{"id":4984,"date":"2021-04-16T23:51:55","date_gmt":"2021-04-17T04:51:55","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4984"},"modified":"2021-04-17T00:11:15","modified_gmt":"2021-04-17T05:11:15","slug":"el-libro-el-tren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=4984","title":{"rendered":"El libro, el tren"},"content":{"rendered":"<p><strong>Carlos D\u00edaz<\/strong><\/p>\n<p>En 1812, los franceses, metidos en dificultosas campa\u00f1as militares en Espa\u00f1a y Rusia, comparaban a los barbares du nord (los rusos) con los barbares du sud (los espa\u00f1oles), las dos periferias orientales de Europa, y para la d\u00e9cada de 1840 el paralelismo se hab\u00eda convertido en un lugar com\u00fan, pues mientras tanto el crecimiento de las librer\u00edas en las ciudades de provincias francesas hab\u00eda despegado al comp\u00e1s de la expansi\u00f3n del ferrocarril. Entre 1850 y 1870, el n\u00famero de librer\u00edas existentes en Francia se duplic\u00f3 con creces, superando las cinco mil. Mediante el ferrocarril, los editores pod\u00edan conectar directamente con sus clientes en provincias. Hasta all\u00ed enviaban comerciales con muestras de los libros para despertar el inter\u00e9s de los libreros. Los ferrocarriles alimentaron tambi\u00e9n el auge del consumo de libros baratos de ficci\u00f3n. Los pasajeros de los trenes constitu\u00edan un mercado enorme, en particular para la literatura de entretenimiento. El viaje en tren resultaba menos accidentado que los trayectos en el coche tirado por caballos, que transitaba por carreteras llenas de baches, as\u00ed que los pasajeros pod\u00edan ir leyendo con m\u00e1s facilidad. Leer era tanto una buena manera de combatir el aburrimiento de un largo viaje como de evitar la verg\u00fcenza del contacto visual constante con la persona sentada enfrente.<\/p>\n<p>A la vista de esto, ya tenemos la soluci\u00f3n para que los espa\u00f1oles terminen de reconciliarse con el libro: que se pasen la vida montado en un vag\u00f3n del ferrocarril, que no se apeen, y junto a eso, que les sea prohibido desde el principio hasta el final del trayecto tocar ning\u00fan aparato electr\u00f3nico que no pudiera leerse. De este modo, al llegar a la estaci\u00f3n de destino, tendr\u00edamos un viajero renovado, cultivado, y un poco menos hirsuto. Ni bisuter\u00eda, ni hirsuter\u00eda, s\u00f3lo librer\u00eda.<\/p>\n<p>Viajar de este modo nos har\u00eda libres al cabo de treinta o cuarenta largos viajes, es decir, tras la lectura de veinte o treinta libros, como consecuencia de lo cual se acabar\u00eda la mentir\u00f3tica o enga\u00f1\u00f3tica enga\u00f1olog\u00eda de tantos y tantos gobiernos cuyos ministros y minustras no acreditaran haber le\u00eddo y entendido al menos un libro favorable a la buena gesti\u00f3n gubernativa. Gracias, pues, a la lectura, y transcurrido alg\u00fan tiempo, los lectores estar\u00edamos en condiciones de boicotear a los malos gestores y gestoras de los dogmas pol\u00edticos de la cosa p\u00fablica, con sus burdas fakes news, su inveterada corrupci\u00f3n, sus cifras contables trucadas, y dem\u00e1s caballer\u00edas montadas.<\/p>\n<p>La gente que no viaja es un peligro contra la cultura, recu\u00e9rdese al presidente Bush Junior, aquel sujeto que nunca tuvo pasaporte antes de ser elevado a la categor\u00eda de presidente USA porque no hab\u00eda viajado ni una sola vez fuera de su pa\u00eds, total para qu\u00e9. Lo cual no significa que los devoradores de kil\u00f3metros vuelvan siempre humanamente enriquecidos de sus viajes sino, por el contrario, m\u00e1s enquistados en sus prejuicios. Un vuelo con aterrizaje en las entra\u00f1as de la mierda no conlleva un incremento de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Y, junto al leer, el escribir. A mediados de 1840, Alexandre Dumas estaba escribiendo varias novelas a la vez para