--------

Viernes 24 de junio de 2011

+ Inseguridad: crisis del Estado

+ Primera contribución de sociedad

 

1.- El saldo principal del encuentro público del presidente de la república con la organización de Javier Sicilia radicó en el planteamiento de que la crisis de seguridad es simultáneamente la crisis del viejo régimen político priísta.

2.- La violencia del crimen organizado --de 1984 a la fecha, casi treinta años-- tiene una sola explicación: el poder de las bandas no fue producto de su capacidad de organización sino de las complicidades con las estructuras de poder político y de gobierno del viejo régimen priísta.

3.- La zona cero de la violencia criminal tiene un punto de referencia: la designación de Arturo El Negro Durazo Moreno, policía señalado como protector de narcotraficantes, como director de Policía y Tránsito del DF bajo el gobierno capitalino de Carlos Hank González como jefe del Departamento del Distrito Federal.

4.- La violencia criminal comenzó en mayo de 1984 con el asesinato del columnista Manuel Buendía cuando se disponía a publicar información sobre las alianzas de funcionarios y policías con las mafias de narcotraficantes. Un año después, el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar probó la complicidad de la Dirección Federal de Seguridad de la Secretaría de Gobernación y de la policía judicial federal de la Procuraduría General de la República con las bandas del narco. Ahí se comprobó la articulación orgánica de las policías con las bandas criminales: el problema era sistémico, es decir, de vinculación de delincuentes con niveles de poder político priísta.

5.- La pérdida paulatina del poder político por el PRI --primero con el desplazamiento de políticos por tecnócratas y luego por el avance de la oposición en espacios de decisión de poder-- derivó también en la ineficacia de la protección de políticos y funcionarios a las bandas criminales. Ahí se pasó de la protección política a los cárteles a la decisión del crimen organizado de operar por su propia cuenta en territorios de la república a base de violencia y corrupción.

6.- La otra fractura de seguridad ocurrió cuando la operación de los cárteles de la droga pasaron de la fase de trasiego hacia los EU a la etapa de consumo doméstico: a los narcos les pagaban con mercancía y no con dinero y había que convertir la droga en liquidez con venta en el mercado interno. Ahí surgió el fenómeno de las plazas territoriales como zonas de dominio para el consumo; los territorios fronterizos fueron parte del proceso de áreas de cruce fronterizo de la droga: Ciudad Juárez y Tamaulipas.

7.- La reunión de Calderón con Sicilia mostró el dilema de fondo: la mera socialización de los efectos del combate al crimen organizado en ciertos sectores sociales o la redefinición de la hegemonía del Estado frente a poderes fácticos con capacidad de violencia. Sicilia ha reducido el problema de la inseguridad y la redefinición de la hegemonía del Estado al mero consuelo a las víctimas, cuando el ejercicio del poder se basa en la confrontación entre poderes constitucionales y poderes determinados por la violencia.

8.- Sicilia perdió lamentablemente la oportunidad para redefinir el espacio político de la crisis de seguridad al reducirlo a casos concretos de desaparecidos y a la petición de apoyo público al Estado para comprar las placas con los nombres de las víctimas. Su movilización social quedó así reducida a su mínima expresión. Además, equivocó el reclamo porque quedó atrapado en el viejo modelo presidencialista del régimen priísta en el que el Señor Presidente de la República era el que decidía por todos los mexicanos. Calderón le demostró la corresponsabilidad --no fijada por Sicilia-- de estructuras de poder, legisladores, poder judicial, partidos y gobiernos estatales y municipales.

9.- Con su explicación del caso Jorge Hank Rhon, Calderón demostró que existen estructuras de complicidad al amparo de la aplicación escrupulosa de la ley: el ejército presentó las armas pero la juez desdeñó el proceso con el criterio de que no se acreditó la flagrancia; es decir, la impunidad del delito al amparo de los procesos legales que siempre benefician a los delincuentes. Hank Rhon va a ser seguramente candidato del PRI al gobierno de Baja California aprovechando la publicidad de su propio caso. Pero quedó asentado que cometió delitos pero fue protegido por los procedimientos penales.

10.- En el fondo, la lucha contra el crimen organizado es un asunto de hegemonía del Estado, es decir, de la capacidad de la gestión política de las instituciones. Amparados en la desarticulación paulatina de las estructuras de poder, las bandas criminales se fueron instalando en zonas territoriales para imponer sus leyes. De ahí que la decisión de Calderón haya sido no sólo el combate al crimen organizado sino la revalidación del papel del Estado en territorios convertidos ya en zonas francas de bandas de delincuentes.

11.-. Los argumentos poéticos de Sicilia quedaron disminuidos por los razonamientos de fondo del presidente de la república: abandonar ahora el combate contra las bandas significaría regresarles la plaza a los criminales. Y si bien hay sectores sociales que prefieren colaborar con narcos porque de muchas maneras se benefician con la derrama económica del tráfico de drogas, al final las decisiones del Estado responden la real politik. Y un Estado es fallido cuando permite, aún en situaciones dramáticas y de presión social, que las bandas criminales controlen territorios de soberanía nacional.

12.- Y exigente en lo que le conviene, faltó que Sicilia y su movimiento exigieran la rendición absoluta e incondicional, su entrega a las autoridades y el desarme de Joaquín El Chapo Guzmán, Ismael El Mayo Zambada, Heriberto Lazcano El Lazca, Servando Gómez La Tuta, Juan José El Azul Esparragoza y Vicente Carrillo Fuentes, entre otros. Sin ellos, la lucha del Estado contra los cárteles de la droga y sus secuelas sencillamente no existiría.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)

 

www.grupotransicion.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

 

Imprimir


  Regresar