de poder priístas se pasaron al PRD, a Convergencia y al PAN. Carrasco lanzó a su secretario particular Gabino Cue como candidato a alcalde por Convergencia y derrotó a Murat. La lucha Carrasco-Murat ha marcado la disputa política y de poder en Oaxaca desde 1992.

Murat empujó al actual gobernador Ulises Ruiz, pero éste se desmarcó de su antecesor. Ruiz se deshizo del estilo intervencionista en política de Murat. La crisis de 2006 estalló por el desplazamiento de Murat de dos posiciones de poder local: el Instituto de Educación Pública y la Secretaría de Salud. Los maestros de la 22 vieron a un gobernador acotado por los cacicazgos de Carrasco y Murat. El líder de la 22 Enrique Rueda fue manipulado por Carrasco, Murat y grupos radicales. El líder de la APPO, Flavio Sosa, fue panista y luego perredista.

La APPO fue una organización impulsada por Felipe Martínez Soriano, ex rector de la Universidad Benito Juárez en 1977 que movilizó a los estudiantes y convenció al entonces titular de las SEP lopezportillista Porfirio Muñoz Ledo de tumbar al gobernador Zárate Aquino. Martínez Soriano estuvo en la cárcel por encabeza a la guerrilla del Procup que asesinó a dos guarias de La Jornada. La APPO careció de anhelos y redujo su agenda a la renuncia del gobernador Ruiz y la instauración de una Comuna revolucionaria con un gobierno socialista autogestionario.

Las tres fuerzas dominantes en Oaxaca --PAN, PRD y Convergencia-- están controladas por jefes de las familias del PRI en Oaxaca. Por tanto, la disputa por la gubernatura no será por la democracia sino una segunda fase del conflicto de 1977: reacomodos en el PRI. Como personero del cacicazgo político del ex gobernador Carrasco, Cue representa los intereses de los grupos priístas excluidos por Murat. Así, en Oaxaca se va a dirimir un conflicto entre priístas, tomando en cuenta que López Obrador se formó en el PRI. La victoria de Cue solamente restauraría el cacicazgo político priísta del ex gobernador Carrasco. Carrasco por cierto, ha demostrado oportunismo ideológico: de gobernar Oaxaca en nombre de Benito Juárez, terminó de diputado del PAN que sacó a Juárez del discurso y las oficinas públicas. No ha habido más organización antijuarista que el PAN.

Así que en Oaxaca no habrá parecidos con las alianzas plurales contra Pinochet o por la transición democrática española, sino que la candidatura PAN-PRD-AMLO-APPO del ex priísta Cue busca una alternancia del PRI… al PRI.

Lo malo de todo será la señal que dejará prendida el PAN al aliarse con la APPO de la violencia anarquista de 2006 y con el López Obrador insurrecto que desconoce la legitimidad de Calderón. El PAN se correrá a la ultraizquierda insurreccional. Y de paso, el PAN regresará el poder político estatal al cacicazgo priísta del ex gobernador Carrasco.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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