distintos peri\u00f3dicos. Nadie pudo averiguar c\u00f3mo encontraba tiempo para producir tantos textos, que el caricaturista \u00c9mile Marcelin le dibuj\u00f3 sentado en una mesa con cuatro plumas entre los dedos mientras un camarero le daba de comer una sopa. El afamado escritor, capaz de funcionar con muy pocas horas de sue\u00f1o, trabajaba desde la ma\u00f1ana hasta bien entrada la noche sin merma alguna de energ\u00eda. Escrib\u00eda extremadamente r\u00e1pido, pod\u00eda producir hasta veinte folios grandes al d\u00eda, y sus secretarios a\u00f1ad\u00edan la puntuaci\u00f3n a su prosa fluida, el m\u00e1s importante de ellos un joven aspirante a escritor, Auguste Macquet, lo ayud\u00f3 con la redacci\u00f3n de sus principales novelas. Normalmente, se encargaba de redactar el primer borrador de una idea de Dumas, y a menudo tambi\u00e9n de a\u00f1adir la documentaci\u00f3n hist\u00f3rica. Despu\u00e9s, Dumas lo reescrib\u00eda todo, d\u00e1ndole la forma literaria acabada. Aunque Macquet estaba bien remunerado, su nombre no aparec\u00eda en la portada por insistencia de los editores, tan solo interesados en la marca Dumas. Pero cundieron los rumores, y pronto se volcaron sobre el escritor acusaciones de no escribir todo lo que aparec\u00eda firmado con su propio nombre. Hermoso mundo el que nos describe Orlando Figes, Los europeos: Tres vidas y el nacimiento de la cultura europea.<\/p>\n<p>Aunque no lleguemos a la categor\u00eda de Alejandro Dumas, a los que somos animales del pasado ya sobrepasado nos encantar\u00eda hacer alg\u00fan viaje con el belga H\u00e9rcules Poirot en tren, o incluso en barco por el Nilo, admirar sus bigotitos de asta de toro, y tener con los viajeros aquellas sabrosas tertulias, aunque al final terminaran con alg\u00fan crimen, e incluso aunque el criminado fuera yo mismo, de algo hay que morir. Pero, helas! en los trenes r\u00e1pidos de nuestros d\u00edas los conversatorios concluyen antes de llegar a su destino en la estaci\u00f3n del AVE, y adem\u00e1s resulta cosa dif\u00edcil entre los alaridos de los adictos a la telefon\u00eda m\u00f3vil. Quiz\u00e1 no haya mal que por bien no venga, as\u00ed que a falta de contertulios me he ido convirtiendo en mi propio bitertulio y, as\u00ed desdobl\u00e1ndome, acabo de escribir un trabajo para un amigo ciego opositor a profesor de bachillerato, gracias a lo cual ha podido cumplir con el curr\u00edculo preceptivo. No son menos de veinte los que he escrito por este procedimiento con pseud\u00f3nimo para otras personas, aunque sin incurrir en aquella contradicci\u00f3n de Pedro Jos\u00e9 Proudhon en su libro La propiedad es un robo, en cuya contraportada se le\u00eda: es propiedad del autor. Bueno, como anarquista pod\u00eda robarse a s\u00ed mismo sin robar a nadie, un buen argumento dial\u00e9ctico sobre el que no vendr\u00eda mal una conversacioncita.<\/p>\n<p><strong>Fil\u00f3sofo espa\u00f1ol.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Publicado originalmente en elimparcial.es<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos D\u00edaz En 1812, los franceses, metidos en dificultosas campa\u00f1as militares en Espa\u00f1a y Rusia, comparaban a los barbares du nord (los rusos) con los barbares du sud (los espa\u00f1oles), las dos periferias orientales de Europa, y para la d\u00e9cada de 1840 el paralelismo se hab\u00eda convertido en un lugar com\u00fan, pues mientras tanto el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":4985,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[39,1477,1476,882],"class_list":["post-4984","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mollete-literario","tag-cultura","tag-lectura","tag-librerias","tag-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4984"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4984\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}