{"id":4028,"date":"2021-03-12T23:53:52","date_gmt":"2021-03-13T05:53:52","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4028"},"modified":"2021-03-12T23:58:25","modified_gmt":"2021-03-13T05:58:25","slug":"marzo-mes-de-la-expropiacion-i-el-buen-pastor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4028","title":{"rendered":"Marzo, mes de la expropiaci\u00f3n (I) El buen pastor"},"content":{"rendered":"<p>A principios de 1923, un periodista gringo que era director del <em>News and Observer <\/em>de Raleigh, Carolina del Norte, veterano pol\u00edtico dem\u00f3crata, vicepresidente de la Liga Antiimperialista y puntual observador de las relaciones yanquis con el agitado vecino del sur que llevaba a cuestas el nombre b\u00edblico de Josephus Daniels, denunci\u00f3 en un editorial:<\/p>\n<p>\u201cEste pa\u00eds ha esperado demasiado para reconocer a M\u00e9xico. Obreg\u00f3n es el mejor presidente que M\u00e9xico ha tenido. Si no fuera por el petr\u00f3leo, hace mucho que M\u00e9xico hubiera sido reconocido\u201d.<\/p>\n<p>Cuando tiempo despu\u00e9s Washington decidi\u00f3 normalizar las relaciones diplom\u00e1ticas con el vecino del sur, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cLa poderosa Rep\u00fablica del norte debiera estar lista para ayudar al d\u00e9bil vecino del sur, que ha llegado a su actual situaci\u00f3n a trav\u00e9s de dif\u00edciles circunstancias\u201d.<\/p>\n<p>Que un liberal <em>jeffersoniano <\/em>abierto al panamericanismo y poco amigo de los grandes <em>trusts <\/em>petroleros se expresara as\u00ed no era de llamar la atenci\u00f3n. Pero Daniels no era un periodista o pol\u00edtico cualquiera. Como secretario de la Armada en el gobierno de Woodrow Wilson en 1914 hab\u00eda firmado las \u00f3rdenes para el bombardeo de Veracruz y la ocupaci\u00f3n de la plaza, formalmente en represalia por un \u201cincidente\u201d entre marinos gringos y federales mexicanos en Tampico, pero en realidad un episodio m\u00e1s de la disputa por el petr\u00f3leo mexicano.<\/p>\n<p>Su segundo de a bordo en la Armada en aquellos a\u00f1os, Franklin Delano<\/p>\n<p>Roosevelt, llegar\u00eda a ser el trig\u00e9simo segundo presidente de Estados Unidos, de<\/p>\n<p>1933 a 1945, y tendr\u00eda que pilotar a su pa\u00eds por la II Guerra Mundial y sortear uno de los momentos m\u00e1s espinosos en la relaci\u00f3n siempre delicada con M\u00e9xico: la expropiaci\u00f3n petrolera de 1938.<\/p>\n<p>En su discurso inaugural el 4 de marzo de 1933, Roosevelt explic\u00f3 as\u00ed el sentido de su pol\u00edtica exterior:<\/p>\n<p>\u201cEn lo que toca a la pol\u00edtica mundial, empe\u00f1ar\u00e9 a esta naci\u00f3n en la pol\u00edtica del buen vecino: el buen vecino que por sobre todo se respeta a s\u00ed mismo y, porque lo hace, respeta los derechos de los dem\u00e1s. El vecino que respeta sus obligaciones y respeta la inviolabilidad de sus acuerdos en y con un mundo de vecinos\u201d.<\/p>\n<p>Realmente no hay en esta declaraci\u00f3n una definici\u00f3n pol\u00edtica, sino m\u00e1s bien la vaga expresi\u00f3n de un buen prop\u00f3sito. \u00bfQu\u00e9 se entiende por \u201cuna relaci\u00f3n de buenos vecinos\u201d? Con su vecino, durante cien a\u00f1os, M\u00e9xico hab\u00eda librado una guerra desigual, perdido la tercera parte de su territorio y suscrito, con el ca\u00f1\u00f3n de una pistola amartillada apunt\u00e1ndole a la nuca, el Tratado de Guadalupe Hidalgo,<\/p>\n<p>\u201cverg\u00fcenza y deshonra de los mexicanos\u201d, entre otros episodios de abusos del fuerte hacia el d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Roosevelt asumi\u00f3 la presidencia en tiempos dif\u00edciles, a caballo entre la crisis econ\u00f3mica de 1929 y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Su biograf\u00eda no era precisamente la de un pacifista y panamericanista. Pero era un hombre inteligente y un pol\u00edtico experimentado que pulsaba la necesidad de enmendar y elevar el nivel de las relaciones con Am\u00e9rica Latina, particularmente con un M\u00e9xico que se reconstru\u00eda despu\u00e9s de una dolorosa revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para esa tarea se sirvi\u00f3 de su antiguo jefe, a quien nombr\u00f3 embajador extraordinario y plenipotenciario ante los Estados Unidos Mexicanos el 13 de marzo, diez d\u00edas despu\u00e9s de instalarse en la Casa Blanca.<\/p>\n<p>Con un pa\u00eds resquebrajado, un Congreso en campa\u00f1a contra el vecino del sur y un conflicto europeo que amenazaba mundializarse, Roosevelt mand\u00f3 a la embajada en el Valle de An\u00e1huac a un representante personal, alguien en quien confiaba y no a un diplom\u00e1tico de carrera convencido de la inevitabilidad del \u201cdestino manifiesto\u201d.<\/p>\n<p>Esta decisi\u00f3n surgi\u00f3 de una profunda desconfianza hacia el personal del Departamento de Estado. Consideraba que muchos de los hombres que ocupaban puestos pol\u00edticos eran arist\u00f3cratas, productos de escuelas exclusivas de una sociedad <em>snob<\/em>, o bien, imitadores de las clases acomodadas.