{"id":4675,"date":"2021-04-01T23:57:41","date_gmt":"2021-04-02T05:57:41","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4675"},"modified":"2021-04-02T00:28:55","modified_gmt":"2021-04-02T06:28:55","slug":"un-corazon-en-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4675","title":{"rendered":"Un coraz\u00f3n en llamas"},"content":{"rendered":"<p>Una tarde de mil novecientos treinta y tantos, en el hotel madrile\u00f1o favorito de los corresponsales de guerra, un hombre alto y desgarbado, mal rasurado y de penetrantes ojos claros, subi\u00f3 a paso cansino las escaleras hasta una de las habitaciones en cuya puerta toc\u00f3 con cierta indecisi\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfQui\u00e9n carajos es?! -tron\u00f3 del interior un vozarr\u00f3n.<\/p>\n<p>-Erick Blair -respondi\u00f3 t\u00edmido el visitante.<\/p>\n<p>-\u00a1Y a m\u00ed qu\u00e9 <em>chin&#8230;<\/em> me importa qui\u00e9n sea Erick Blair!&#8230;\u00a0 \u00a1Qu\u00e9 demonios viene a joder!&#8230; \u2013fue el bramido mientras la puerta se abr\u00eda de golpe y aparec\u00eda un tipo musculoso y barbado, con mirada destellante y aliento espeso que se explicaban por la botella de g\u00fcisqui medio vac\u00eda que apresaba en la mano izquierda.<\/p>\n<p>El visitante titube\u00f3 un momento. Al ver que el enojo amenazaba con hacer saltar los ojos de aquel sujeto, r\u00e1pidamente respondi\u00f3 un poco turbado:<\/p>\n<p>-Soy George Orwell&#8230;<\/p>\n<p>La mirada del neandertal se transform\u00f3, su cuerpo pareci\u00f3 relajarse y casi con ternura exclam\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfOrwell? \u00a1Carajo! Pasa a echarte unos tragos. \u00a1Tenemos mucho de qu\u00e9 hablar!<\/p>\n<p>As\u00ed se conocieron dos de los mayores escritores en lengua inglesa de su tiempo, Ernest Hemingway y George Orwell, en plena Guerra Civil espa\u00f1ola. Ambos dar\u00edan testimonio de ese conflicto fraticida que marc\u00f3 a una generaci\u00f3n que, a riesgo de contradecir a Gertrude Stein, creo que fue la verdaderamente <em>perdida.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>En <em>Homenaje a Catalu\u00f1a <\/em>Orwell-Blair destilar\u00e1 su desencanto con el totalitarismo disfrazado de promesa de un mundo mejor, en\u00a0 uno de los relatos m\u00e1s conmovedores escritos sobre esa guerra. Su narraci\u00f3n desvel\u00f3 la conspiraci\u00f3n entre el Partido Comunista Espa\u00f1ol y el PCUS para destruir al anarquismo espa\u00f1ol a\u00fan a costa del triunfo de la Falange.<\/p>\n<p>El vol\u00e1til y sangu\u00edneo Hemingway, por su parte, recogi\u00f3 la saga de aquel momento de sangre y pasiones a partir de un compromiso m\u00e1s est\u00e9tico que pol\u00edtico en novelas como <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas <\/em>y <em>Al otro lado del r\u00edo y entre los \u00e1rboles.\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Eric Arthur Blair, mejor conocido como George Orwell, vivi\u00f3 con la convicci\u00f3n de que el mundo se puede cambiar y que si para ello una herramienta poderosa es la letra escrita, tomar las armas resulta m\u00e1s eficaz. Como nuestro Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, estuvo en las trincheras y m\u00e1s de una vez mir\u00f3 a la cara a la muerte. Fue escritor, periodista, corresponsal de guerra y soldado.<\/p>\n<p>Orwell se ve\u00eda a s\u00ed mismo como un luchador social m\u00e1s que un escritor, lo cual lo diferencia de otros de su tiempo como Hemingway, poderoso creador, cierto, pero tambi\u00e9n sibarita y diletante.<\/p>\n<p>Dice Christopher Hitchens que si Lenin no hubiera acu\u00f1ado la m\u00e1xima \u201cel coraz\u00f3n en llamas y el cerebro en hielo\u201d, esta habr\u00eda sido el lema her\u00e1ldico de George Orwell, \u201ccuya pasi\u00f3n y generosidad s\u00f3lo fueron superadas por su desprendimiento y reserva\u201d.<\/p>\n<p>Percibo a Orwell m\u00e1s cercano a Jack London, cuya obra si bien llega a nuestros d\u00edas como de \u201caventuras\u201d o de \u201clibros juveniles\u201d, en realidad busc\u00f3 impulsar en el mundo de su tiempo el ideal socialista como tambi\u00e9n lo quiso John Reed. (Por cierto y como nota al calce, London estuvo en M\u00e9xico enviado por, creo, el <em>Harper\u2019s Magazine, <\/em>para reportear la Revoluci\u00f3n. Pero en tierra jarocha, paradoja indescifrable, se transmut\u00f3 en feroz antimexicano el genial autor de <em>El mexicano<\/em>.)