{"id":8633,"date":"2021-07-30T23:57:22","date_gmt":"2021-07-31T04:57:22","guid":{"rendered":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=8633"},"modified":"2021-07-31T00:01:33","modified_gmt":"2021-07-31T05:01:33","slug":"nostalgia-de-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/?p=8633","title":{"rendered":"Nostalgia de Par\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>Estoy en la <em>Ciudad Luz <\/em>y recorro las calles que fatigu\u00e9 hace 30 a\u00f1os cuando llegu\u00e9 aqu\u00ed con una mochila llena de juventud, melena y barba, unos cuantos centavos en la bolsa y una felicidad a prueba de lugares comunes.<\/p>\n<p>A golpe de vista \u2013<em>coup d\u2019\u0153il- <\/em>nada ha cambiado en la ciudad. El oto\u00f1o casi es invierno y el viento fr\u00edo da a las mejillas de las muchachas un toque de rosa que ilumina su paso altivo en las concurridas aceras del <em>quartier Latin<\/em>.<\/p>\n<p>Los <em>clochards <\/em>comienzan a instalarse en las salidas de aire caliente del metro. Los caf\u00e9s han retirado las mesas de las aceras y en Montmartre ya prendieron las estufas para los que insisten que ah\u00ed no se puede tomar <em>du caf\u00e9 <\/em>si no es en el empedrado de los callejones.<\/p>\n<p>Pasada la primera impresi\u00f3n, entiendo que mucho ha cambiado. Hace tres d\u00e9cadas viv\u00eda en una azotea y mis vecinos eran senegaleses de Matam que se sent\u00edan <em>enfants de la Patrie <\/em>y ahorraban cada c\u00e9ntimo para dar a su parentela una vida mejor.<\/p>\n<p>Los descendientes de aquella tribu incendiaron autos y balearon polic\u00edas en los suburbios de Par\u00eds. Lo supe por Abu. Vive a\u00fan en los cuartuchos y me reconoci\u00f3 al verme parado frente al derruido edificio. Abu ya es un anciano. Me dijo que la <em>Patrie <\/em>los traicion\u00f3. Que sus hijos, nietos y bisnietos, estaban desempleados. Que no tuvieron oportunidades. Que los discriminaron. Abu me pregunt\u00f3 si en M\u00e9xico podr\u00edan rehacer su vida.<\/p>\n<p>Lo invit\u00e9 al caf\u00e9 y bebimos <em>pastis <\/em>toda la tarde. Promet\u00ed escribirle.<\/p>\n<p>En todos estos a\u00f1os mis pies no perdieron la memoria. Sin que les ordene me llevan de uno a otro <em>quartier <\/em>a los lugares de mi juventud parisina. En la <em>Rue du Chat qui P\u00eache<\/em> ya no est\u00e1 el bar en donde una espa\u00f1ola inmensa cantaba aires de zarzuela, me gritaba, \u201c\u00a1Ol\u00e9, mexicano!\u201d, y me regalaba <em>vin rouge <\/em>a cambio de las historias de un mi abuelo que sali\u00f3 de las Canarias y sin saber c\u00f3mo lleg\u00f3 a Ac\u00e1mbaro y se rob\u00f3 a una mi abuela con la que inaugur\u00f3 una de las familias m\u00e1s disfuncionales de las que se tenga noticia.<\/p>\n<p>Pero el recuerdo sigue ah\u00ed, fundido en las piedras que fueron de la ciudad romana, o la celta, vaya uno a saber.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me conducen a <em>Shakespeare and Company<\/em> y al estar frente al bajorrelieve del bardo sobre la entrada, revivo, como dir\u00eda M., la magia de la primera vez.<\/p>\n<p>No es el mismo local en donde Sylvia Beach soportaba las fatuidades de Hemingway y aliviaba con t\u00e9 de flores la melancol\u00eda de Joyce y se resignaba al insoportable ego de Pound. Aqu\u00e9l fue pulverizado por una bomba alemana.<\/p>\n<p>Pero no tengo duda de que los mismos esp\u00edritus siguen rondando el local mohoso al amparo de la sentencia de Henry Miller: \u201cNo se\u00e1is descort\u00e9s con los extra\u00f1os porque pueden ser \u00e1ngeles en disfraz\u201d.