{"id":26078,"date":"2023-04-15T19:55:14","date_gmt":"2023-04-16T01:55:14","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=26078"},"modified":"2023-04-11T17:50:20","modified_gmt":"2023-04-11T23:50:20","slug":"una-lectura-desde-mexico-de-revolucion-de-perez-reverte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=26078","title":{"rendered":"Una lectura desde M\u00e9xico de Revoluci\u00f3n, de P\u00e9rez Reverte"},"content":{"rendered":"<p>Por su inter\u00e9s, reproduzco la rese\u00f1a del escritor y editor mexicano Eduardo Mej\u00eda del libro <em>Revoluci\u00f3n<\/em>, de Arturo P\u00e9rez-Reverte, publicada en el peri\u00f3dico <em>El Independiente<\/em> de M\u00e9xico (<a href=\"https:\/\/elindependiente.mx\/cultura\/2023\/04\/04\/un-espanol-en-la-bola\/\">https:\/\/elindependiente.mx\/cultura\/2023\/04\/04\/un-espanol-en-la-bola\/<\/a>:<\/p>\n<p><strong>Un espa\u00f1ol en La Bola<\/strong><\/p>\n<p>Eduardo Mej\u00eda<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, la Revoluci\u00f3n Mexicana abarca desde el levantamiento prematuro e inocente de Aquiles Serd\u00e1n y familia, el 20 (\u00bfo fue el 19?) de noviembre de 1910, y termina o culmina con el asesinato del presidente reelecto \u00c1lvaro Obreg\u00f3n en 1928, cuando comienza el <em>maximato<\/em> de Plutarco El\u00edas Calles y sus presidentes aliados Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo Rodr\u00edguez, donde termina el <em>minimato<\/em> y se establecen los sexenios de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y sucesores.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay fechas simb\u00f3licas: el llamado de Francisco I. Madero, el <em>cuartelazo<\/em> de Victoriano Huerta, el ascenso del Primer Jefe Venustiano Carranza, los simulacros de Eulalio Guti\u00e9rrez, Roque Gonz\u00e1lez Garza, Francisco Lagos Ch\u00e1zaro, y el triunfo de los sonorenses que consolidan con la presidencia de Adolfo de la Huerta, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y el <em>Jefe M\u00e1ximo<\/em> Calles; todos ellos, en mayor o menor medida, hombres de la Revoluci\u00f3n, y casi todos al mando de tropas de uno u otro ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Pero la lucha por el poder no siempre fue el eje ni la ambici\u00f3n de los revolucionarios; entre todos sobresalieron algunos militares, rudos y torpes o m\u00e1s o menos ilustrados, casi todos con alg\u00fan ideal, real o simulado; entre quienes no llegaron al poder destacan Pascual Orozco, Pancho Villa, Emiliano Zapata, y otras figuras menores, como los que enumera Carlos Fuentes en el cap\u00edtulo final de <em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente<\/em>, muchos con halo tr\u00e1gico; otros, due\u00f1os de leyendas que perviven, y otros que merecen ser mejor estudiados, como Maytorena, Maycote, Eufemio Zapata, Francisco Serrano, Benjam\u00edn Hill, Otilio Monta\u00f1o, Manuel Mondrag\u00f3n y muchos m\u00e1s, que al final fueron derrotados por los intelectuales Jos\u00e9 Mar\u00eda Lozano, Querido Moheno, Toribio Esquivel, Nemesio Garc\u00eda Naranjo, entre los conservadores, y Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, Jos\u00e9 Vasconcelos, Luis Cabrera, Francisco L. Urquizo, Francisco J. M\u00fajica, Felipe Carrillo Puerto\u2026 \u00bf<em>Pos<\/em> creer\u00e1n ustedes que ninguno es mencionado por el por lo regular muy bien documentado Arturo P\u00e9rez-Reverte en su muy reciente novela <em>Revoluci\u00f3n<\/em>, donde los principales son Villa y, muy de lejos, Obreg\u00f3n, que protagonizaron uno de los encuentros decisivos de la Revoluci\u00f3n, primero muy cuates y luego enemigos a morir, y cuyas luchas definitorias tuvieron lugar en 