China y Rusia se unen en maniobras militares con miras a Afganistán

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  • Se trata de las primeras maniobras conjuntas que alberga el país asiático desde el comienzo de la pandemia de Covid.
  • el Ministerio de Defensa ruso apuntó que intervendrán aviones de combate, piezas de artillería y carros blindados.

Bajo el nombre de «Interacción-2021», se llevan a cabo durante esta semana simulacros militares chino-rusos en el polígono Qingtongxia, perteneciente a las tropas terrestres del Ejército de China y ubicado en la región autónoma de Ningxia Hui (norte de China).

Según medios oficiales,  se  trata de maniobras militares conjuntas «antiterroristas» en un momento en que los dos países se enfrentan a «desafíos por la cambiante situación de seguridad en Asia Central» tras la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán.

Los ejercicios en la región septentrional china de Ningxia se realizaron con la presencia, de parte china, de cazas J-20, bombarderos H-6K y aviones militares de transporte Y-20, entre otros.

También están presentes los misiles de defensa HQ-17, presentados en público por primera vez en octubre de 2019 y capaces de derribar «todo tipo de amenazas aéreas» que entren en su perímetro defensivo, incluyendo aviones furtivos de combate, helicópteros, aviones de combate no tripulados y misiles de crucero.

El objetivo es, según un comunicado del Ministerio de Defensa chino, «demostrar la firme determinación y capacidad de ambas partes para salvaguardar conjuntamente la paz y la seguridad internacional y regional»

Se trata además de las primeras maniobras conjuntas que alberga el país asiático desde el comienzo de la pandemia de covid, y su objetivo es, según un comunicado del Ministerio de Defensa chino, «ampliar los esfuerzos antiterroristas de los dos países» y «demostrar la firme determinación y capacidad de ambas partes para salvaguardar conjuntamente la paz y la seguridad internacional y regional».

Expertos chinos indicaron que los ejercicios buscan una mayor cooperación militar en un contexto de seguridad «difícil» dada la situación en Afganistán, donde el avance de los talibanes hace tambalear al país tras décadas de conflicto.

En la última semana, los insurgentes han logrado capturar seis capitales de provincia mientras continúa la fase final de la retirada de las tropas estadounidenses y de la OTAN, criticada por los medios chinos.

A finales de julio, una delegación de los talibanes liderada por el mulá Abdul Ghani Baradar visitó China, donde se reunió con el ministro de Exteriores de ese país, Wang Yi, en medio la ofensiva de los insurgentes.

China busca evitar verse afectada por las hostilidades, y ya recibió en 2019 a una delegación talibán. Según Wang, la «apresurada» retirada de Afganistán refleja «el fracaso de la política estadounidense» para con aquella nación, pero que a su vez supone una «importante oportunidad para que el pueblo afgano pueda estabilizar y desarrollar su país».

La «apresurada» retirada de Afganistán refleja «el fracaso de la política estadounidense», pero a su vez supone una «importante oportunidad para que el pueblo afgano pueda estabilizar y desarrollar su país»

China y Afganistán comparten unos 60 kilómetros de frontera en la región noroccidental china de Xinjiang, región mayoritariamente de etnia uigur en la que durante las últimas décadas se han registrado ataques de distinta índole, incluidos atentados terroristas.

Por parte de Rusia participan unidades del Distrito militar oriental (Siberia), en un número no especificado, aunque el Ministerio de Defensa ruso apuntó que intervendrán aviones de combate, piezas de artillería y carros blindados.

Un mando conjunto de los contingentes rusos y chinos estará a cargo de esas maniobras las cuales tienen por objetivo el fortalecimiento y desarrollo de las relaciones ruso-chinas y el aumento de la cooperación militar entre las fuerzas armadas de ambos países.

También han señalado que los juegos militares pretenden demostrar la determinación de Moscú y Beijing para combatir el terrorismo y proteger de conjunto la paz y la estabilidad en la región.

Recientemente China y Rusia prorrogaron el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa firmado hace 20 años y considerado un hito porque permitió a sus gobiernos estrechar la comunicación.

Las maniobras coinciden con otras similares que encabeza Estados Unidos en la región asiática, en el medio de reproches sobre la venta de armas de EEUU a Taiwán.

Se trata del primer intercambio de ese tipo entre ambas potencias en 2021 y, según las autoridades locales, es un reflejo del nivel de su asociación estratégica integral, la confianza mutua y la coordinación.