{"id":30413,"date":"2023-10-21T19:50:47","date_gmt":"2023-10-22T01:50:47","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=30413"},"modified":"2023-10-17T18:11:08","modified_gmt":"2023-10-18T00:11:08","slug":"las-novelas-del-boom-revolucion-en-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=30413","title":{"rendered":"Las novelas del boom; revoluci\u00f3n en la literatura"},"content":{"rendered":"<p>La principal caracter\u00edstica en la producci\u00f3n literaria del llamado <em>boom<\/em> latinoamericano fue englobada en una aportaci\u00f3n estil\u00edstica del lenguaje para abordar situaciones de la cotidianeidad social. El <em>boom <\/em>no comenz\u00f3 con <em>Rayuela<\/em> (Julio Cort\u00e1zar) en 1963 ni alcanz\u00f3 su punto culminante en 1967 con <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> (Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez).<\/p>\n<p>Podemos ubicar aportaciones literarias previas que habr\u00edan roto con la continuidad de estil\u00edstica y planteado lenguajes y tem\u00e1ticas, pero que no encontraron apoyos comerciales: Juan Carlos Onetti con <em>Astillero<\/em> en 1961, Jos\u00e9 Lezama Lima con <em>Paradiso<\/em> en 1966, Alejo Carpentier con <em>El reino de este mundo<\/em> de 1949, Ernesto S\u00e1bato con <em>Sobre h\u00e9roes y tumbas<\/em> en 1951, Leopoldo Marechal con <em>Ad\u00e1n Buenosaires<\/em> en 1948, Miguel \u00c1ngel Asturias con <em>El se\u00f1or presidente<\/em> en 1946 y Carlos fuentes con <em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente<\/em> en 1958.<\/p>\n<p>El <em>boom<\/em>, por lo tanto, fue una muy buena promoci\u00f3n literaria impulsada por el esp\u00edritu comercial de la representante espa\u00f1ola Carmen Balcells, porque pudo convencer a las editoriales de tirajes masivos y coloc\u00f3 a los autores en espacios medi\u00e1ticos entonces desconocidos, y a ello contribuyeron las caracter\u00edsticas personales de los autores: Cort\u00e1zar, Fuentes, Garc\u00eda M\u00e1rquez y Vargas Llosa. Como aqu\u00ed se ha subrayado, el espacio medi\u00e1tico fue geopol\u00edtico: la revoluci\u00f3n cubana y el liderazgo carism\u00e1tico de Fidel Castro como h\u00e9roe existencial &#8211;la existencia que precede a la esencia&#8211; y el c\u00f3ctel \u2013agitado, no revuelto&#8211; se llam\u00f3 <em>boom<\/em> literario latinoamericano.<\/p>\n<p>Las cuatro obras esenciales de los autores del <em>boom<\/em> cumplieron todos los requisitos de ruptura estil\u00edstica y tem\u00e1tica literarias: <em>Rayuela<\/em> con el lenguaje y la construcci\u00f3n de un mundo aparte, <em>Cambio de piel<\/em> potenci\u00f3 el sacudimiento literario que ya hab\u00eda removido <em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente<\/em>, <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> fue lo m\u00e1s cercano y sublime de Am\u00e9rica latina como un mundo m\u00e1gico, real y maravilloso y <em>La ciudad y los perros<\/em> abri\u00f3 nuevos caminos estil\u00edsticos.<\/p>\n<p>Hasta donde se tienen datos, ninguno de los cuatro autores del <em>boom<\/em> se sent\u00f3 a escribir la gran obra maestra, sino todos, en el modelo de Vargas Llosa, encontraron salida literaria a sus demonios internos. Inclusive, tres de los cuatro autores centrales del <em>boom<\/em>, eso s\u00ed, quedaron atrapados en las redes de sus propias obras maestras: Cort\u00e1zar no pudo superarse, Fuentes solo produjo su monumental e incomprendida novela <em>Terra Nostra<\/em> y lo dem\u00e1s fue repetici\u00f3n de s\u00ed mismo, Garc\u00eda M\u00e1rquez no pudo reproducir el esp\u00edritu creativo de Macondo y sus dos propuestas posteriores &#8212;<em>El oto\u00f1o del patriarca<\/em> y <em>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/em>&#8212; no pudieron superar a su obra central.<\/p>\n<p>El \u00fanico que pudo avanzar en sus propuestas literarias como si fuera una carrera de obst\u00e1culos fue Vargas Llosa, con cuando menos, entre otras, cuatro obras superiores: <em>La t\u00eda Julia y el escribidor<\/em> (1977), <em>La guerra del fin del mundo<\/em> (1981), <em>La fiesta del chivo<\/em> (2000) y <em>Tiempos recios<\/em> (2019), pero ninguna de ellas logr\u00f3 engarzar el ritmo de ascenso creativo qu\u00e9 tuvieron sus novelas magnas: <em>La ciudad de los y los perros<\/em> a <em>La casa verde<\/em> y de ah\u00ed a su obra m\u00e1xima &#8211;por propuestas narrativas, estil\u00edsticas y tem\u00e1ticas&#8211; <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/em>.<\/p>\n<p>Por s\u00ed solas, las obras del <em>boom<\/em> representaron una ruptura literaria significativa y atrajeron la atenci\u00f3n de los lectores, pero en realidad fue la promoci\u00f3n comercial de Balcells la que gener\u00f3 la euforia. Los intelectuales de la revoluci\u00f3n cubana percibieron con mucho sentido pol\u00edtico la utilidad de autores y obras para consolidar el movimiento pol\u00edtico en la isla y proyectarla hacia el mundo, pero estableciendo una condicionalidad que ninguno de los cuatro autores del <em>boom<\/em> quiso aceptar de manera integral de escribir para exaltar la revoluci\u00f3n. Cort\u00e1zar hizo un gran esfuerzo en 1973 con <em>Libro de Manuel<\/em>, pero no s\u00f3lo no super\u00f3 a <em>Rayuela<\/em> sino que qued\u00f3 muy abajo de esa gran novela de exploraci\u00f3n psicol\u00f3gica <em>62: modelo para armar<\/em> (1968).