1914, concretamente en la(s) batalla(s) de Celaya, decisivas para el triunfo de Carranza y la derrota de Villa? <em>Aseg\u00fan<\/em>\u2026<\/p>\n<p>La novela de Reverte tiene como personaje principal a un espa\u00f1ol que, contratado por una empresa espa\u00f1ola, se ve metido en la toma de Ciudad Ju\u00e1rez, donde es obligado a dinamitar un banco, gracias a su oficio de ingeniero de minas (como si no hubiera habido excelentes ca\u00f1oneros en todos los bandos revolucionarios, incidente \u00e9ste gracias en el cual la Divisi\u00f3n del Norte gana una de las batallas decisivas de la primera etapa de la Revoluci\u00f3n armada); por azares del destino se ve inmiscuido en otro episodio grave, la asonada de Huerta contra Madero (al que en la novela se le pinta como timorato y torpe), y en ese trance pierde novia, los pocos ahorros, la seguridad, pero tiene un encuentro er\u00f3tico con una periodista estadounidense, menos rom\u00e1ntica pero m\u00e1s sensual (hasta donde sabemos) que Alma Reed, y se salva porque se encuentra a un soldado menor aunque luego es hasta <em>sosteniente<\/em> (parodia de subteniente, en el rango militar), despu\u00e9s otra vez como ingeniero de minas se topa de nuevo con Pancho Villa quien lo obliga a que entre a su ej\u00e9rcito, ya no como ca\u00f1onero porque seguramente ya tiene a Felipe \u00c1ngeles (lo suponemos, porque tampoco es mencionado), y all\u00ed es uno de los que caen en ese episodio que dio el triunfo a Carranza gracias al genio militar de Obreg\u00f3n (podemos leer mejor ese episodio en los <em>80,000 kil\u00f3metros en campa\u00f1a<\/em>, espl\u00e9ndido libro del propio Obreg\u00f3n, editado por el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica), y que caus\u00f3 la derrota de Villa. Aseg\u00fan, porque aunque las armas de Obreg\u00f3n se impusieron a las de Villa, un ca\u00f1onero de \u00e9ste hiri\u00f3 a Obreg\u00f3n, lo que caus\u00f3 la p\u00e9rdida de su mano derecha; y <em>aseg\u00fan<\/em>, porque Villa aunque derrotado sigui\u00f3 dando lata, ridiculiz\u00f3 al militar estadounidense Pershing (luego h\u00e9roe de la Primera Guerra Mundial) y se mantuvo en el <em>hit parade<\/em> de la vida militar y pol\u00edtica mexicana hasta su muerte por meterse donde no lo llamaban (en <em>Cuando \u00a1Viva Villa! es la muerte<\/em>, de Ismael Rodr\u00edguez, el periodista chismoso que le sac\u00f3 una declaraci\u00f3n inoportuna fue Mauricio Garc\u00e9s; en la vida real fue otro espl\u00e9ndido escritor, Jos\u00e9 C. Valad\u00e9s, pluma imprescindible para entender esa etapa) (Y es importante darle seguimiento a la pluma extraordinaria de Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n y a la de Nellie Campobello).<\/p>\n<p>Hubiera sido bueno, para la ficci\u00f3n, que el <em>ca\u00f1onazo<\/em> (de m\u00e1s de 50 mil pesos) se lo hubiera dado el protagonista espa\u00f1ol, pero \u00bfpasan ustedes a creer que P\u00e9rez-Reverte perdi\u00f3 esa oportunidad?<\/p>\n<p>Hasta all\u00ed, las andanzas de Mart\u00edn Garret Ortiz, un espa\u00f1ol en la Revoluci\u00f3n; bueno, el ligue con una arist\u00f3crata mexicana, un encuentro sexual con la periodista gringa sin consecuencias ni para la trama ni para la vida de ellos (ni que fueran los a\u00f1os finales del siglo XX).<\/p>\n<p>P\u00e9rez-Reverte toma algunos episodios de manera superficial, a otros les da m\u00e1s importancia, y ya, pero las consecuencias son graves\u2026.