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Viernes 20 de mayo de 2011

+ Osama: persecución del zorro

+ Obama sin una cinta métrica

 

A pesar de la euforia por su muerte, la operación militar contra el dirigente terrorista Osama bin Laden no alcanzó a convertirse en un acto de heroísmo. La duda que quedó ya en el ambiente político radica en saber si hubo una orden específica para asesinarlo.

El periodista Bob Woodward, con bastante buenas fuentes de información en la comunidad militar y civil de inteligencia y seguridad nacional, publicó en el The Washington Post una crónica de cómo fue descubierto bin Laden, cómo se tomó la decisión de asaltar su casa en Abbottabad, Pakistán, cómo fue una operación que se autorizó sin tener la certeza de que se trataba del líder de Al Qaeda y las dudas sobre el asesinato del terrorista.

Las partes principales del reporte de Woodward cuentan la operación:

El descubrimiento.  Parecía una llamada inocente, para ponerse al día. El año pasado Abu Ahmed al Kuwaiti, el seudónimo del pakistaní conocido por la inteligencia norteamericana como el principal correo de Osama bin Laden, tomó una llamada de un viejo amigo.

¿Dónde has estado? Preguntó el amigo. Te hemos extrañado.  ¿Qué sucede en tu vida? ¿Y qué estás haciendo?

La respuesta de Kuwaiti fue vaga pero cargada de presagios: “Regresé con la gente con la que estaba antes.”

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El intercambio y algunos cruces de información, dijeron algunos oficiales, dieron la confianza al Presidente Obama para lanzar la misión políticamente riesgosa para capturar o matar a bin Laden, decisión que él tomo a pesar del desacuerdo entre sus principales asesores de seguridad nacional y otras estimaciones sobre la posibilidad de que bin Laden estuviera en el refugio.

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El edificio principal, que no tenía líneas telefónicas ni servicio de Internet, era impenetrable a la tecnología de monitoreo desplegado por la Agencia de Seguridad Nacional.

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Al analizar las imágenes del refugio, los oficiales de inteligencia vieron a un hombre que salía varios días a caminar por los patios durante una hora o dos. El hombre caminaba de ida y vuelta, día tras día, y pronto los analistas comenzaron a llamarlo “el caminante”. Las imágenes nunca proporcionaron una vista clara de su rostro.

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¿Era el caminante bin Laden? ¿O un señuelo? ¿Un engaño? ¿Una trampa?

Bin Laden media cerca de 6 pies y 4 pulgadas, y el caminante parecía tener el porte de un hombre alto. La Casa Blanca pidió a la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial - la cual provee y analiza imágenes satelitales de análisis- determinar la estatura del caminante. La agencia dijo que la altura del hombre estaba entre los 5 pies y 8 pulgadas y 6 pies con 8 pulgadas, dijo un oficial.

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La decisión. Obama y sus asesores discutieron las opciones, dijeron funcionarios. Una opción era disparar un misil Predator o Reaper. Tal disparo sería de bajo riesgo, pero si el resultado era un golpe directo, el caminante se evaporaría y los oficiales jamás estarían seguros de que habrían matado a bin Laden. Si el ataque fallaba, como ha sucedido en ataques a objetivos importantes, bin Laden o quienquiera que estuviera viviendo en el refugio volaría y Estados Unidos tendría que comenzar la cacería desde cero.

(El director de la CIA) Panetta nombró al Vicealmirante de la Marina, William H. McRaven, quien dirigió el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC) por casi tres años, para desarrollar un plan para las fuerzas especiales que fue conocido como la “opción McRaven”.

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Su decisión de asignar la operación al equipo SEAL de la Armada, una unidad de Operaciones Especiales con gran experiencia en ataques a objetivos importantes, fue crítica.

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Se dieron órdenes específicas a los Seal de no disparar a las mujeres o a los niños a menos que claramente fueran una amenaza o tuvieran armas. (Durante la misión, una mujer resultó muerta y una esposa de bin Laden fue herida en la pierna.) Bin Laden sería capturado, dijo un oficial, si se “rendía claramente”.

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El asalto. Los oficiales dijeron que los consejeros de seguridad nacional de Obama no le recomendaban de manera unánime que siguiera adelante con la opción McRaven. El Presidente aprobó el ataque a las 8:20 a.m. del viernes.

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Inicialmente la Casa Blanca dijo que a bin Laden le habían disparado y resultado muerto debido a que se involucró en un tiroteo y se resistió. Más tarde, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney dijo que bin Laden no estaba armado, pero Carney insistió en que se resistió de alguna forma. Él y otros declinaron especificar la naturaleza exacta de esta pretendida resistencia, aunque se reportó que había armas en la habitación donde bin Laden fue muerto.

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Aunque los oficiales dicen que el delicado proceso de escudriñar esta bonanza de inteligencia se ha convertido en un reto debido a que preocupa el hecho de utilizar un password equivocado lo cual podría disparar un borrador planeado para eliminar la información digital.

El domingo por la noche en la sala de Exposición de la Casa Blanca, el Presidente y su equipo de seguridad nacional vieron un video sin sonido sobre el ataque.

Cuando el cuerpo de bin Laden fue expuesto, se le pidió a un marine del SEAL acercarse al cuerpo para comparar estaturas. El elemento del SEAL tenía 6 pies de altura. El cuerpo era más alto por varias pulgadas.

Después de que la información fue enviada a Obama, él volteo hacia sus asesores y dijo: “Donamos un helicóptero de 60 millones de dólares a esta operación. ¿Y no pudimos costear una cinta de medir?”

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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