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Domingo 13 de Febrero 2011


 

+ Ingobernabilidad electoral

+ BCS, confusión partidista

 

Los procesos electorales del periodo 2009-2011 han dejado indicios claros de que el sistema electoral no resistirá las elecciones presidenciales del 2012. Sin embargo, los menos preocupados por los riesgos son los partidos políticos. El mejor indicio radica en la lucha legislativa por el retraso en la designación de tres consejeros electorales del IFE porque los partidos y el propio Instituto piensan sólo en repartirse un pastel.

El problema no se localiza en el respeto al voto sino en la incapacidad de las autoridades electorales para controlar a los partidos y candidatos y para indagar irregularidades. El gran avance electoral está consolidado: los ciudadanos acuden a votar y ya no hay robos de urnas. Lo malo está en el activismo de gobernantes a favor de sus candidatos y en la falta de participación de la sociedad en las campañas, además de la debilidad del IFE.

En las elecciones para gobernador en Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Guerrero los gobernantes estatales y federal metieron las manos para inducir el voto y para usar la guerra sucia en las campañas. Las autoridades electorales no pudieron garantizar la equidad y el orden institucional. Y las elecciones en 2009-2011 fueron en preludio de la disputa por el poder en el 2012.

El aparato electoral actual será incapaz de dar certidumbre y autoridad a las elecciones presidenciales:

--Las leyes electorales son incapaces de garantizar la democracia.

--El IFE está atado por el dominio de los partidos.

--La sociedad no puede participar en el proceso con su opinión pero es la pieza clave a la hora de las elecciones.

El país se encuentra en el centro de la ingobernabilidad electoral: la sociedad demanda cambios en las instituciones y prácticas electorales pero las posibilidades de modernización de las estructuras son casi nulas. Por tanto, el conflicto define justamente la ingobernabilidad electoral. Ante la urgencia de una gran reforma electoral que dé cumplimiento al mandato constitucional de certeza en los procesos electorales, la respuesta de gobiernos y partidos es menor por la simple razón de que gobernantes y partidos no quieren la democracia sino que prefieren que las elecciones se decidan no en las urnas sino en los jaloneos de las campañas y las guerras sucias.

Lo malo de esta situación es que la ambición de partidos y gobernantes podría dar al traste con la transición decidida por la sociedad en la alternancia del 2000. Las estructuras electorales de hoy están más viciadas que las del 2000. Por tanto, el escenario más viable para el 2012 es el del conflicto poselectoral.

El punto central se encuentra en la inoperancia del IFE. En lugar de ser la garantía para elecciones democráticas, el IFE se ha convertido en un poder fáctico y ha sido rebasado por los partidos. El sistema electoral partidocrático ha anulado la funcionalidad del IFE. Por tanto, se re quiere tomar la decisión inmediata de disolver el IFE y crear un organismo electoral sin la presencia de consejeros electorales ni de partidos ni de representaciones legislativas. La actual composición del IFE responde a los partidos y no a los procesos electorales democráticos.

Lo que queda al final es la certeza de que los resultados electorales están muy lejos de consolidar la democracia y siguen estancados en las disputas de las élites oligárquicas de la política. Y ese modelo puede revertir el avance democrático del 2000.

 

 

QUÉ PASO EN BAJA CALIFORNIA SUR

 

El resultado electoral en Baja California Sur no fue sorpresivo, aunque solamente profundizó las dudas sobre el futuro político de la entidad. La ausencia de una verdadera correlación de fuerzas políticas impedirá cualquier posibilidad de desarrollo socioeconómico, además de perfilar una profundización en la lucha por el poder entre partidos-franquicia y políticos saltimbanqui.

El problema radica en la falta de reglas dentro de los partidos para consolidar militancias. El candidato ganador en BCS, Marcos Covarrubias, era del PRD y estaba en el primer sitio de las tendencias perredistas del voto, pero al final el candidato fue Luis Armando Díaz. Covarrubias, que había militado en el PRI y estaba en el PRD, aceptó la candidatura del PAN y ganó.

