--------

Lunes 15 de agosto de 2011

+ Stratfor, avanzada de los EU

+ Más prejuicios estadunidenses

 

La crisis de seguridad en México ha sacudido los enfoques geoestratégicos de dominación de la seguridad nacional de los Estados Unidos. De ahí que haya sido puesta en marcha una operación de inteligencia para mostrar que México se encuentra rebasado por las bandas criminales, que el crimen organizado ya se asentó dentro del territorio estadunidense y que México no es capaz de defenderse con sus propias armas.

La comunidad de los servicios de inteligencia y seguridad nacional de los EU ha comenzado a filtrar información sobre la consolidación de la violencia algunos cárteles y sobre la colaboración estadunidense con los servicios mexicanos de seguridad pública y seguridad nacional, algo que siempre ha existido pero con acotamientos que los EU siempre han querido minar. La tesis es obvia: sólo los EU pueden “salvar” a México.

El The New York Times y la agencia de observación Stratfor-Global Intelligence forman parte de este operativo estadunidense para meterse en las estructuras de defensa y seguridad de México. Análisis y filtraciones de fuentes oficiales del gobierno estadunidense forman parte del mecanismo de ablandamiento de México y se centran en dos objetivos: darle a los cárteles el nivel de insurgencia y revelar la participación estadunidense en ciertas investigaciones.

Stratfor fue la que inició, en mayo del 2010, la caracterización de México como Estado fallido pero no en función de las condiciones reales de un Estado fallido sino a partir de la percepción del Estado dominado internamente por las bandas criminales, algo ciertamente que hasta ahora no se ha llegado; al contrario, el Estado lanzó una vasta ofensiva de seguridad que ha diezmado a los cárteles en sus dirigencias, alianzas y dominios territoriales. Sin embargo, sectores opositores nacionales asumen los enfoques estadunidenses como propios sin la más mínima intención de confirmación.

En el fondo, Stratfor y The New York Times forman parte de la estrategia de la diplomacia de seguridad nacional de la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos para debilitar el consenso interno mexicano en torno a la estrategia de ofensiva contra los cárteles del crimen organizado. Una conjunción de informaciones multiplicada acríticamente en medios mexicanos ha sido utilizada por los EU para aumentar su presencia, paradójicamente con la complicidad pasiva de quienes en México reproducen las versiones de los EU casi como verdades divinas:

--El artículo --con deficiencias de análisis estratégico-- de Stratfor de mayo de 2012 declarando a México como Estado fallido.

--La declaración en septiembre de 2010 de la secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, de que los cárteles “son una forma de contrainsurgencia”, aunque luego desmentida por la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano.

--La declaración, en febrero de 2011, del subsecretario del ejército de los EU, Joseph W. Westphal, de que los cárteles mexicanos eran una forma de “contrainsurgencia”.

--El febrero de 2011 Janet Napolitano habló de una “posible alianza narcos-Al Qaeda”, como una forma de mandar el mensaje de que por el terrorismo Washington iba a intervenir en México.

--El 11 de febrero Stratfor desmintió la declaración mexicana de que el 90% de las armas del narco mexicano llevaban desde los EU, con la clara intención de proteger el tráfico de armas de los EU a México; meses después se conocería la operación Rápido y Furioso con armas que llegaron al Chapo Guzmán. Detrás del tráfico de armas se encuentran los organismos conservadores, como la Asociación Nacional del Rifle, que luchan por la venta libre de armas. Por tanto, ahí se revelaron parte de la red de interese de Stratfor.

--En marzo de 2011 Stratford volvió a la carga y denunció que el cargamento de armas encontradas en un tráiler incinerado en Nuevo Laredo “pudo haber sido” contrabandeada por militares. El objetivo fue desprestigiar a los militares que se han resistido a entregarle los espacios de seguridad al ejército de los EU. Pero en su estilo especulativo, Stratfor no presentó pruebas, además de que desconocía el estricto control de armas decomisadas que tiene el sistema de seguridad pública mexicano. De todos modos la insinuación fue comprada por medios mexicanos.

--En agosto de 2011 Stratfor aseguró que “México perdió el control de la frontera norte”, justo cuando se dieron las severas presiones estadunidenses para profundizar la intervención estadunidense en México. La denuncia de Stratfor acusó a autoridades fronterizas del lado mexicano, pero sin reconocer que drogas, personas y contrabando ingresa a los EU por la corrupción del servicio de aduanas. De nueva cuenta Stratford sólo hizo el enunciado pero sin presentar pruebas.

--Y hace unos días Stratford “insinuó” que la operación Lince Norte que instrumento la IV región militar de la Secretaría de la Defensa Nacional había sido producto de la intervención de los EU. Sin embargo, en Lince Norte participaron cuatro mil  militares, 722 vehículos y 23 aeronaves, bajo el mando directo del general de división Noé Sandoval Alcázar, jefe de la región. Se trató de un duro golpe contra los Zetas, aunque Stratfor quiso endosárselo a los EU. Por cierto, la “revelación” de Stratford tuvo más espacio en medios que el desmentido contundente de la Sedena.

En el fondo, Stratfor forma parte de la estrategia de la comunidad de los servicios de inteligencia y seguridad nacional de los EU para minar al ejército mexicano, regatearle sus éxitos y facilitar las presiones oficiales para meter al ejército de los EU en operaciones directas en México, algo que la Sedena ha rechazado. Pero precisamente la oposición del ejército mexicano a las intenciones de los EU de ser operativos en México es la que ha desatado la ofensiva de los EU para vender la idea de que México es incapaz de defenderse solo y que por eso los EU tienen que entrar al rescate.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

 

Imprimir


  Regresar