PAN. Extraviados entra la lasaña y «la hazaña»

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Para variar y no perder la costumbre.
Total, que Jorge Romero lo hizo de nuevo y se  sacó de la chistera un nuevo truco, un nuevo artificio a falta de propuestas claras y concretas y no las generalidades y vaguedades con las que se suele expresar haciendo burda gala de discurso hueco y de espacios comunes. El impresentable señalado como líder del cartel inmobiliario en la capital, dice sin pestañear que en 2030 el PAN sacará a Morena del Palacio Nacional.
Me quede, así, mire, así.  Estupefacto y patidifuso.
Parece que lo dice en serio, aunque con esa voz sosa y frívola con talante de permanente broma que lo viste o destaca.  Como mantra, cuela. Como broma, queda, porque lo que provenga del sujeto siempre es broma y suele ser plato de mal gusto. Romero no decepciona y se supera a sí mismo.  Espérese a los panistas repitiendo cual loro huasteco lo que dice su mesías azul.
Demasiado optimismo en un partido que cobija a García Luna, a Anaya, a Gálvez y que cuando quiere lucimiento se trae al escenario, literal, a Marko Cortés, a Cevallos y a Fox. Brillantes. Puro impresentable. Cuánta sequía de liderazgo y de propuesta. Ya lo dijo Mecano: siempre viviendo en el pasado. Actitud propia de un partido podrido, corrupto, negligente, anquilosado como el PAN. Lo dicho: demasiado optimismo. Sí, sí que los panistas rezongan diciendo: «pero es de que Morena….», por no podernos decir porqué son mejores.
Los medios proclives se apresuraron a destacar la frasecilla. Como, mantra, pasa, suena folklórico y muy poco original (ya en 1994 decían que sacarían al PRI de Los Pinos) y nada. Pero no hay nada escrito en el futuro, también dígase. Nada garantiza que el PAN ganará ni tampoco nada adelanta que perderá, si bien anda escaso de líderes y no halla la puerta.
Por ejemplo, se compra un nombre y otro y otro, dando tumbos nada más. Últimamente, el panismo anda muy agazapado creyéndose a pie juntillas que la viuda de Manzo es la nueva Xóchitl Gálvez. La verdad sí está muy lejos de serlo y para mal es innegable su inocultable y evidenciada carencia de liderazgo; y, muy dudosamente, es una nueva Corazón Aquino. Solo es la viuda y, de momento, la nueva edil de Uruapan que no da para más..
Nadie de quienes han defenestrado a Morena por la muerte del alcalde independiente de Uruapan y nadie entre quienes la ven no como viuda, sino como el nuevo Proteo de infinito liderazgo, nadie se ha preguntado y debieran, si siquiera tenga dotes de alcaldesa, si sabrá de administrar municipios, de cómo manejar su municipio, qué experiencia tiene. ¿le alcanza con ser la viuda? No basta ser viuda, eso queda claro que ya lo es, o debiera quedar claro y no basta. Ya de eso a ponerla de nueva sílfide opositora y llave de 2030 sí suena exagerado, infundado, atrabancado y sumamente fantasioso, tempranero. Allá sus estólidos y locuaces apoyadores. Se están haciendo fuera de la bacinica, otra vez. Ya les pasó con Gálvez y repiten su error.
Pues bien, en un arrebato de esos que nos advierte que no se tomó la medicación, el señor Fox lanza nuevas gracejadas, ya que es infinito. Así, el hijo de española y nieto de irlandés –¿ya se habrá cansado de extender ridículos certificados de mexicanidad auténtica a Sheinbaum – dice que repitamos «la hazaña» de 2000  en 2030 (¿o dijo lasaña?) y conviene recordarle a Fox unas 3 linduras de «su hazaña» antes de que siga alcahueteando gente:  primero, no era brillante como candidato. Por el contrario, folklórico. Dos: su triunfo se opacó con una cosa llamada Amigos de Fox, una estructura ajena al PAN, paralela al PAN que le dio más votos que el PAN mismo. Y no fue transparente en su financiamiento. Esa opacidad embarró enlodándolo hasta las cachas, al PAN. Y tercero: obtuvo el triunfo gracias  a un candidato priista débil (gris, como Labastida) y un desgastado Cárdenas que se fue al hoyo en los números electorales obtenidos. Y que no se olvide Fox que llegó porque una parte destacada de la izquierda se le sumó. Todo, con tal de echar al PRI. Sí, lo celebramos muchísimos. Cuando el PRI pierde, México avanza. Y lo celebramos más en 2018. Justo.
2000 no es 2030. En 2000 no sabíamos cómo sería el PAN en la presidencia. Si están pensando en regresar, cabe decirlo: fueron decepcionantes. Fue asaz decepcionante, en grado superlativo. Ahora, en 2000 el PRI era fuerte aún. Hoy es pírrico, exactamente como el pestilente Alito y su hálito. Y en 2000, Morena no existía y como izquierda no tenía una voz fuerte y que com ella presidiera un país. 2000 no es 2030.
La realidad de 2030 es otra y desde ya, algo se dibuja. Fox puede seguir rumiando al pasado y no entender que los tiempos cambian y el pasado, no regresa.
Al menos en 2000 y desde antes, Fox fue el candidato. Hoy, el PAN carece de líderes y de gente presentable. Carece de un buen nombre, ya gobernó y fue un desastre y, encima, Fox es el menos indicado para convocar nada. Lo apodaron el mesero por hacerse tarugo con el cambio. Su convocatoria de simulación y requiebre no prende ni lo hará con los actores actuales.
Quien tenga ojos que lo vea. Y ya a estas alturas del partido ya no es quien quiera, sino quien pueda realmente entenderlo.
Como siempre, Fox en la perdida del entendimiento y por esa senda va Romero. Si están pero si bien patatéticos.