Tema que coge, tema que suelta el PAN por abordarlo de manera deshilachada para terminar con fracaso asegurado en cada planteamiento que formula. Construir un discurso opositor que cuaje y termina por nunca cuajar, eso acaba siendo el distintivo del PAN. Así no se puede ser opción.
En el inter, el PAN apuesta por un discurso de odio que es absolutamente rechazable en una sociedad democrática como la mexicana, que no necesita el odio panista, que se lo pueden tragar en el blanquiazul.
Discursos sin fondo ni consistencia, que no convencen salvo entre panistas o despistados o quienes sientan que les cuadra las sandeces que enarbolan. Y es una pena que un partido que parecía prometer tanto esté en la lona gracias a su militancia. Nadie más es responsable de su desastre discursivo. Y en su extravío diario se superan a sí mismos, para vergüenza de la Patria. Repasemos su desvaríos.
Hace rato que ya no se oye a los panistas decir que (con Morena, claro) seríamos Cuba. Qué tontería más grande rebuznaron, para engañaincautos, comprada por gente más despistada que ellos. Recordemos nuevamente al panista que, furioso, al ver que eso no pasaba –deseoso de que a México no le fuera bien, se entiende– rezongaba: «no somos, pero estamos en vías de serlo». Y ¡tómala! que nunca ocurrió lo que muchos panistas aseguraron sin más. Mentirosos.
Luego vino otra sandez: que seríamos Venezuela –porque nunca se ponían de acuerdo, que si seríamos Cuba o Venezuela, reflejando su ignorancia y su frivolidad “analítica”– y nada. Nunca fuímos Venezuela, lo que quiera que eso significara, porque nunca lo seríamos por mil y un razones que no entenderían ni les interesa entender ni fueron capaces de explicarlo. Ni modo que el resto se los explicáramos, si el resto no repetía su zonzada.
¿Seremos hoy Venezuela? todo indica que no, pero hoy ¿qué significaría enarbolar “seremos Venezuela”? ¿Qué lo yanquis secuestren al mandatario mexicano o que se apropien del petróleo? Apropiación extranjera que sí se dio con la vendepatrias reforma peñista que aprobó también el PAN y entonces eso no les molestaba. Ese entreguismo sí les gustaba. ¿Qué será? ¿qué les significa hoy Venezuela, esa que han regenteado amañados en sus discursos los panistas irresponsablemente para sí y sus mezquinos intereses?
Allá ellos exhibiéndose como siempre, como el impresentable señor Tabe que, mientras tiene cráteres hasta en las Lomas de Chapultepec y ahora pondrá jardineras en Prado Norte y Sur, no ha pedido a estas alturas que la embajada yanqui abandone la Miguel Hidalgo por ser de un país donde sí se mueren mexicanos bajo custodia del ICE. En Cuba, que se sepa, no matan ni se les muere ningún mexicano. Así de extraviados los panistas cuando se meten en temas internacionales, cargándose al lado equivocado como siempre.
Luego han apoyado una sandez priista repitiendo que las propuestas de reformas electorales son la Ley Maduro. Qué idiotez. Es mezclar cosas inconexas. A estas alturas del partido cabe preguntarle a los extraviados panistas si saben quién fue Maduro.
Y que lo diga el PRI en plan de rechazo, el PRI, que son los primeros en decir lo de Ley Maduro, ese PRI que mantuvo relaciones con Chávez, el PRI que mandó a sus funerales al presidente priista Peña, el PRI que usa el mismo rojo en tono idéntico al de la dictadura chavista….¿como es que les molesta una ley que dicen inspirada en tal, si el priismo es el más chavista entre los chavistas? Son incongruentes en sus posicionamientos. Igual que el PAN que les ha comprado el cuento.
Si al PAN tanto le molesta la dictadura chavista ¿qué hace aliado con el PRI de más en más aunque niegue mantener alianzas, que la adoró y la idolatra en el mismo color y conducta? Son inconsistentes e incongruentes, también.
Los panistas ¿a quién quieren tomarle el pelo? el PAN se gana un sonoro abucheo.
Y estuvieron todo un sexenio fastidiando conque seríamos Venezuela. No se cansaron de repetir semejante tanto simpatizantes como miembros y dirigentes panistas por igual. Pues bien: EE.UU. invadió el país secuestrando a Maduro. ¿Eso es a lo que llaman ser Venezuela? pues Maduro ya no está, como no se sabe en qué se fundamentaba el rebuzno panista. Ya no está Maduro, les quitaron esa bandera. Y simplemente, si además no hay forma de ser Venezuela como nunca la hubo, entonces ya no existe esa banderita ni ánimo ni opción. Solo le resta al PAN admitir que otra vez mintió cegado por el odio y repetir cual tarabilla, alguna otra nueva tontería. Y la tiene: Insistir en una Ley Maduro que no se aprobó y ahora así llama al plan B como tal, pero ya no mencionan Venezuela, ya no. Se les acabó esa bandera, quizás avalan frases como las que sí han pedido invadir México, tal y como sí lo ha hecho Téllez. Si, una impresentable, ya lo sabemos.
Es que no hay manera de simpatizar con tanta bribonada discursiva que sostienen los panistas.
En estas últimas semanas, Romero afirmó que pronto diría un gran anuncio. Como no sea el fracaso de su campaña de afiliación, resulta imposible saber hacia dónde apuntará ahora. ¿Otra sandez? no nos extrañaría. Como no proponen nada sensato y aterrizado y se limitan a darle juego a las tonteras de Anaya y Zepeda, poco más qué aportar. Así les va en las urnas.
Por último, Alito y sus cuentas raras. Que si los partidos se unen, ganarán en 2030. Claro, con él de candidato, si no ¿para qué?. Bueno, pero dígase que para que Alito gane la presidencia de México tendrían que pasar muchas cosas antes y merece decírselo a los priistas. Antes que todo, que Alito no fuera el candidato, que haya un opositor presentable, que cada partido acepte al otro y un candidato acaso, único; con estrategia no fracasada brutalmente como 2018 y en 2024 –que le costó al PAN 10 millones de votos– y que los demás partidos lo acepten, que las alianzas de Morena no fracasaran, que los electores a los priistas no los manden lejos. Todos, y que Morena no consiga mejores números como gobierno. Y si todo eso pasa, que antes Trump no detone una guerra nuclear y explotemos. Solo entonces ganará Alito. Y eso, si es que convence a la gente de elegir a este priista impresentable. De mientras, ya fichó a Rosario Robles. Otro genio.
Otro día hablaremos de Guadalupe Acosta Naranjo, el sujeto que no ha sido elegido a cargo alguno por voto directo y dice que defenderá la democracia, encarnándola. Estamos hechos.
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