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, en el tercer piso, junto a la cama de George Whitman en la que retozan los gatos de la casa, mi duende dom\u00e9stico me reencontr\u00f3&#8230; pero de eso hablar\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Par\u00eds no es como Nueva York. Tampoco es como Madrid, o Sydney, o CdMx, o Praga. Vaya, ni siquiera es como Xalapa, Puebla o Monterrey. Y no lo digo bajo los efectos del <em>eau de vie <\/em>que se dispensa en los alrededores de Les Halles de donde acabo de volver, lo juro. Par\u00eds, regreso al lugar com\u00fan, es un momento en la vida de los j\u00f3venes que tienen la osad\u00eda de ir a vivir ah\u00ed&#8230; y el valor de enfrentarse a su recuerdo 30 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El funcionario no cree que hace 30 a\u00f1os viv\u00ed en Par\u00eds con 200 d\u00f3lares al mes. Le digo que mil millones de personas en el mundo sobreviven con un d\u00f3lar al d\u00eda, as\u00ed que no fue una gran haza\u00f1a. Deja sobre la mesa su <em>gin &amp; tonic<\/em>, me obsequia una mirada de conmiseraci\u00f3n y vuelve la vista a los ventanales del Caf\u00e9 de la Paix que refulgen con la luz del atardecer parisino. El es un pol\u00edtico y no se siente c\u00f3modo en compa\u00f1\u00eda de un periodista. As\u00ed debe ser. No somos iguales.<\/p>\n<p>En la avenida hay un abigarrado transitar de personas y veh\u00edculos. Me pregunto qu\u00e9 hace que las calles de Par\u00eds siempre est\u00e9n de fiesta. Quiz\u00e1 sean las mujeres. O los j\u00f3venes. O los ancianos. O los <em>clochards. <\/em>O los edificios. Tal vez sea un hechizo celta. No lo s\u00e9. De todas las ciudades que conozco, ninguna est\u00e1 en sus calles como esta.<\/p>\n<p>En la acera frente al caf\u00e9 un motociclista vestido de rojo estaciona su veh\u00edculo tapizado de calcoman\u00edas deportivas, comerciales y er\u00f3ticas. Se abre la chamarra y aparece un peque\u00f1o can con un casco. El chucho no parece estar inc\u00f3modo. S\u00f3lo en Par\u00eds&#8230;<\/p>\n<p>Hace tiempo en un suburbio de la ciudad dos j\u00f3venes que hu\u00edan de la polic\u00eda se escondieron en la caseta de un transformador y se electrocutaron. Eso desat\u00f3 una ola de violencia como el episodio de Rodney King en California. Cientos de autos fueron incendiados. Fue una competencia perversa. Si los diarios reportaban X <em>voitures flammes <\/em>en un <em>arrondissement<\/em><em>,<\/em> los movilizados en el de junto le met\u00edan gasolina y cerillo a N al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>En los peri\u00f3dicos, en la tele y en la radio aparecieron los soci\u00f3logos del Apocalipsis para explicar las causas profundas del alzamiento. Mejor recurr\u00ed a un experto: un taxista. Dijo que los inmigrantes eran todos unos rufianes, que el presidente deber\u00eda estar en la c\u00e1rcel y que mientras el Ministro del Interior no tomara las riendas, la Rep\u00fablica no hallar\u00eda la paz. <em>Vive la France!<\/em><\/p>\n<p>Los meseros son, m\u00e1s que una clase social parisina, una cofrad\u00eda mas\u00f3nica. Seis lustros despu\u00e9s parecen un poco m\u00e1s tolerantes y algunos incluso hablan ingl\u00e9s, pero en el fondo no han cambiado.