BCS es otro ejemplo de la urgencia de una reforma electoral que ofrezca certeza política a los electores, porque resulta que los partidos son franquicias alquiladas y no medios para el cumplimiento de programas de gobierno. Como se ha visto en entidades donde ganaron alianzas de oposición al PAN, los candidatos fueron priístas y por tanto gobernarán con los estilos priístas. Pronto se verá así en el aliancista Angel Heladio Aguirre en Guerrero.

El departamento de análisis político de la consultoría Prospecta Consulting realizó un reporte sobre el resultado electoral en BCS. Y el saldo final fue no sólo la derrota del PRD, sino que la lucha familiar por el poder llevó a la desarticulación del perredismo. Consta, como parte de la mediocridad política perredista, la frase de Jesús Ortega: “no hagan un drama”.

 

1.- Elección Gobernador

 

Resultados

Marcos Covarrubias Villaseñor.- PAN-PRS 40.35%

Ricardo Barroso Agramont.- PRI-PVEM 33.52%

Luís Armando Díaz.- PRD-PT 21.41%

Otros 2.25%

Votos Nulos 2.47%

 

Ø  El experredista Marcos Covarrubias con la alianza del PAN y el partido local Renovación Sudcaliforniana, es el ganador de la elección por la gubernatura, con poco más del 40% de los votos, sacando una ventaja de 6.83 puntos del priista y 18.94 puntos del perredista; lo que representa una verdadera paliza, considerando que el Gobernador es del PRD

 

Ø  El joven priista Ricardo Barroso quedó en la segunda posición con la alianza del PRI-PVEM, con poco más de un tercio de los sufragios y con una ventaja de 12.11 puntos sobre el candidato del sol azteca.

 

Ø  El Perredista Luis Armando Díaz con la alianza del PRD-PT, es el gran derrotado de la contienda, quedando en un lejano tercer lugar, con poco más de una quinta parte de los votos; donde su excorreligionario Marcos Covarrubias lo superó por cerca de una quinta parte de los electores.

 

2.- Elección Municipios

 

2.1.- El PRI-PVEM ganó La Paz >que es la capital del estado< y Loreto; por lo que va a gobernar a la mayoría de los sudcalifornianos, a escala municipal

 

2.2.- El PRD-PT triunfó en los ayuntamientos de Mulegé y Los Cabos

 

2.3.- El PAN-PRS Ganó el municipio de Comondú

 

3.- Elección Congreso Local

Diputados de Mayoría relativa

 

3.1.- El PAN cuenta con: 9 curules

 

3.2.- El PRI cuenta con: 4 posiciones

 

3.3.- El PRD cuenta con: 3 diputaciones

 

 

4.- Participación ciudadana

 

Ø  Poco más del 62%

 

 

5.- Reflexiones finales

 

Ø  El gran triunfador de la contienda es el PAN, que no tenía gran presencia en BCS y con la figura del experredista Marcos Covarrubias ganó la gobernatura, apoyado en el desprestigio del PRD en el gobierno; también el blanquiazul tiene mayoría en el Congreso y gobernará en un municipio.

 

Ø  El PRI incrementa su presencia en BCS con la figura joven de Ricardo Barroso al contar con el apoyo de poco más de un tercio de los votos ciudadanos; además, el tricolor cuenta con cuatro diputados de mayoría relativa en el Congreso e importantes triunfos, tanto en la capital del Estado, como en el importante ayuntamiento de Loreto

 

Ø  El gran derrotado de este proceso electoral es el PRD, quien pierde la gubernatura, su mayoría en el Congreso y posiciones municipales; el actual gobernador cuenta con malas calificaciones por parte de la ciudadanía y el sol azteca en BCS se dividió y pulverizó, por falta de democracia interna.

 

www.grupotransición.com

carlosramirezh@hotmail.com

 

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