Algunos países ricos socavan reparto global de vacunas: OMS

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  • Cuando las dosis que se pueden producir y comercializar no satisfacen la demanda global, los países ricos acaparan todas las dosis.
  • OMS argumentó insistió a proteger «al conjunto del mundo», porque la pandemia sólo se podrá vencer cuando se venza globalmente.

Luego de reclamos de la ONU y organizaciones no gubernamentales, ahora fue turno de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien denunció que países desarrollados están quebrantando el reparto global de vacunas contra el COVID-19 y les instó a replantearse las revisiones al alza de sus acuerdos con las farmacéuticas.

Junto al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, explicó que cuando los países ricos revisan sus contratos para comprar más vacunas esto repercute negativamente en los estados que participan en el Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (Covax), que pueden recibir menos dosis o más tarde.

El dinero de por sí «no sirve para nada» si en los primeros compases de la campaña de vacunación, cuando las dosis que se pueden producir y comercializar no satisfacen la demanda global, los países de renta alta acaparan todas las partidas.

«Las ayudas son importantes, pero a la vez quiero apuntar los retos a los que nos enfrentamos. Incluso con el dinero. Si no podemos comprar vacunas, el dinero no sirve para nada. Algunos países industrializados están comprando más dosis y en consecuencia los contratos con Covax se están viendo afectados», afirmó.

Instó a los países ricos a plantearse si al actualizar al alza sus contratos con los productores de las vacunas, como han hecho recientemente Estados Unidos y la Unión Europea, aunque Tedros no citó a ninguno en concreto, subrayó que no están «poniendo en cuestión toda la iniciativa Covax».

Deben analizar, «antes de pedir más dosis a los productores», si su decisión «no tiene efectos negativos en las vacunas de Covax», agregó el director general de la OMS.

Steinmeier aseguró en este sentido: «los recursos financieros son necesarios, pero no son vacunas».

Tedros apeló a la «solidaridad» y a la «ética», pero no solamente. Se trata, argumentó, de proteger «al conjunto del mundo», porque la pandemia sólo se podrá vencer cuando se venza «globalmente. «Las islas de felicidad no van a durar mucho», agregó.

Steinmeier apuntó en este sentido que «no es razonable vacunar sólo a los vulnerables de un país», sino que contra el Sars-CoV2 hay que actuar «globalmente»: Por «humanidad» y «moral», pero «también en nuestro propio interés».

«Una campaña de vacunación global es interesante para todos, incluso para los países ricos. Socavar Covax no sólo es un problema para los no inmunizados, también lo es para los países donde la población ya ha sido inoculada», explicó el responsable de la OMS apuntando a posibles variantes para las que las primeras vacunas no sean efectivas.

Tedros reconoció que los gobiernos están comprometidos, en primer lugar, con su ciudadanía, pero señaló que hay que explicar que no sólo basta con inmunizar a las personas de un país, es «mejor proteger a todo el mundo».

Frente a este problema, el director general de la OMS pidió un «aumento significativo» de la producción de vacunas «tan rápido como sea posible» para «poder volver a la normalidad».

Abogó por la cooperación entre farmacéuticas (con la licencia de fórmulas autorizadas, por ejemplo), pero evitó posicionarse sobre la propuesta de eliminar las patentes de forma excepcional para COVID-19 y lograr así una producción masiva y barata.

Steinmeier apuntó además otro ángulo del denominado nacionalismo de las vacunas, pues la pandemia se ha convertido a su juicio en un «momento geopolítico» donde algunos países, en referencia a Rusia y China, están repartiendo dosis a otros países con objetivos políticos, algo que podría tener «enormes consecuencias para nuestro futuro».