<\/p>\n<p>El por lo regular muy bien documentado P\u00e9rez-Reverte comete algunos errores que hacen que el lector se detenga, y diga: psss, no fue todo as\u00ed: veamos algunos ejemplos:<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento un personaje le da un golpe a otro con la culata de una pistola; el escritor, periodista y acad\u00e9mico bien pudo haber ojeado el <em>Larousse Visual<\/em> para enterarse que los rev\u00f3lveres tienen cachas y los rifles culatas (o bien pudo ojear el Corominas), habla de una ametralladora Winchester (\u00bfpara qu\u00e9 quer\u00edan ametralladora si ten\u00edan rifles de repetici\u00f3n, gracias\u00a0 a lo cual los blancos ganaron el Oeste?), detalla algunas acciones b\u00e9licas cuya precisi\u00f3n no s\u00f3lo es dudosa sino innecesaria, y adem\u00e1s se salta los tiempos reales, que bien pudo haber pulido s\u00f3lo con documentarse bien:<\/p>\n<p>El encuentro er\u00f3tico tiene lugar en plena Decena Tr\u00e1gica (diez d\u00edas del golpe de Estado de Huerta), cuando la gente no pod\u00eda moverse por el ahora Centro Hist\u00f3rico y en aquellos momentos la Ciudad de M\u00e9xico (pasaje relatado con precisi\u00f3n y belleza literaria por Katz, Gilly, Dulles, Brading, Knight, Blanco Moheno, Silva Herzog, Krauze, Fernando Ben\u00edtez, Pacheco), y no por impreciso lo hace m\u00e1s emotivo ni excitante; el protagonista tiene encuentros comerciales, rom\u00e1nticos, estrat\u00e9gicos en un Sanborns que por aquel entonces era fuente de sodas y no restaurante (para hablar de restaurantes hubiera sido mejor el Sylvain, favorito de don Porfirio, y que tuvo descendencia en la actual colonia Roma, como Silvaincito y despu\u00e9s en Polanco, donde se extermin\u00f3 por la pandemia); sirven caf\u00e9 y chocolate, pero en ese tiempo en M\u00e9xico no se tomaba caf\u00e9 americano, que fue el que le dio fama al Sanborns (l\u00e9anse las cr\u00f3nicas de Salvador Novo de los a\u00f1os cuarenta y cincuenta), tiene una cita de trabajo en un restaurante de Chapultepec, cuyo \u00fanico local de ese tipo se estren\u00f3 hasta los a\u00f1os sesenta, el muy caro y lujoso Restaurante del Lago, y fuera de \u00e9se no ha habido ni hay otro, aunque en las cercan\u00edas hay dos tres, casi todos tambi\u00e9n afectados por el COVID-19; m\u00e1s despuesito hace un recorrido por bares, centros nocturnos, cabarets, restaurantes y cantinas como el Negresco, el Cyro\u00b4s, el Ritz, pero que no eran de los a\u00f1os veinte (en uno de ellos le dan la noticia de la muerte de Villa), sino de los cincuenta. Tales anacronismos no son comunes en las por lo regular bien documentadas novelas de P\u00e9rez-Reverte.<\/p>\n<p>Otras objeciones: las se\u00f1oritas de 1914 no andaban solas, si pertenec\u00edan a la clase adinerada, ni por la calle como si nada; las periodistas estadounidenses tampoco pod\u00edan andar como chivas locas sin la vigilancia de la embajada gringa, y menos si \u00e9sta tuvo mucha culpa en la asonada contra Madero; y la conducta sexual de esa periodista tampoco era tan disoluta, aunque una de sus entregas fuera para salvar la vida y el escaso dinero del ingeniero de minas que pretend\u00eda huir de la balacera en la ciudad de M\u00e9xico, y m\u00e1s que balacera, los ca\u00f1onazos desde la actualidad estaci\u00f3n Balderas del Metro hasta atrasito de Palacio Nacional, el encuentro sexual de la periodista con un mecapalero todo grasiento, que acomete sin culpa ni huella ni sentimiento de asco o de rechazo; ni el propio ingeniero podr\u00eda haber andado tranquilamente sin el azoro de las embajadas espa\u00f1ola y cubana, que pretend\u00edan cuidar a Madero y a sus seguidores. Tampoco el lenguaje era el de esos a\u00f1os, ni el punto de vista: todos parecen estar conscientes de la trascendencia de lo que estaba sucediendo, cuando todos los relatos, literarios, hist\u00f3ricos o simples testimonios hablan de azoro, incredulidad y miedo ante la muerte del presidente Madero, seg\u00fan