--------

Lunes 4 de abril 2011


 

+ PRI prepara regreso de Salinas

+ Pobreza: y revivir el Pronasol

 

La campaña organizada por el PRI contra la pobreza y los programas sociales de los dos gobiernos federales panistas tiene la nada oculta intención de preparar el regreso de Carlos Salinas de Gortari y del Pronasol en el 2012 priísta.

Sin oferta política seria, cargando aún con las pérdidas sociales por la larguísima crisis económica 1973-2000 y con el fardo del colapso devaluatorio de 1994 que llevó al alza criminal de tasas de interés en 1995 provocando no sólo menor bienestar sino pérdidas de bienes de los ciudadanos, el PRI se ha aferrado al Pronasol salinista como la única propuesta de corto plazo.

Lo único malo es que el saldo de la política económica salinista no debe medirse sólo por los pasivos sociales provocados en los dos sexenios en los que Salinas operó la política económica y social --el de Miguel de la Madrid y su propio sexenio--, sino en el hecho mucho más grave: con el tratado de comercio libre, Salinas desmanteló la política del desarrollo nacional, subordinó la economía de México a las necesidades de los Estados Unidos y liquidó el proyecto social-histórico del PRI, el Estado y la Constitución.

El resultado fue el agotamiento del proyecto nacional de desarrollo y la llegada del PAN a la presidencia de la república por las tres herencias del PRI: corrupción, represión y pobreza. El punto máximo de empobrecimiento de la sociedad ocurrió en 1995 por la confluencia de la política económica de Salinas como responsable directa de la devaluación del 20 de diciembre de 1994 y el neoliberalismo doctrinario y absolutista de Zedillo en 1995 para aumentar las tasas de interés y salvar a los bancos a través de los pagarés que operan como lastre del presupuesto.

El largo ciclo de las políticas económicas y de desarrollo de 1953 a 2000, de la devaluación a la derrota presidencial del PRI, está dividido en tres etapas: la del crecimiento sostenido y con bienestar social de 1954 a 1970, con tasas anuales de inflación de 2% y PIB de 6%; la del populismo 1971-1982 con ciclos de inflación-devaluación y desperdicio de la riqueza petrolera, y la del neoliberalismo de 1983-2000 en que el país privilegió el Consenso de Washington, disminuyó la responsabilidad del Estado y empobreció a los mexicanos.

De estas tres etapas, el PRI va a presentar en el 2012 como programa de gobierno sólo el salinismo neoliberal y el Pronasol que suplantó a la verdadera política social de desarrollo. Pero las cifras de los sexenios neoliberales --1983-2000-- revelan que en esa fase se destruyó el bienestar social, se aumentaron los pobres y se entregó el país al mercado: el PIB promedio anual en ese ciclo fue de 2.4%, contra el 6 del periodo anterior.

Y la pobreza fue producto del aumento de la inflación y la baja en los salarios. La inflación en los sexenios priístas del periodo populista y neoliberal fue alta: 15% promedio anual con Echeverría, 30% con López Portillo, 86% con De la Madrid y Salinas como operador económico, 15.9% en el salinismo y 22% con Zedillo. De acuerdo con la relación de salario mínimo entre inflación--, la tasa sexenal de nivel de vida en el periodo 1970-2000 fue negativa: -8.53 con Echeverría, -80.18 con López Portillo, -44.61 con De la Madrid, -21.51 con Salinas y -23.35 con Zedillo. Fueron los años del empobrecimiento.

La pobreza en México, por tanto, fue consecuencia de la política económica populista y neoliberal de los gobiernos priístas de 1970 al 2000. La política económica tuvo una estrategia: primero aumentar gasto irresponsablemente generando inflación y devaluación (LEA, JLP) y luego siguiendo la doctrina neoliberal de Milton Friedman: bajar la inflación con control salarial y abriendo la frontera a la libre importación (MMH, CSG y EZPL). Por tanto, la pobreza social en México fue producto de la crisis priísta del desarrollo (1970-1982) y por la política neoliberal y de comercio libre con los EU (1983-2000).

El debate abierto por el PRI sobre la pobreza tiene que revisar primero a los últimos treinta años del PRI en el poder. Salinas pudo profundizar neoliberalismo y aplicar el Consenso de Washington manteniendo controlada a la población con el Pronasol en su perfil de obra municipal y una coartada mediática y la incorporación de la sociedad con aportación en efectivo o trabajo de obra.

Ahora Salinas viene de regreso con el PRI. Y para ello está preparando, a través del PRI, un debate sobre la pobreza y contra los programas sociales panistas, por cierto construido a partir del Pronasol salinista. En este contexto, el debate abierto por el PRI sobre la pobreza es una extraordinaria oportunidad para que el PAN endose las cifras del empobrecimiento. Las grandes crisis de los gobiernos priístas empobrecieron a los mexicanos. Un dato es revelador: el tipo de cambio, factor que ha definido la política económica y la crisis, pasó de 12.50 pesos por dólar en 1970 a 9 mil 600 pesos con Zedillo, con los tres ceros que Salinas le quitó al peso para hacerlo simbólicamente fuerte, una devaluación de 7 mil 700.

La revisión de los ciclos populista y neoliberal de los gobiernos priístas podrían recordarle a los mexicanos por qué perdió el PRI y por qué las políticas económicas en ambos periodos no sólo empobrecieron a los mexicanos sino que desmantelaron las políticas sociales que había creado el otro PRI, el PRI de los compromisos sociales. El PRI de Echeverría y López Portillo destrozó el equilibrio social y el PRI de De la Madrid, Salinas y Zedillo impuso el mercado sobre el Estado. El saldo final fue el aumento de pobres. El poder de compra en el 2000 era de apenas el 30% que tenía en 1970, sin necesidad de botellitas de aceite ni cajas.

Con el debate, el PRI quiere nada más abrir la puerta para el regreso de Salinas y del Pronasol salinista en el 2012.

 

www.grupotransicion.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

Imprimir


  Regresar