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Miércoles 17 de junio de 2015

Sucesión 2018: los

juegos del hambre

 

Sin reglas internas en los partidos, con un Instituto Electoral carente de instrumentos de administración partidista y escondidos detrás del fenómeno de la ciudadanización de la política, figuras prominentes han comenzado ya la carrera hacia el 2018 fuera de los partidos políticos.

Por razones propias, de sobrevivencia política y hasta de sentido de la oportunidad, la primera lista de suspirantes (como escribía en los setenta Daniel Cosío Villegas) se encuentra ya en el escenario mediático:

PAN: Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle, Gustavo Madero, Ricardo Anaya como emergente del maderismo y el guanajuatense Miguel Márquez que sorprendió por el saldo electoral del 7-J.

PRD: Miguel Ángel Mancera sin ser militante pero como la carta perredista más fuerte, el gobernador morelense Graco Ramírez que fracasó el 7-J pero que está echando toda la carne al asador, de nueva cuenta el exrector Juan Ramón de la Fuente y hasta el líder chuchista Jesús Ortega Martínez aunque más como factor de control del proceso que con posibilidades en las urnas.

PRI: Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong como los más visibles y Manlio Fabio Beltrones como corredor externo. La carta de Rodrigo Medina se chamuscó no sólo por el fracaso electoral en la elección de gobernador, sino porque quedó atrapado en revelaciones de irregularidades administrativas.

Morena: sin disputa interna sólo López Obrador, aunque Ricardo Monreal como emergente si el tabasqueño careciera de salud y fortaleza para la campaña.

Independientes: ante el fenómeno político de Nuevo León, muchos suspirantes estaría interesados en explorar el camino propio aunque sin recursos y sin estructura porque al final de cuentas la vinculación presidente de la república-PRI bloquearía a los sectores poderosos capaces de impulsar nominaciones fuera del espacio partidista. De todos modos, la lista está a la vista: Jaime Rodríguez El Bronco, Marcelo Ebrard ya quemado en el PRD y en Movimiento Ciudadano y con López Obrador ocupando todo el espacio de Morena, no se ve operando en esa dirección pero analistas no descartan a Jorge G. Castañeda ya con espacios legales para correr por fuera.

La ilusión del independentismo en las candidaturas en realidad no tiene mucha viabilidad operativa, pero de todos modos podría ser el canal cuando menos de posicionamiento mediático de las figuras de los aspirantes. En los hechos, inclusive los independientes estarían en la lógica de la real politik de avanzar por el carril autónomo pero al final buscar apoyo partidista.

En los independientes, la única posibilidad de posicionamiento público sería a través de la televisión y ahí la TV privada --la existente y los nuevos canales que vienen por las licitaciones-- tendrán que decidir como parte del sistema político priísta o de plano ubicarse en la autonomía del Estado con riesgos de confrontación con el PRI. Por lo menos hasta 2018 la televisión no estaría en condiciones de poner presidente propio y al margen del PRI; al contrario, se prevén acciones de autoridad del sistema priísta para regresar a la TV al redil institucional.

Lo que queda por ver se localiza en el espacio político del PRI: los suspirantes no pueden moverse con intenciones, el juego presidencial no será del tapado sino de cuidar figuras, la lista es corta para garantizar operatividad y el factor de inestabilidad sería Beltrones. Pero hasta ahora no se perciben signos de rebelión interna en el PRI como para percibir un priísta como candidato independiente contra el PRI.

La carrera por el 2018 será larga, acicateada por los apetitos de los medios, suspirantes luchando entre sí con todas las armas y en medio de una guerra mediática que será sucia como ya se vio en la competencia del 7-J. Será una carrera de resistencia, de obstáculos, de triple maratón, sin reglas internas ni externas, algo similar a la competencia de los juegos del hambre de Suzanne Collins.

 

Famosas últimas palabras: “quiero ser presidente”: Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del DF y aún sin ser militante del PRD.

Es pregunta: ¿será cierto que Felipe Calderón aprendió la lección de Bill Clinton y no aparecerá como figura dominante en la campaña de Margarita para quitarle negativos?

La crisis que viene: Mucho nerviosismo en el PRI por la ola de indignación contra el gobernador regiomontano Rodrigo Medina a partir de las revelaciones del periódico El Norte y la intención de este medio de presionar al próximo gobernador Jaime Rodríguez El Bronco para proceder penalmente contra Medina por corrupción.

 

http://noticiastransicion.mx

carlosramirezh@hotmail.com

@carlosramirezh

 

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