P\u00e9rez-Reverte s\u00f3lo consecuencia de la rivalidad entre caudillos, y no por el malestar que mucha gente sent\u00eda por la timidez del mandatario y la influencia de su familia en el gobierno y en la vida social y econ\u00f3mica de la naci\u00f3n; hay que recordar que una de las cosas que m\u00e1s molestaba a la gente entonces era lo que consideraban debilidad de Madero, incapaz de ver las ambiciones de los militares y de la gente com\u00fan. Otro anacronismo asombroso: viste a los revolucionarios con pantalones Levi\u00b4s and Strauss, que, aunque ya exist\u00edan en esa \u00e9poca, quienes los usaban eran los mineros de California.<\/p>\n<p>M\u00e1s azora que en toda la novela no se habla del ca\u00f1onazo que dej\u00f3 manco a Obreg\u00f3n, del triunfo de \u00e9ste, ni de otros jefes militares del villismo, y lo maniqueo, algo inevitable cuando se habla de guerra, externa o interna; por all\u00ed se menciona unas cuantas veces a Luis Aguirre Benavides limitado a Aguirre, de la misma manera criminal en que Ismael Rodr\u00edguez lo minimiza en sus cintas como afeminado y sumiso (\u201cLuisito\u201d, le dice, como tratando de insinuar manumisi\u00f3n), cuando en realidad se le puso al brinco a Villa varias veces.<\/p>\n<p>En fin, P\u00e9rez-Reverte, por lo regular muy eficaz narrador, qued\u00f3 muy por debajo de su fuerza narrativa; lo \u00fanico que hay que celebrarle es que siendo Miembro de N\u00famero de la Real Academia de la Lengua se abstenga de las nuevas normas que eliminan acentos imprescindibles y de otras barbaridades que afean el espa\u00f1ol actual. Da gusto esa rebeld\u00eda.<\/p>\n<p>La \u00faltima objeci\u00f3n: cuando algunos personajes dicen que andan en la Revoluci\u00f3n, la define como \u201cla bola\u201d; todav\u00eda en los a\u00f1os cincuenta y sesenta los veteranos de la Revoluci\u00f3n y los diarios y libros hablan de \u201cla Bola\u201d, cuantim\u00e1s los personajes de esta novela que sucede entre 1911 y 1923, faltaba m\u00e1s. No le hubiera hecho da\u00f1o leer a Francisco L. Urquizo y a Mariano Azuela, ambos grandes escritores pertenecientes a ej\u00e9rcitos de la Bola.<\/p>\n<p>Arturo P\u00e9rez-Reverte, <em>Revoluci\u00f3n<\/em>, 459 p\u00e1gs., Alfaguara, 2022 (Espa\u00f1a, pero hay edici\u00f3n mexicana).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del peri\u00f3dico que la publica.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"mailto:carlosramirezh@elindependiente.com.mx\"><em>carlosramirezh@elindependiente.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/elindependiente.com.mx\"><em>http:\/\/elindependiente.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>@carlosramirezh<\/em><\/p>\n<p>Canal YouTube: <a href=\"https:\/\/youtube.com\/@el_independiente\">https:\/\/youtube.com\/@el_independiente<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por su inter\u00e9s, reproduzco la rese\u00f1a del escritor y editor mexicano Eduardo Mej\u00eda del libro Revoluci\u00f3n, de Arturo P\u00e9rez-Reverte, publicada en el peri\u00f3dico El Independiente de M\u00e9xico (https:\/\/elindependiente.mx\/cultura\/2023\/04\/04\/un-espanol-en-la-bola\/: Un espa\u00f1ol en La Bola Eduardo Mej\u00eda En t\u00e9rminos generales, la Revoluci\u00f3n Mexicana abarca desde el levantamiento prematuro e inocente de Aquiles Serd\u00e1n y familia, el 20 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":26079,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[3952,186,38,179],"class_list":["post-26078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-indicador-politico","tag-arturo-perez-reverte","tag-historia","tag-literatura","tag-revolucion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}