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico uno pregunta si tal o cual platillo va acompa\u00f1ado de papas o ensalada. Ac\u00e1, revisar la carta m\u00e1s de 30 segundos es un agravio. Y ni hablar de pedir, por ejemplo, un omelet de claras. <em>Mon Dieu! <\/em>\u00bfPues qu\u00e9 el Se\u00f1or no dispuso que las gallinas nos dieran huevos <em>con<\/em> yema? S\u00f3lo a un extranjero <em>sal\u00e9 <\/em>se le ocurren tales tonter\u00edas.<\/p>\n<p>Cierto que hace tres d\u00e9cadas tuve muy pocas discusiones con meseros porque con 200 d\u00f3lares al mes no se conocen muchos restaurantes, pero cuando se dio el caso me vengu\u00e9 no dejando propina. Hoy en todas partes es <em>service compris <\/em>y aunque el adiposo <em>gar\u00e7on <\/em>nos arroje el plato o grite que le hemos interrumpido en su <em>rep\u00e1s<\/em>, de todos modos se lleva el 17% sobre la cuenta.<\/p>\n<p>Los callejones del barrio universitario y de Montmartre tienen el mismo olor e iguales tonalidades terrosas, pero ya no son tan divertidos pues no es necesario que revise con lupa los men\u00fas que los griegos colocan a la entrada de los comederos para ver qu\u00e9 puedo pagar.<\/p>\n<p>Y en <em>Au Chez Eux <\/em>no sudo cuando mis invitados piden otra botella de vino.<\/p>\n<p>Ya puedo tomar un taxi sin ver el medidor.<\/p>\n<p>En esto, <em>mi <\/em>Par\u00eds ha perdido el encanto. Pero hay pasados que son implacables. Como dije, en el cuarto piso de <em>Shakespeare &amp; Company <\/em>mi duende personal me reencontr\u00f3. Hace tiempo que viv\u00eda entre los libros en espera de mi regreso. Es un esp\u00edritu chocarrero, mezcla de <em>aluxe<\/em> y <em>gremlin<\/em>.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os setenta me torturaba sin miramientos. En este regreso se apropi\u00f3 de mi pasaporte. Busqu\u00e9, seg\u00fan dictan los c\u00e1nones, por cielo mar y tierra.<\/p>\n<p>Report\u00e9 la p\u00e9rdida a las autoridades. Me resign\u00e9 al exilio forzoso en tanto la<\/p>\n<p>Embajada, o Relaciones Exteriores, o el Registro Civil o la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n, o la dependencia que sea la que certifica la ciudadan\u00eda, comprobara que s\u00ed soy mexicano, que me s\u00e9 el himno nacional y que me reconozco en la Virgen de Guadalupe.<\/p>\n<p>Mas Par\u00eds, adem\u00e1s de una fiesta, es un milagro. Unas horas despu\u00e9s, el geniecillo deposit\u00f3 el verde documento sobre una mesa que varios testigos hab\u00edan visto limpia de cualquier objeto.<\/p>\n<p>Creo que fue su bienvenida. No s\u00e9 si habr\u00e1 regresado a M\u00e9xico conmigo.<\/p>\n<p><strong>www.sanchezdearmas.mx<\/strong><\/p>\n<p><strong>S\u00edgame en redes: @juegodeojos &#8211; www.facebook.com\/JuegoDeOjos\/<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy en la Ciudad Luz y recorro las calles que fatigu\u00e9 hace 30 a\u00f1os cuando llegu\u00e9 aqu\u00ed con una mochila llena de juventud, melena y barba, unos cuantos centavos en la bolsa y una felicidad a prueba de lugares comunes. A golpe de vista \u2013coup d\u2019\u0153il- nada ha cambiado en la ciudad. El oto\u00f1o casi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":849,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[39,49,2234],"class_list":["post-8633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mollete-literario","tag-cultura","tag-europa","tag-paris"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8633\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/indicadorpolitico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}