<\/p>\n<p>En una pol\u00e9mica de 1969, el ensayista colombiano Oscar Collazos abri\u00f3 un gran debate en la revista <em>Marcha<\/em>, de Uruguay, criticando a los escritores del <em>boom<\/em>, sobre todo a Cort\u00e1zar, Vargas Llosa y Fuentes, con la argumentaci\u00f3n de que su obra literaria despu\u00e9s de sus textos centrales deber\u00eda apoyar a la revoluci\u00f3n cubana. La tesis central de Collazos fue muy simple: como si fuera posible para creadores que respond\u00edan a sus demonios, los escritores deber\u00edan de tomar como fuente pol\u00edtica a la revoluci\u00f3n para sus obras y tambi\u00e9n asumir los discursos pol\u00edticos de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara como punto de partida para crear literatura.<\/p>\n<p>La respuesta m\u00e1s sincera y profunda fue la de Cort\u00e1zar: la literatura de la revoluci\u00f3n deber\u00eda concretarse a \u201crevolucionar la literatura\u201d, llegando al punto en que no importaba la tem\u00e1tica sino la forma en que el autor sacud\u00eda las modorras de los lectores; Vargas Llosa fue m\u00e1s racional y cr\u00edtico y dijo que la fuente creativa de los escritores eran sus demonios personales y no discursos de coyuntura, por m\u00e1s ideol\u00f3gicos que quisieran ser.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica de 1969 enfri\u00f3 las solidaridades, complicidades y alianzas estrat\u00e9gicas entre los escritores del <em>boom<\/em> y el discurso ideol\u00f3gico de la revoluci\u00f3n cubana, pero teniendo ya de modo subyacente la crisis intelectual de 1968 con la premiaci\u00f3n y repudio institucional al libro de poemas <em>Fuera del juego<\/em> de Heberto Padilla. El libro fue premiado por la Uni\u00f3n Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, pero con un jurado ya con sentimientos anticastristas. Le\u00eddo con objetividad, el poema era provocador, inclu\u00eda muy severas cr\u00edticas al liderazgo de Castro y anunciaba rupturas mayores. El libro fue editado de manera oficial, pero con un pr\u00f3logo de protesta de las autoridades culturales de Cuba.<\/p>\n<p>El colapso estall\u00f3 en 1971 con el arresto de Padilla y su posterior confesi\u00f3n acusando a intelectuales no castristas de formar parte de un complot contra el gobierno. El libro <em>Las cartas del boom<\/em> (Alfaguara) recoge los intercambios de opiniones entre Cort\u00e1zar, Fuentes, Garc\u00eda M\u00e1rquez y Vargas Llosa y una lectura m\u00e1s all\u00e1 de la textualidad pudiera encontrar razones personales, morales e ideol\u00f3gicas de la ruptura de los cuatro grandes del <em>boom<\/em> con Fidel Castro y la revoluci\u00f3n cubana y ayudar\u00edan a entender las posiciones revisionistas de Cort\u00e1zar con su poema <em>Policr\u00edtica a la hora de los chacales<\/em> en las que exaltaba de nueva cuenta la figura personal del caudillo Fidel y el colombiano priorizando su amistad personal con el comandante revolucionario.<\/p>\n<p>Lo que queda de esta revisi\u00f3n del <em>boom<\/em> literario-pol\u00edtico-ideol\u00f3gico latinoamericano todav\u00eda requiere de mayores reflexiones e indagaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del peri\u00f3dico que la publica.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"mailto:carlosramirezh@elindependiente.com.mx\"><em>carlosramirezh@elindependiente.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/elindependiente.com.mx\"><em>http:\/\/elindependiente.com.mx<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>@carlosramirezh<\/em><\/p>\n<p>Canal YouTube: <a href=\"https:\/\/youtube.com\/@el_independiente\">https:\/\/youtube.com\/@el_independiente<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La principal caracter\u00edstica en la producci\u00f3n literaria del llamado boom latinoamericano fue englobada en una aportaci\u00f3n estil\u00edstica del lenguaje para abordar situaciones de la cotidianeidad social. El boom no comenz\u00f3 con Rayuela (Julio Cort\u00e1zar) en 1963 ni alcanz\u00f3 su punto culminante en 1967 con Cien a\u00f1os de soledad (Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez). Podemos ubicar aportaciones literarias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":30414,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[151,4053,1072,38],"class_list":["post-30413","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-indicador-politico","tag-america-latina","tag-boom","tag-escritores","tag-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30413\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}