<\/p>\n<p>Por las v\u00edas materna y paterna, Orwell era descendiente de aristocracias coloniales en decadencia al servicio de imperios opresores y vivi\u00f3 con la \u201cculpa\u201d de ese origen. Vio la primera luz el 25 de junio de 1903 en Motihari, un poblado de la India. Seg\u00fan apreci\u00f3 su bi\u00f3grafo Jeffrey Meyers en <em>Orwell, tempestuosa conciencia de una generaci\u00f3n, <\/em>desde su nacimiento el escritor \u201cvivi\u00f3 torturado por una culpabilidad colonial\u201d.<\/p>\n<p>Dice Meyers que Motihari \u201cfue el lugar menos indicado para el nacimiento de ese escritor que fue la quintaesencia de lo ingl\u00e9s [&#8230;] El lugar y las circunstancias de su nacimiento fueron factores cruciales en la vida de Orwell. Fue educado para creer en lo justo de la dominaci\u00f3n inglesa sobre la India y de joven sirvi\u00f3 a la administraci\u00f3n colonial. Pero su herencia conten\u00eda la semilla de su propia destrucci\u00f3n. Con el tiempo abandonar\u00eda su odioso empleo para condenar la maldad del imperialismo\u201d.<\/p>\n<p>Su padre, Richard Blair, fue empleado del departamento de opio del gobierno colonial de la India, donde al cabo de 32 a\u00f1os logr\u00f3 ascender de subagente auxiliar a subagente primer grado. Su madre, Ida Mabel Limouzin, creci\u00f3 en medio de riquezas y estuvo comprometida con un atractivo e inteligente joven&#8230; quien puso pies en polvorosa apenas supo de la bancarrota de su futuro suegro.<\/p>\n<p>Por lo tanto (para fortuna nuestra) Ida tuvo que conformarse con Richard, el insignificante bur\u00f3crata. Se establecieron en Motihari y a la primera oportunidad<\/p>\n<p>Ida se acogi\u00f3 a la costumbre colonial de llevar a los hijos de regreso a la Madre Patria para inscribirlos en la escuela y nunca regres\u00f3 a la India.<\/p>\n<p>En otras palabras, escap\u00f3 en cuanto pudo e hizo su propia vida, alejada del marido e incluso de sus hijos. Cuando a\u00f1os despu\u00e9s Richard se jubil\u00f3 y regres\u00f3 a Inglaterra, vivieron en la misma casa en rec\u00e1maras separadas.<\/p>\n<p>Modesto Su\u00e1rez dice de Orwell que \u201ceducado en el prestigioso Eton College, tuvo a lo largo de su vida una serie de experiencias que lo acercaron a los desheredados, a los sin poder. Trabaj\u00f3 cinco a\u00f1os en la Polic\u00eda Imperial India en Birmania, donde conoci\u00f3 de primera mano la fuerza del dominio colonial. M\u00e1s tarde, vivi\u00f3 en la pobreza en Par\u00eds, ciudad donde enferm\u00f3 por debilitamiento, y posteriormente convivi\u00f3 con las clases trabajadoras en Lancashire, Inglaterra. Orwell quiso vivir como lo hac\u00edan los sectores m\u00e1s pobres de la sociedad para descubrir su mundo, cosa que hizo en dos libros: <em>Sin blanca en Par\u00eds y en Londres <\/em>(1933) y <em>El camino de Wigam Pier <\/em>(1937)\u201d.<\/p>\n<p>Bernardo Gonz\u00e1lez Solano juzg\u00f3 que \u201cComo todo gran personaje de la cultura que se precia de serlo, George Orwell tambi\u00e9n tuvo sus claroscuros que, a pesar de todo, no logran empa\u00f1ar su imagen en la posteridad. As\u00ed, por ejemplo hay algunos apuntes sobre el oscurantismo de una \u00e9poca de confusi\u00f3n que marc\u00f3 su literatura: \u2018Lo que he visto en Espa\u00f1a no me ha hecho un c\u00ednico pero me hace pensar que el futuro es t\u00e9trico&#8230; No estoy de acuerdo, sin embargo, con la actitud pacifista como creo que lo est\u00e1s t\u00fa (carta dirigida a Rayner Heppensthal, el 31 de julio de 1937). A\u00fan creo que es necesario luchar a favor del socialismo y contra el fascismo&#8230; quiero decir luchar f\u00edsicamente y con armas, aunque hay que saber qui\u00e9n es qui\u00e9n\u2019.