{"id":2649,"date":"2021-01-27T13:05:54","date_gmt":"2021-01-27T19:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=2649"},"modified":"2021-01-27T13:05:54","modified_gmt":"2021-01-27T19:05:54","slug":"venci-al-covid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=2649","title":{"rendered":"Venc\u00ed al Covid\u2026"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u2013<\/strong>Es covid.<\/p>\n<p>Cuando escuch\u00e9 el diagn\u00f3stico m\u00e9dico me estremec\u00ed. Pens\u00e9 que en el peor de los casos pasar\u00eda a formar parte de las estad\u00edsticas como uno m\u00e1s de los miles y miles que cada d\u00eda pierden la vida desde que comenz\u00f3 la pandemia. Apenas hab\u00eda transcurrido la primera semana de enero y yo estaba infectado del virus. As\u00ed comenzaba el 2021. Ten\u00eda unos d\u00edas de haberme dado un respiro despu\u00e9s del peor a\u00f1o de mi existencia. La ilusi\u00f3n de que iban a mejorar las cosas se desvaneci\u00f3. Mis esperanzas se esfumaron. De pronto estaba, ah\u00ed, en el infierno tan temido.<\/p>\n<p>Ahora estaba yo ah\u00ed frente a mi realidad. Los hospitales de la Ciudad de M\u00e9xico a tope y sin la menor esperanza siquiera de ocupar alg\u00fan lugar en una cl\u00ednica privada. Por mi condici\u00f3n econ\u00f3mica provocada por la pandemia ni remotamente puedo ahora aspirar a un hospital privado. Es inaccesible. No dispongo de un seguro m\u00e9dico ni cuento \u2013como millones de personas\u2013 de un carnet de acceso a ninguna instituci\u00f3n p\u00fablica de salud.<\/p>\n<p>Cuando recurr\u00ed en su momento a una simple consulta en el Instituto Nacional de Nutrici\u00f3n ni siquiera se tomaron la molestia en atenderme para tomarme mis datos.<\/p>\n<p>Ahora estaba enfermo y a la medianoche estaba yo ah\u00ed en mi cama con la saturaci\u00f3n de ox\u00edgeno al l\u00edmite con el temor de que no cayera en una oxigemia, pues una insuficiencia respiratoria pod\u00eda complicar mi fr\u00e1gil estado de salud si en alg\u00fan momento se llegaran a disparar mis niveles de glucosa. La temperatura por encima de los 39 grados al borde de los 40. Una tos seca no me dej\u00f3 conciliar el sue\u00f1o el d\u00eda anterior. Ni siquiera me hab\u00eda percatado que mis sentidos del gusto y el olfato estaban ausentes. En la ma\u00f1ana de ese d\u00eda hab\u00eda conducido 400 kil\u00f3metros de carretera de ida y vuelta. En el camino almorc\u00e9 fuerte y todav\u00eda beb\u00ed un caballito de tequila como se hace cuando uno se quiere cortar una gripe. Entonces comenzaban los s\u00edntomas y yo ni siquiera lo sab\u00eda hasta que en la noche \u00a1Bingo! El Covid me ten\u00eda atrapado en sus garras.<\/p>\n<p>Con m\u00e1s de seis d\u00e9cadas de existencia no estaba dispuesto a dar tregua a mi enemigo invisible, estaba decidido a dar, tal vez, la \u00faltima batalla de mi existencia. Desde un a\u00f1o antes me hab\u00eda estado preparando a sabiendas de que alg\u00fan d\u00eda me tocar\u00eda por mucho que me estuviera cuidando y hasta escondiendo debajo de la cama.