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Viernes 16 de julio de 2010


 

+ 2010: las lecciones del poder

+ PAN: costos para mantenerse

 

Entre muchas otras, hay cinco lecciones poco analizadas del pasado proceso electoral:

1.- El sistema electoral fue, de nueva cuenta, anulado por el principal vicio electoral que afecta a los gobiernos del PRI, del PAN y del PRD: la intervención de los ejecutivos federal y estatales directamente y a favor de sus candidatos. El PAN y el PRI van por una reforma electoral no para la democracia sino para sacar ventajas.

2.- El PAN se ha perredizado: va a disputar en tribunales las elecciones de Durango, Hidalgo y Veracruz, pero podría ser demandado por las irregularidades panistas en Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Los mismos vicios ocurrieron en esas seis plazas, tres cometidas por el PRI pero tres por el PAN. Al final, PAN y PRI no van por limpiar el proceso sino para ensuciar la toma de posesión de los gobernadores electos.

3.- El PRI fue el gran derrotado como partido, aunque salió triunfador como la práctica política que ganó todas las elecciones. Es decir, lamentablemente, la sociedad política mexicana es priísta. El PAN y el PRD fueron incapaces para presentar una verdadera alternativa política al PRI: ganaron con (ex) priístas, con tácticas priístas y con vicios priístas.

4.- El PAN y el PRD encontraron un espacio político para la cohesión pero sobre todo para derrotar al PRI. Sin embargo no habrá candidato presidencial PAN-PRD en el 2012 pero alianza en candidaturas a diputados y senadores. El objetivo de la alianza PAN-PRD será quitarle al PRI el control en las dos cámaras.

5.- Los cambios en el gabinete presidencial tuvieron la meta central de trasladar la política y las negociaciones a Los Pinos. Y con esos relevos iniciar formalmente el proceso interno en el equipo del presidente Calderón para poner candidato presidencial panista en el 2012. Las negociaciones del gobierno calderonista con el PRI se darán en Los Pinos, no en Gobernación. La tarea primordial en Los Pinos será el 2012; nada más; pero también nada menos.

El PRI, que quería desde julio de 2009 que le entregaran por adelantado las llaves de Los Pinos, ya no tiene segura la victoria del 2012, por más que las encuestas lo coloquen adelante. La lección del 2010 fue clara: la base mediática es endeble y la guerra electoral se dará en el electorado. Y los aparatos electorales priístas tradicionales fracasaron, frente al estilo priísta del ejercicio de poder del gobierno panista. Por ello, las opciones del PRI son delicadas:

1.- La elección de gobernador en el Estado de México será determinante del 2012, no sólo por la plaza sino por el precandidato priísta mejor posicionado. Y ya se vio en Oaxaca que no habrá reglas sino que serpa una lucha superlibre, sin réferi y a sillazos.

2.- El PRI parece dispuesto a adelantar algunas de las reformas políticas para atarle las manos al gobierno federal panista, pero también quedarían amarradas las propias. El PAN utilizó los mismos métodos electorales del PRI. Las reglas electorales ya no valen.

3.- El PRI está obligado a abrir por adelantado el proceso de elección de candidato presidencial para un candidato de unidad. Las crisis en las selecciones de los candidatos en el 2000 y el 2006 fracturaron al PRI y lo llevaron a la derrota. Y no hay más que dos aspirantes con posibilidades: Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones.

4.- El PRI está obligado a rehacer sus estructuras electorales. Ya no basta tener recursos y personal para acarrear votos si los votantes no llegan a las urnas. Y cada vez es más difícil y complicado para el PRI acarrear los votos, como se vio en las plazas donde perdieron las elecciones de gobernador. El aparato electoral del PRI es un mito genial.

5.- El mensaje del 2010 fue de repudio al viejo PRI. Pero el PRI carece de figuras alternativas. Y peor aún, los priístas ya aprendieron el caminito para llegar el poder: buscar las candidaturas en la oposición. Las reglas de selección interna aprobadas por Beatriz Paredes fueron la debacle: la designación de candidatos a gobernador por los gobernadores salientes, no por procesos políticos. El PRI debe optar entre la imposición de candidatos y la ruptura interna o de una vez por todas las elecciones primarias abiertas.

Las opciones del PRD se reducen a una sola: el juego estratégico de Manuel Camacho Solís. Pero el objetivo camachista se reduce a imponer a Marcelo Ebrard como candidato presidencial de la alianza PRD-PT-PC. De ahí que esas maniobras tienen enfrente nada menos que al maestro de la intriga palaciega: Andrés Manuel López Obrador. Por tanto, las posibilidades del PRD radican realmente en el juego del tabasqueño. Ebrard no se va a atrever a confrontar a López Obrador, en tanto que éste no vacilará en destruir al que se le ponga enfrente, comenzado con un Ebrard experto en travesuras pero incapaz en los juegos de poderes.

El 2010 mostró un juego político en el límite de las posibilidades. El presidente Calderón tuvo que adelantar su juego político --uso de recursos y del aparato de poder-- para detener el avance del PRI. Lo logró. Sólo que en las oficinas del PRI están evaluando si el costo político más alto fue para el PRI y los tres gobiernos estatales perdidos o para el PAN que se vio que, como en la historia de Alicia detrás del espejo, tiene que correr cada vez más de prisa para mantenerse en el mismo lugar.

 

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