\u201d<\/p>\n<p>De nuevo Seara: \u201cComo otros grandes intelectuales, George Orwell decide incorporarse a las Brigadas Internacionales para luchar contra el fascismo en la Guerra Civil Espa\u00f1ola. Orwell combati\u00f3 al lado de los anarquistas y pas\u00f3 un poco m\u00e1s de tres a\u00f1os en las trincheras del frente de Huesca, donde fue herido por un francotirador. La experiencia espa\u00f1ola (o ser\u00e1 mejor decir catalana) fue para Orwell rica en ense\u00f1anzas pol\u00edticas. Ah\u00ed pudo ver de primera mano el fascismo y conoci\u00f3 la fuerza y los m\u00e9todos empleados por los grupos alineados al estalinismo: las campa\u00f1as de desinformaci\u00f3n, las persecuciones (de las cuales Orwell apenas escap\u00f3), los arrestos ilegales, las torturas y las desapariciones. De estas experiencias nace la obra <em>Homenaje a Catalu\u00f1a <\/em>[&#8230;]\u201d<\/p>\n<p><em>Rebeli\u00f3n en la granja <\/em>y <em>1984 <\/em>son quiz\u00e1 dos de las obras m\u00e1s conocidas de Orwell-Blair, dentro de una larga relaci\u00f3n que incluye, adem\u00e1s de las mencionadas arriba, <em>D\u00edas en Birmania <\/em>(1934), <em>La hija del reverendo <\/em>(1935), <em>Que vuele la aspidistra <\/em>(1936), <em>Disparando al elefante y otros ensayos <\/em>(1950) y <em>Ensayos Completos: Periodismo y Cartas<\/em>, publicaci\u00f3n p\u00f3stuma (1968).<em>\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>El primero de enero de 1984, en una suerte de ritual pol\u00edtico-literario, camaradas de mi generaci\u00f3n y yo rele\u00edmos el libro hom\u00f3nimo de Orwell con la idea de contrastar su trama con los tiempos que viv\u00edamos en M\u00e9xico. Ese a\u00f1o en la radio y la televisi\u00f3n de muchos pa\u00edses hubo producciones en homenaje al visionario escritor, periodista y luchador social. En M\u00e9xico, la Direcci\u00f3n General de Televisi\u00f3n Educativa produjo una versi\u00f3n sobre <em>1984<\/em> transmitida por el canal 11 que estuvo a la altura de las series de la BBC. Lamentablemente no tuvo continuidad en calidad de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese comienzo de a\u00f1o me pregunt\u00e9 qu\u00e9 habr\u00eda sido de \u201cBola de nieve\u201d<em>. <\/em>\u00bfLo recuerda? El simp\u00e1tico cerdito que cay\u00f3 de la escalera cuando a la inmortal frase <em>Todos los animales son iguales<\/em>, plasmada en el costado del granero, a\u00f1ad\u00eda el no menos imperecedero colof\u00f3n: <em>Pero unos son m\u00e1s iguales que otros<\/em> &#8230; para justificar la dominaci\u00f3n de la raza cerduna sobre el resto de los b\u00edpedos y cuadr\u00fapedos que so\u00f1aban con un mundo mejor, a salvo de la opresi\u00f3n humana, en <em>Rebeli\u00f3n en la granja. <\/em><\/p>\n<p>Es posible que el lector se pregunte por qu\u00e9 pens\u00e9 en \u201cBola de nieve\u201d y no en Winston Smith, el personaje central de <em>1984. <\/em>La raz\u00f3n es que <em>in illo tempore <\/em>estaba convencido de que la maldad tiene m\u00e1s posibilidades de triunfo que la bondad. En otras palabras, que en la lucha entre el bien y el mal, el primero con frecuencia se lleva la peor parte.<\/p>\n<p>Por fortuna el tiempo me demostr\u00f3 que Orwell tuvo raz\u00f3n: la palabra y la acci\u00f3n pol\u00edtica son las mejores armas para combatir la maldad y la opresi\u00f3n de los totalitarismos.<\/p>\n<p><strong><em>www.sanchezdearmas.mx <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>En redes: @juegodeojos &#8211; www.facebook.com\/JuegoDeOjos\/<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una tarde de mil novecientos treinta y tantos, en el hotel madrile\u00f1o favorito de los corresponsales de guerra, un hombre alto y desgarbado, mal rasurado y de penetrantes ojos claros, subi\u00f3 a paso cansino las escaleras hasta una de las habitaciones en cuya puerta toc\u00f3 con cierta indecisi\u00f3n. -\u00a1\u00bfQui\u00e9n carajos es?! -tron\u00f3 del interior un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":849,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[39,665,1410],"class_list":["post-4675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mollete-literario","tag-cultura","tag-george-orwell","tag-iteratura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4675"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4675\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}