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Viernes 25 de junio de 2010


 

+ México, territorio Televisa

+ Licitación con efecto en 2012

 

En una jugada política de mediano plazo, el gobierno federal otorgó la concesión de 1.7 gigahertz al grupo Televisa-Nextel pero con posibles efectos políticos en el 2012 al cerrarle la puerta mediática de Televisa al precandidato presidencial priísta Enrique Peña Nieto.

Pero del otro lado, la concesión se realizó a través de un proceso de licitación poco claro que prácticamente dejó sola a Televisa con posibilidades para competir, excluyendo por reglamento a los grupos de Carlos Slim y de TV Azteca. Lo peor fue que la licitación se realizó por 180.3 millones de pesos, cuando el servicio podría tener un valor total de mil 559.5 millones de pesos. Así, Televisa se apropió de un jugoso negocio pagando apenas el 11.6% de su valor real.

La licitación tenía un regalo adicional: en un movimiento sospechoso que implicó la sumisión del legislativo a los intereses del ejecutivo, en la ley fiscal de derechos de diciembre pasado se impuso una exención de dos años en el pago de impuestos a la empresa beneficiada, lo que implicaría un ahorro adicional de entre mil 352 a mil 909 millones de pesos, dependiendo de la fecha de entrega del título de con cesión Así, el paquete tendría efectos sobre la coyuntura política del 2012.

Televisa jugó a ganar. Cuatro meses antes de decidirse la licitación, Televisa anunció la compra del 30% de las acciones de Nextel, pero informó que la operación se concretaría sólo si lograba ganar el concurso por la banda de 1.7 gigahertz. Con ello, Televisa mandaba el mensaje de que haría negocios a la segura, aunque violando la competencia equitativa. En realidad, Televisa no iba a gastar mil 440 millones de dólares en Nextel si no tenía la garantía de la concesión.

El efecto político de la concesión de la banda de 1.7 ghz también tendrá mensajes colaterales en la alianza de Peña Nieto como precandidato presidencial priísta mejor colocado con Televisa. De acuerdo con  datos del periodista Jenaro Villamil, Peña tendría un contrato de alrededor de 80 millones de dólares anuales para publicidad. A partir de esa exposición televisiva y de su propio posicionamiento, el gobernador mexiquense se colocó como el precandidato preferido en las encuestas.

Pero la estrategia del PAN, junto con la guerra sucia contra los gobernadores priístas de estados que representan una reserva de votos y con el anuncio de la alianza electoral PAN-PRD para el Estado de México en el 2011, va a tratar de romper los vínculos con Televisa. Y uno de ellos, a decir de algunos analistas que conocen a fondo el impacto político de la concesión de la banda de 1.7 ghz, sería que el gobierno panista establezca una mejor alianza con el consorcio de San Angel.

La concesión a Televisa-.Nextel estaba perfilaba con anticipación a través de dos mecanismos parciales: la exención de impuestos para la concesión de la banda de 1.5 ghz fue operada por la bancada afín al consorcio televisivo en el Senado y en la Cámara de Diputados y la redacción de la licitación dejó fuera a dos competidoras --Slim y TV Azteca-- con el candado del límite de 80ghz.

Un análisis especial del profesor Ramiro Tovar Landa, catedrático y asesor de la oficina de rectoría en asuntos regulatorios del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), reveló algunas claves de la concesión a Televisa:

1.- Televisa-Nextel compitió varias veces por la banda 1.7 ghz con la misma cantidad: 180.3 millones de dólares, cuando su valor debiera ser de mil 559.5 millones; es decir, pagó el 11.6% de su valor. Fue una concesión casi regalada, igual a la de fibra óptica oscura de CFE a Telefónica-Televisa-Megacable.

2.- En una subasta similar en los EU, la concesión se pagaron 0.53 dólares por megahertz/habitante, en tanto que en México fue de 0.004 dólares.

3.- Como se dio, la concesión creó una “incubadora de prácticas anticompetitivas al interior de la subasta del espectro”. Al bloquear a otros competidores, la expansión beneficiará a Televisa porque le “permitiría, sin incurrir en costos de capital mayores que el resto de los operadores, en pujar en forma predadora con el objeto o efecto de incrementar el costo de sus rivales, lo cual configuraría una práctica monopólica prohibida por la Ley Federal de Competencia”.

4.- Las “bases de licitación 21 plantean que el límite máximo de acumulación de espectro es necesario para prevenir concentraciones de espectro radioeléctrico contraías al interés público, pero dicho límite sólo provocó efectos anticompetitivos al limitar a los operadores establecidos --Telcel, Telefónica, Iusacell-Unefón-- de poder licitar por algunos de los dos bloques de 30 mhz a nivel nacional, pavimentando el camino para que Televisa-Nextel se adjudicara uno de ellos sin ninguna competencia en la subasta ascendente, en detrimento del erario público y de la competencia en los servicios avanzados de banda ancha móvil”.

Así, en una jugada doble de preferencia en una licitación, el gobierno federal pactó un compromiso político de fondo con Televisa y con ello le quitó la televisora a Peña Nieto, aunque otorgó “privilegios exclusivos (a Televisa) con evidentes efectos anticompetitivos en el futuro de las telecomunicaciones”.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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