El premier británico Disraeli advirtió ya ¡en el siglo XIX! que la estadística es una forma elegante de mentir. Es la Lesson 1 de la Ciencia Política o para Dummies.
Los opositores mexicanos a Morena, como a estas alturas ya no distinguen lo blanco de lo negro y no porque no puedan, sino porque no les da su reverenda gana, en su infinito extravío se compran todo lo que suene antiMorena, sin el mínimo atisbo de análisis serio y sensato, por no decir obligado, si es que quieren pasar por serios.
Y más si odian a Morena: se tragan la estadística con todo y zapatos, la que sea en cualquier encuesta que les acomode, sin pestañear y terminan haciendo el ridículo en sus conclusiones y perdidas apreciaciones, las cuales, al ser lectura equivocada, no pueden ser guía de la opinión pública, ya que parten de basarse en arenas movedizas. Ahí tiene el ejemplo de creerse que la Gálvez ganaría las elecciones luego de tanto tropiezo y tanta tontería dicha. Pero les tranquilizaba las conciencias creerse esa mentira.
Y a las pruebas. Semanas atrás se publicó una encuesta de Massive Caller –risas, ya sabe, por sus pronósticos erráticos sobre Gálvez en 2024, para engañabobos– donde los gobernadores morenistas van mal, como no podía ser de otra manera en una encuestadora tan proclive al panismo o que tanto agrada a tal. ¡Raro sería obtener resultados diferentes en tal encuestadora! Otras encuestadoras dicen otra cosa. Y eso es una advertencia para que ni adelantemos juicios, como lo hacen los atrabancados opositores, ni para satanizar morenistas. Los números y las preguntas siempre pueden ser tramposas para inducir respuestas o, al menos, nunca son de fiar en lo absoluto, a menos que se pretenda hacer análisis nada serios, sesgados. A estas alturas del partido lo que diga Massive Caller… nos hace sonreír y mirar hacia otro lado conteniendo la risa.
Los furibundos opositores a Morena celebraron las cifras de Massive Caller, pese a que de esa cosecha de desgobernadores opositores no se vislumbre un futuro presidente, máxime que al menos, desde el irredento panismo, Anaya y Gálvez siguen siendo su esperanza. Así de paupérrima es su oferta. Como diciendo: hagan lo que hagan los actuales gobernadores atendiendo problemas actuales. Solo puede uno sentir peña ajena. Por otra parte, las cifras de popularidad no demuestran que el PAN sea mejor que Morena, pues otras encuestas lo desmienten y sí, el PRI robó más. Ahora ¿Anaya y Gálvez? ¿en serio? ¿están de broma? ¿van a tener más méritos que el queretano Kuri? Si así lo consideran van perdidos en el espacio. ¿Cómo esperarían ganar con ese par de impresentables? Debe ser decepcionante saberlo para gobernadores que sí trabajan.
Así, van muy sobrados sobre los morenistas. ¿Serán tan estupendos, opositores? hay severas dudas. Un ejemplo: la morenista Mara Lezama se compromete mucho más con Quintana Roo que la siempre conflictiva y embrollada panista Campos en Chihuahua, donde ni ata ni desata y lo sabemos todos. Y allá ellos y quienes le crean.
Según esa casa encuestadora, quedan en primer lugar la panista de Aguascalientes (cómo ¿por?) y en segundo, el priista de Coahuila –sí, la endeudadísima por los priistas Moreira– y solo en tercero aparece el morenista de Chiapas, para luego verse en el cuarto sitio la polémica panista de Chihuahua y el quinto puesto es para Samuel García de Nuevo León. El sexto lugar es para Kuri –¿qué pasó? si era el superpresidenciable panista– y el siguiente sitio, según es para la sí muy movidita Lezama, de Quintana Roo. Sencillamente, no son creíbles estos resultados. ¿Kuri rebasado por las panistas? ¿Qué se le sabe a Riquelme en Coahuila, que lo posiciona tan bien? no se mueve más que Lezama que si mira y mucho, por su estado.
¿Qué pudo pasar para que, luego, en una encuesta de Mitosfky de julio de 2025, tan solo un par de meses después, el rankeo sea tan diferente? la verdad, no pasó gran cosa, pero es una encuestadora más seria, después de todo. Empieza la duda con Massive y su sesgo.
Mitofsky pone en primer sitio de mejor desempeño a la morenista Mara Lezama de Quintana Roo y a Brugada en CDMX, segundas. Ella, que no figura nada en la primera encuesta aludida en esta entrega. En tercero va el potosino y en cuarto descuella la hidrocálida, que cayó al cuarto sitio respecto a la de Massive Caller; y en quinto queda la guanajuatense panista García, con todo y su incendiado estado. Chiapas y Tlaxcala dejan en octavo sitio al queretano Kuri. ¿Qué pasó entonces, para darse ese movimiento de lugares en un plazo tan corto sin sobresaltos locales? Y, salvo a Lezama, no se les sabe mayores cosas extraordinarias al resto. Y sí, 2030 puede ser elección de mujeres otra vez y qué bueno. Y no serán las panistas las que la definan.
Y ahora que Adán Augusto López está en trance por el desmán que le supone el tal Hernán Bermúdez, es cierto qué si solo es un encargado a Sheinbaum, y su lastre, lo suyo no hace mejor a los opositores. En efecto, las cifras opositoras, sobre todo en Massive Caller, son muy decepcionantes, puesto que nos demuestran a los opositores como unos que ni son mejores que Morena como cacarean ni más capaces. Ya lo sabíamos, en realidad, alertándonos de que no son opción a Morena con resultados tan mediocres como los que están dando a nivel gubernaturas. Aunque se crean dioses ellos, sus partidos y simpatizantes y no lo son. Sus índices en 6 revelan carencias graves. No son de 9 y 10, que es el tono que cacarean. ¿Qué paso? ¿no que eran estupendos? Eso revela que no hay nada escrito en política y quienes quieren ya dibujar 2030 van muy desmañanados y fuera de lugar.
Por otra parte, la baja aceptación de todos los gobernadores no es igual en cada encuesta, pero en todos es baja. Y eso debiera ser el verdadero mensaje. Y embarra a todos los partidos. Y está visto que hay muchas encuestas, diversas lecturas y rankeos. Los que no tropiezan en unas, lo hacen en otras y algunos ya llevan 5 años de gobierno. El tiempo de desempeño, sí cuenta. No es lo mismo.
Y desde Nuevo León llega el canto de sirenas en el putrefacto PRI. ¿Mejor eso a las torterías que a diario suelta Alito? allá ellos, puesto que no dejan de ser espejismos: ¿qué el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, es el bueno para ganar la gubernatura en 2027? sería una desgracia ese retroceso para Nuevo León. Y, suspiran, eso sería brincar a la Grande en 30…uuuumm, no se engañen. Quizás Morena no es fuerte en Nuevo León, pero el alcalde regio no es fuerte en el país. Así de sencillo. Y los políticos regios caen pesados al resto de la nación. También téngalo presente. No se les vaya a olvidar.








