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Lunes 24 de enero 2011


 

+ Guerrero: debacle de Zeferino

+ Aguirre: lo peor de PRI y PRD

 

El gran derrotado en la elección de gobernador en Guerrero será el gobernador saliente Zeferino Torreblanca. Empresario que se le pegó a López Obrador hace años, su gestión será recordada como la peor en la historia, inclusive más proterva que la de los dos Rubén Figueroa.

Si la alternancia del PRI al PRD hace seis años era la señal de renovación, en Guerrero prevalecieron --y hasta crecieron-- el ejercicio arbitrario de poder, la violencia institucional, el crimen entre perredistas, la corrupción, la guerrilla, la inseguridad pública, el narcotráfico, todos los vicios que antes se acreditaban al PRI. Y lo más grave para el PRD fue que creció la pobreza y no hubo ninguna estrategia social para atender la desigualdad.

La gestión de Torreblanca como gobernador rompió el equilibrio social y la estabilidad política. Y condujo al PRD al peor de sus fracasos: no se trata sólo de la posibilidad de que se pierda la plaza y haya más violencia en la disputa por el poder sino de que el PRD de los (ex) priístas y (ex) salinistas Manuel Camacho y Marcelo Ebrard llegaron a la conclusión de que la única salida para conservar el gobierno estatal en el PRD era tener a un priísta como candidato, y más aún a un priísta de la vieja escuela del poder: Angel Heladio Aguirre.

Así, lamentablemente para el PRD, Guerrero será una prueba más de que no representa una opción de transición o alternancia política en el poder sino la comprobación de que sólo los priístas pueden hacer ganar al perredismo. Y no se trata sólo de que el priísmo no es una ideología ni de una opción asumida, sino un acto de fe, de un chip cerebral, de un ADN biológico. Aguirre es el prototipo del priísta… y el PRD siempre lo supo.

Las tendencias del voto en Guerrero, las que retratan el instante de la gente en el momento de la encuesta, ponen adelante al PRI. De ahí la estrategia priísta del PRD --Aguirre como priísta perredizado guerrerense sería algo similar, dirían en el campo de la tierra caliente, a ponerles alas a los alacranes-- por encarecer la derrota con provocaciones de violencia y fabricación de incidentes. Las encuestas posteriores a la presunta golpiza a un perredista no variaron la tendencia favorable al PRI. De acuerdo con una tercera encuesta de la empresa Prospecta Consulting, le otorga una ventaja de 4 puntos al priísta Manuel Añorve.

El resultado final tendrá que incluir cuando menos tres variables: la escalada de violencia instrumentada por el PRD, la intervención del gobierno federal a favor del (ex) priísta (neo) perredista Aguirre y la decisión de tomen a boca de urna el 20% de indecisos. Sólo que las encuestas han revelado que los indecisos tienden a beneficiar más al opositor que al oficial, aunque en Guerrero algunos indecisos decidieron repartir su voto entre los tres candidatos.

A ello se agrega otra variable dependiente: el porcentaje de votantes que acuda a las urnas. La votación baja beneficiaría al PRI y la alta ayudaría al PRD. Por eso la escaldad de violencia perredista es funcional a los intereses del PRI: la encuesta de Prospecta Consulting señala que iría a votar el 35% de los ciudadanos y hay 10% de indecisos, pero el PRD necesitaría de una asistencia electoral mayor al 55% del padrón.

Y en Guerrero aparecerá el factor Elba Esther Gordillo, cuyos maestros se olvidaron de la educación y ahora operan como mapaches electorales al mejor postor; en Guerrero, el SNTE operará a favor de Añorve-PRI. Además, sigue incierto el voto verde, que el PRI no ha soltado del todo y que el PRD nunca ha podido asimilarlo.

El PRD ha tenido que remar contra la corriente: la lucha López Obrador-Ebrard por la candidatura como parte de la nominación presidencial del 2012, el rechazo de muchos perredistas al uso de priístas como candidatos a altos puestos revelando que el PRD carece de cuadros, el repudio al gobierno de Torreblanca, la escalada de violencia derivada de la ineptitud de Torreblanca como gobernador y, sobre todo, de la carencia de un discurso político e ideológico del PRD y de su priísta-candidato Aguirre. Por lo pronto, el 40% de los encuestados por Prospecta Consulting cree que ganará el PRI y sólo el 25% supone que ganará el PRD.

En lo político, el PRD tendrá en Guerrero una definición que alumbrará los espacios del 2012: ante el desprestigio perredista local, la lucha criminal por el poder y la corrupción de sus cuadros, el PRD solamente encontró en el PRI al candidato que no supo cincelar en su interior. Por eso Ebrard se perfila como uno de los favoritos del PRD, a pesar de que formó parte del gobierno de Carlos Salinas que tiene aún en su haber más de 500 perredistas asesinados. Guerrero confirmará que el PRD es el partido-espejo del PRI.

Las conclusiones de la encuesta de la encuesta de Prospecta Consulting exhiben lo delicado de la elección en Guerrero:

“El alto número de indecisos de alrededor del 19% es un reflejo de la inconformidad ciudadana con la política, los partidos, las coaliciones y sus candidatos, así como las campañas proselitistas que no han sido suficientes para interesarlos; por lo que no hay nada seguro para nadie y todo dependerá de la movilización partidaria y la participación ciudadana.

“La incertidumbre en este proceso electoral se refleja en que alrededor de la mitad de los ciudadanos afirman que el Instituto Electoral de Guerrero no garantiza la confianza en estos comicios” y “poco más del 40% afirma que ha tenido conocimiento o experiencia de fraudes electorales”.

 

www.grupotransicion.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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