<\/p>\n<p>La cercan\u00eda con Roosevelt permiti\u00f3 a Daniels una poco com\u00fan capacidad de maniobra y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n desestim\u00f3 instrucciones directas para presionar al gobierno de M\u00e9xico. En el Departamento de Estado se resignaron a que el jefe de la representaci\u00f3n en M\u00e9xico no fuera un empleado al que se le pudiera exigir el mec\u00e1nico cumplimiento de instrucciones. Se quejaban de que en<\/p>\n<p>M\u00e9xico deb\u00edan lidiar con un gobierno respond\u00f3n \u201cy con nuestro embajador\u201d.<\/p>\n<p>El 7 de marzo de 1933 Washington inform\u00f3 al gobierno de M\u00e9xico de su intenci\u00f3n de nombrar a Daniels. El 8, el secretario de Relaciones Exteriores, Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Puig Casauranc, notific\u00f3 el consentimiento: 24 horas para otorgar el <em>pl\u00e1cet<\/em>, velocidad inusitada para un gobierno resentido con el gran vecino y que apenas unos meses antes hab\u00eda negado el permiso a un agregado naval a la embajada de Estados Unidos porque hab\u00eda sido uno de los oficiales de las fuerzas invasoras en Veracruz.<\/p>\n<p>La diplomacia mexicana se vio atrapada entre ofender al presidente del poderoso pa\u00eds del norte y la posibilidad, por remota que pareciera, de que la<\/p>\n<p>\u201cpol\u00edtica del buen vecino\u201d se instrumentara para sanear una relaci\u00f3n herida entre las dos naciones.<\/p>\n<p>Hay indicios de que el presidente Abelardo Rodr\u00edguez acept\u00f3 de mala gana.<\/p>\n<p>El 29 de marzo confi\u00f3 a un amigo que \u201cM\u00e9xico se hab\u00eda visto obligado en contra de su voluntad a aceptar el nombramiento de Daniels.\u201d<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de la prensa mexicana, como era de esperarse, no fue de cordial bienvenida. El pueblo tampoco recibi\u00f3 con agrado la noticia. El 24 de marzo la embajada en la ciudad de M\u00e9xico fue apedreada y hubo manifestaciones de estudiantes. En Monterrey se dieron movilizaciones. Incluso la comunidad empresarial gringa en M\u00e9xico recibi\u00f3 con desagrado el nombramiento.<\/p>\n<p>El semanario <em>Omega <\/em>de la capital de la Rep\u00fablica reflej\u00f3 el sentir del momento: \u201cEl Embajador Daniels lleva sobre los hombros el peso de la ocupaci\u00f3n de Veracruz. La memoria de ese inicuo atentado contra nuestra soberan\u00eda ocasionar\u00e1 que el nuevo enviado encuentre una helada atm\u00f3sfera entre nosotros.\u201d<\/p>\n<p>En realidad, si bien Daniels no era un experto en asuntos de M\u00e9xico (y no hablaba espa\u00f1ol), tampoco era ajeno a la situaci\u00f3n del pa\u00eds en donde representar\u00eda durante nueve a\u00f1os a su gobierno.<\/p>\n<p>En este contexto asumi\u00f3 la embajada de su pa\u00eds. Pese a los desfavorables augurios iniciales en torno a su nombramiento, logr\u00f3, al cabo de nueve a\u00f1os, distinguirse como el mejor Embajador de Estados Unidos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Los vientos de guerra que azotaban el mundo contribuyeron al \u00e9xito de la expropiaci\u00f3n y minaron los intentos de las empresas por aniquilar al gobierno cardenista, aunque el conflicto aviv\u00f3 la belicosidad de un Departamento de Estado amamantado en la doctrina del <em>gran garrote<\/em> parida en 1902 por el presidente<\/p>\n<p>Theodore \u201cTeddy\u201d Roosevelt.<\/p>\n<p>Pero la cordura y el buen juicio prevalecieron. Seg\u00fan el embajador Daniels, en esta guerra de nervios instigada desde las oficinas de las petroleras en Londres y Nueva York, \u201cdos funcionarios p\u00fablicos conservaron la cabeza mientras muchos otros la perd\u00edan a su alrededor: Franklin Roosevelt en la Casa Blanca, autor de la doctrina del <em>buen vecino<\/em>, y Josephus Daniels, el delegado de esa doctrina en la Rep\u00fablica Mexicana\u201d.<\/p>\n<p>Este periodista y diplom\u00e1tico cuyo paso por M\u00e9xico har\u00edamos bien en recordar, describi\u00f3 en sus memorias el impacto que le caus\u00f3 la movilizaci\u00f3n popular desatada por la expropiaci\u00f3n. En un pasaje de <em>Diplom\u00e1tico en mangas de camisa <\/em>en donde no oculta su admiraci\u00f3n por el cardenismo, Daniels apunta: \u201cfue como si hubiera llegado el d\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>www.sanchezdearmas.mx <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>S\u00edgame en redes: @juegodeojos &#8211; www.facebook.com\/JuegoDeOjos\/<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de 1923, un periodista gringo que era director del News and Observer de Raleigh, Carolina del Norte, veterano pol\u00edtico dem\u00f3crata, vicepresidente de la Liga Antiimperialista y puntual observador de las relaciones yanquis con el agitado vecino del sur que llevaba a cuestas el nombre b\u00edblico de Josephus Daniels, denunci\u00f3 en un editorial: \u201cEste [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":849,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[1270,28,1268,1269,142],"class_list":["post-4028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mollete-literario","tag-18-de-marzo","tag-estados-unidos","tag-expropiacion-petrolera","tag-lazaro-cardenas","tag-pemex"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}