--------

Viernes 19 de marzo de 2010


 

+ Janet y Hillary, rebasadas

+ Línea México-EU, como Irak

 

AUSTIN, Texas.- La estrategia de los Estados Unidos sobre el narcotráfico en México ha fracasado. Y más que una estrategia, se trató de la decisión real y simbólica de construir un muro en la línea fronteriza, pero para mantenerse de su propio lado y desentendiéndose de la descomposición criminal en el lado mexicano. Hoy el colapso de violencia en la frontera sur estadunidense comenzó a quemar los aparejos de la Casa Blanca.

El pasmo del presidente Obama, el enojo de la secretaria Janet Napolitano y el teléfono que no sonó a las tres de la mañana en las habitaciones de la canciller Hillary Clinton quieren culpar a México de errores propios de la estrategia de Washington. Los tres se llaman sorprendidos por la crisis de México, cuando existen documentos oficiales que se cansaron de llamar la atención del hecho de que el problema del narcotráfico en México ya estaba dentro del territorio estadunidense.

Documentos de la Border Patrol sobre la frontera texana con México hablan de los tres jinetes modernos del apocalipsis: los contrabandos de drogas, armas y personas. Y peor aún, seguramente para un enojo adicional de la señora Napolitano como secretaria de Seguridad Interior, un reporte de la Patrulla Fronteriza revela una alianza peligrosa entre los cárteles mexicanos de la droga con “los señores de la droga musulmana de Afganistán” y que ello ha producido un aumento en la violencia. Ciertas tácticas del terrorismo musulmán habrían sido introducidas en las prácticas violentas de los cárteles.

Asimismo, la Border Patrol hace un llamado de alerta sobre el hecho de que las policías fronterizas del lado estadunidense estarían siendo rebasadas por la violencia de “los agentes o soldados” de los cárteles mexicanos que operan en los EU. Agrega que “los gangs (pandillas) hispanas en los EU son los más violentos grupos criminales organizados que se han visto en los Estados Unidos”. Ello ha llevado, advierte la Border Patrol, a que en la legislatura texana se discutiera una ley para aplicar el principio del viejo oeste de “primero dispara y pregunta después”.

El reporte de la Border Patrol también avisa de lo que se ha comentado en esta columna: la disputa entre cárteles mexicanos por el control de la red de carreteras del sur de Texas. El documento de la BP dice: “cerca de estos (18) puertas de entrada (a Texas) están conectados al mayor sistema de carreteras de Texas. Los contrabandistas de indocumentados, drogas y pandillas criminales usan esas grandes freeways para extender (sus mercancías) dentro de los Estados Unidos”.

En las evaluaciones sobre política antidrogas del Departamento de Justicia existe un mapa que revela las más de 250 ciudades estadunidenses donde operan con violencia e impunidad los cárteles mexicanos del narco. En ese mapa pueden identificarse cuando menos nueve zonas de dominio mexicano: el noroeste con sede en el estado de Washington, todo California, la franja sur de Arizona y Texas, la franja media de Texas, la franja de todo el medio oeste, la zona del sureste con las dos Carolinas, la zona de alta intensidad de consumo en Nueva York y Washington.

El Data Supplement 2009 del National Drug Control Strategy de la Casa Blanca exhibe las estadísticas oficiales: el consumo de drogas bajó de 25.4 millones de personas en 1979 a 20 millones en 2007, pero luego de tener un punto bajo de 12 millones en 1992. En el 2007 el consumo de drogas fue de 8% de la población en edad de 12 años en adelante y de 9.5% en adolecentes de 12 a 17 años. El mayor consumo de drogas se da en la población afroamericana, con el 21.5%.

El consumo de drogas entre estudiantes de secundaria aumentó de 6.6% en 1990 a 7.2% en 2007. El número de muertes asociadas a las drogas aumentó de 7 mil 101 personas en 1979 a 33 mil 541 en 2005. El precio del paquete de cocaína de 2 gramos o menos pasó de 613 dólares en 1981 a 121 en 2007, con un aumento de 50% en su pureza. El número de consumidores de drogas más alto se da en los estados de California (2.5 millones de personas), Florida (1.1 millones), Nueva York (1.4 millones) y Texas (1.2 millones). En el 2007 el 19.7% de estudiantes de secundaria fumaba regularmente marihuana y 3.3% aspiraba cocaína.

Al final, los EU han fracasado en la aplicación de la pomposa Secure Border Initiative porque el gobierno aumentó su presencia en las ciudades del sur pero los datos indican también un aumento en el tráfico de drogas y la violencia asociada.

La advertencia estaba dada por la Border Patrol: “la violencia en la frontera contra los ciudadanos estadunidenses dentro de los Estados Unidos nunca había sido tan elevada como lo es hoy. Además, la amenaza es también de personas del Medio Oriente procedentes de Centroamérica y a través de México y luego que llegaron a Texas y de ahí a todo el territorio de los EU”. Existen expedientes de 50 estadunidenses secuestrados por los cárteles mexicanos.

De ahí que Obama se debe de indignar con sus propios e ineficaces colaboradores. Los EU han fracasado en su lucha contera el narco. El problema real no es que los EU ayuden más a México, como pide el The Washington Post, sino que EU se ayude a  mismo porque el narcotráfico mexicano ya está dentro de los EU.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

http://twitter.com/carlosramirezh

http://carlosramirez2.blogspot.com

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

Imprimir


  Regresar