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Jueves 19 de Mayo de 2011

+ Edomex: importa más DF y 2012

+ Factor Cárdenas vs factor Peña

 

El inicio de la campaña perredista en el Estado de México sirvió para fijar la atención política en cuatro puntos ajenos al asunto mexiquense:

1.- El renovado liderazgo indiscutible de Cuauhtémoc Cárdenas ya no como figura moral sino como elemento de unidad política de un PRD fracturado en tribus, sin elementos de unidad política y varias veces a la orilla del abismo. Cárdenas dio una carambola de tres bandas; hacia el interior del DF, en la presidencial del 2012 y en las capitalinas de 2012.

2.- La preocupación del PRD sobre el futuro electoral del Distrito Federal, donde Marcelo Ebrard dilapidó el capital político del perredismo cardenista y lopezobradorista y donde existe el factor Peña Nieto como posible derrota en la elección de jefe de gobierno en el 2012 por la (ir)responsabilidad política, mediática y personalista de Ebrard.

3.- La elección de gobernador mexiquense servirá de catalizador para definir la candidatura del PRD al 2012; el más preocupado es Ebrard, por lo que prácticamente ya abandonó la jefatura de gobierno del DF y está dedicado a colgarse de Alejandro Encinas --el candidato que impuso López Obrador-- para tratar de acumular algunos puntos en las encuestas.

4.- La elección mexiquense legalizó el modelo de impunidad lopezobradorista del PRD y con ello dejó entrever el estilo abusivo de gobernar --si es que gana las elecciones-- de Encinas; legalmente Encinas no calificaba para candidato por el problema de residencia en el DF, enseñó su credencial de elector pero la movió en el aire para evitar que las cámaras la grabaran para saber si era patito, le apostó a la impugnación para de ahí escandalizar y ganar un par de puntos en las encuestas. Pero en el fondo Encinas mostró su desprecio a la ley y se evidenció como un Juanito de López Obrador. Así, la candidatura de Encinas fue legal porque nadie la impugnó pero ilegítima porque hace dos años era del DF.

 Asimismo, el arranque de las campañas ofreció una radiografía de los partidos políticos.

1.- El PRI no escogió al mejor candidato sino al que garantizaba que no hubiera división a favor del perredismo que trataba de cachar no al mejor exponente del perredismo sino al que pudiera desfondar al tricolor. El candidato Eruviel Avila se convirtió en el Juanito de Peña Nieto. Y el gobernador mexiquense sacrificó a los mexiquenses con un candidato del jurásico priísta que impidiera una abolladura en su carrera por la presidencia de la república.

2.- El PRD mostró a sus dos liderazgos fuertes --Cárdenas y López Obrador-- pero sin ofrecer garantías de que esa unidad durará hasta el 2012. El factor de ruptura del PRD lo representa el colado de Ebrard, quien quiere enfilarse como el primer candidato presidencial salinista del PRD. Por fuerza política, la nominación del 2012 le correspondería a López Obrador, sobre todo por el saldo electoral del 2006. Ebrard será incapaz de aglutinar la base social del tabasqueño.

3.- El PAN no pudo ocultar su debilidad como partido. La ausencia de la dirección nacional del partido en el arranque de la campaña de Luis Felipe Bravo Mena mandó el mensaje de que al PAN ya no le interesa el Estado de México, ni siquiera para bajarle votos a Peña Nieto. El senador Gustavo Madero quedó sin brújula y la secretaria general Cecilia Romero se anda escondiendo del desastre en que tomó y empeoró en el instituto Nacional de Migración, donde el gobierno federal tiene que aguantar críticas no para ocultar el problema sino para no fincarle responsabilidades administrativas a la ex directora.

De las tendencias electorales en el Estado de México, las primeras encuestas revelan algunos indicios para las proyecciones:

1.- Aunque en lo público se haya distanciado, el gobernador Peña Nieto sabe que el resultado local tendrá efectos en la candidatura presidencial. Por eso todo el aparato de poder del gobierno mexiquense opera para un Eruviel Avila manejado desde el ejecutivo local. En un par de semanas Avila quedará como una figura decorativa, aunque con el dato adicional de que los asesores llegados del PRI nacional no conocen los comportamientos de los mexiquenses. La intervención del PRI nacional en la elección estatal ha causado ya estragos en la coordinación de la campaña, sobre todo por la debilidad del candidato priísta a gobernador y su dependencia absoluta del gobernador Peña Nieto.

2.- Una encuesta de la empresa Prospecta Consulting registra algunos indicios detrás de las cifras obvias de ventaja para el priísta 2.5 a uno: un porcentaje de indecisos de arriba de 17%, un porcentaje de participación electoral de 50% y un repunte del candidato perredista Encinas. En Oaxaca y Puebla el PRI no sólo garantizó su base electoral sino que aumentó un poco los votos, pero la oposición llevó más votantes a las urnas. Asimismo, probablemente un tercio de la votación del PRI es flotante y depende de la política social de dinero regalado en efectivo o en servicios que el PRD ha comenzado no sólo a garantizar sino a incrementar y con ello a jalar simpatizantes priístas.

3.- Las cifras revelan tres hechos: el PRI tiene garantizada su base electoral, pero como revelan cifras anteriores bajó su participación electoral de 70% a 20% en los votos con respecto a la lista nominal de electores porque no ha sabido atraer el voto de los jóvenes; el PRD puede ser el factor de realineamiento electoral de votantes hasta ahora ajenos a la participación, lo que señala que una participación electoral arriba de 55% --posible si López Obrador agita a las comunidades-- pondría al PRI en problemas; y el PAN --sin dirección nacional-- ya entendió que una clave para el reacomodo electoral contra el PRI se localiza en la recuperación del llamado corredor azul de la zona conurbada.

En el Estado de México comenzó la elección presidencial del 2012.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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