<\/p>\n<p>Nadie es inmune por rico y poderoso que sea. Y menos yo, un veterano periodista que desde hace cinco lustros decidi\u00f3 trabajar por su cuenta gan\u00e1ndose la vida como un modesto escritor. Al igual que el presidente Obrador que se tom\u00f3 siempre el Covid con frivolidad cay\u00f3 en las garras del bicho y se atrincher\u00f3 en su palacio. Lo mismo le ocurri\u00f3 al magnate Carlos Slim quien tan pronto present\u00f3 los primeros s\u00edntomas se fue a atender de inmediato al hospital de nutrici\u00f3n, del que es uno de sus benefactores. Slim y sus temores de no querer ser el m\u00e1s rico del pante\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda sido advertido de que la \u00fanica forma de enfrentar en su momento el bicho era reforzando mi sistema inmunol\u00f3gico. Para ello por lo menos me tom\u00e9 una veintena de frascos de vitaminas desde que comenz\u00f3 la pesadilla del Covid. Ahora hab\u00eda llegado la hora de hacer frente al maldito virus.<\/p>\n<p>Mis hermanas Nora y Norma \u2013quienes se encuentran en la primera l\u00ednea de fuego en el combate al Covid\u2013 llegaron a mi casa a la medianoche. Yo estaba tirado en la cama con el cuerpo hecho trizas. Dolores musculares, temperatura y una tos espantosa me delataban.<\/p>\n<p>Me tomaron los signos vitales: ritmo card\u00edaco, oxigenaci\u00f3n, temperatura y presi\u00f3n arterial.<\/p>\n<p><strong>\u2013<\/strong>Tienes buena frecuencia respiratoria, me dijeron en un tono de alivio.<\/p>\n<p>Entonces desplegaron de sus mochilas de excursionistas todos los implementos necesarios, adem\u00e1s tra\u00edan consigo un tanque de ox\u00edgeno y un aparato de ozono y una m\u00e1quina port\u00e1til generadora de ox\u00edgeno. A partir de ese momento mi rec\u00e1mara qued\u00f3 transformada en un cuarto de cuidados intensivos.<\/p>\n<p>Con esos equipos y con los medicamentos necesarios Nora y Norma se han dado a la tarea de salvar muchas vidas, al menos las de cuatro centenares de pacientes de todas las edades y clases sociales que no encontraron, por diversos motivos, un lugar en un hospital para atenderse del Covid.<\/p>\n<p>Nora y Norma han antepuesto su vida para salvar la vida de los dem\u00e1s llevando casi un a\u00f1o sin tregua en la primera l\u00ednea de fuego del Covid.<\/p>\n<p>Ahora estaba yo ah\u00ed ante ellas con mi vida como un cheque al portador.<\/p>\n<p>Apenas un mes antes hab\u00eda dejado el estr\u00e9s al que las deudas y mi precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica me hab\u00edan llevado a consecuencia de los estragos financieros provocados por la pandemia. Cancel\u00e9 proyectos, suspend\u00ed la escritura de un par de libros en los que ven\u00eda trabajando, perd\u00ed mis ingresos como colaborador free lance y termin\u00e9 vendiendo lo \u00fanico de valor que ten\u00eda: mis libros. Pagu\u00e9 parte de mis deudas y pase las Navidades con el alma adormecida de tantas presiones, sin quejarme ni decir nada a nadie sobre mi debilitado estado de salud.\u00a0 Apost\u00e9 la fortaleza <strong>\u2013<\/strong>s\u00ed se le puede llamar as\u00ed<strong>\u2013<\/strong> de mi sistema inmunol\u00f3gico al consumo desaforado de las vitaminas y a las bacanales que procur\u00e9 muchas veces los fines de semana con alucinantes carnes asadas y tragos de g\u00fcisqui, mezcal y tequila.<\/p>\n<p>Estaba ah\u00ed ahora para pagar las facturas de tantas borracheras y el tren de groser\u00eda de los \u00faltimos a\u00f1os, de hacer un balance de mi vida, de llegar a pensar haber vivido sin fines, de haber estado comiendo y produciendo mierda durante los a\u00f1os y los a\u00f1os. Hab\u00eda llegado el momento de hacer, de modo inevitable, el recuento del traj\u00edn y la vaciedad de aquellos a\u00f1os todos. Ser autocr\u00edtico antes de pasar a formar parte de las estad\u00edsticas para bien o para mal.<\/p>\n<p>Sab\u00eda yo que llevaba todas las perder. Con 63 a\u00f1os y una enfermedad cr\u00f3nica, la misma que mat\u00f3 a mi padre y a mi hermano Ismael, as\u00ed que ahora estaba ah\u00ed desnudo y sin prejuicios ante el bicho m\u00e1s mort\u00edfero de los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n de mis hermanas fue m\u00e1s que oportuna. Comenzaron el tratamiento con anticoagulantes y una fuerte dosis de ozono v\u00eda intravenosa y rectal, aspirinas y otros medicamentos para combatir la infecci\u00f3n. Al mismo tiempo sin ninguna concesi\u00f3n fui sometido a una rigurosa dieta a base de verduras y jugos verdes y nada m\u00e1s. Me daba igual, hab\u00eda perdido el apetito y ni siquiera percib\u00eda el m\u00e1s m\u00ednimo sabor y olor de las cosas.<\/p>\n<p>Por dos semanas estuve anclado en mi cama con los s\u00edntomas y el fastidio por el encierro. Estaba secuestrado por una intermitente temperatura que combat\u00eda con compresas para tratar de estabilizarla. La fiebre era la respuesta de mi sistema inmune para defenderme del virus. Mis defensas estaban haciendo bien su trabajo, de algo serv\u00edan los pu\u00f1os de vitaminas que d\u00eda con d\u00eda durante un a\u00f1o estuve consumiendo para prepararme para estos momentos. Las vitaminas D, C, Zinc, Omega 3, Glisina, Selenio y otras hab\u00edan funcionado.<\/p>\n<p>Salvo un d\u00eda estuve conectado al ox\u00edgeno al 2 por ciento y dej\u00e9 el aparato no tanto porque estuviera mejor sino porque una persona m\u00e1s enferma lo requer\u00eda y mis hermanas decidieron que yo no lo requer\u00eda pues mis niveles de saturaci\u00f3n evolucionaban satisfactoriamente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos intensas semanas y de haber cumplido su ciclo el bicho dentro mi cuerpo, mi hermana Nora me confi\u00f3: \u201cTe salvaste canijo\u201d.<\/p>\n<p>En la soledad de mi enfermedad le daba a mi alma descanso y paz con la m\u00fasica. El virus cansa y deja un vac\u00edo. El encierro permanente semiparaliza el cuerpo. Yo no estaba dispuesto a terminar como un tiliche, como un mu\u00f1eco de trapo, sin equilibrio.<\/p>\n<p>Tras superar la enfermedad, experiment\u00e9 que mi voz hab\u00eda adquirido un tono sedante como cuando uno sube una monta\u00f1a y termina agitado. Poco a poco me siento relajado y comienzo con m\u00ednimas dificultades a aporrear mi teclado.<\/p>\n<p>Nora y Norma me dicen a manera de consuelo. \u201cVas a tomar unos d\u00edas de descanso\u2026 viene tu recuperaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ha pasado una semana desde entonces. Ten\u00eda unas ganas irrefrenables de escribir y contarles esta amarga experiencia.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s resulte temerario decirlo, pero lo bellamente on\u00edrico sucedi\u00f3: venc\u00ed al Covid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2013Es covid. Cuando escuch\u00e9 el diagn\u00f3stico m\u00e9dico me estremec\u00ed. Pens\u00e9 que en el peor de los casos pasar\u00eda a formar parte de las estad\u00edsticas como uno m\u00e1s de los miles y miles que cada d\u00eda pierden la vida desde que comenz\u00f3 la pandemia. Apenas hab\u00eda transcurrido la primera semana de enero y yo estaba infectado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":919,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[68,727,71],"class_list":["post-2649","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulistas","tag-covid-19","tag-recuperacion","tag-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2649"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2649\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}