Importante: Barcelona, sí. La reperiqueta priista, no.

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Verificado el viaje de la presidenta Sheinbaum a la Ciudad Condal a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, dejó mensajes interesantes, pero nada del otro mundo. En consecuencia, si ya estaba muy fuera de lugar la reperiqueta inoportuna y torpe de Alito sobre el tema, demostrando nada más que el putrefacto PRI –incapacitado de suyo para gobernar bien y primar la honradez de sus correligionarios y está bien demostrado– hizo una histriónica postura de ridículo desempeño que acabó siendo igual muestra inagotable de tontería, para variar.
Sheinbaum acudió a una reunión que ya suma su cuarta edición –ergo, no fue improvisada ni sacada de la manga y a ella acudieron muchos líderes y gobernantes de izquierda– y por ende, los sesudos análisis que quisieron ver en ella una reunión anti-Trump o que solo era cosa de 4 líderes iberoamericanos, son erráticos. Ya no digamos por tratar de leer en clave nacional a los sucesos internacionales y hay opositores que necean con seguir haciéndolo, sacándose análisis bien mafufos.
Resultó oportuno que la Sheinbaum aclarara que no había alianza anti-Trump. Y la verdad es que si Trump nos agrede de la forma que sea, invoque o no este asunto, hablaría mal de Trump, no de Sheinbaum, quien tiene todo el derecho de ir a donde le plazca, definir agendas y aquel carece del derecho a reaccionar a cumbres donde, quiera que no, no se formó un frente anti-Trump y sí uno de seguir respondiendo a la derecha y donde se ha reclamado la no intervención militar en Cuba, rumor que rodea estas últimas semanas. Sería un crimen bochornoso para EE.UU . el atacar a Cuba.
Con este panorama, qué rotundo ridículo hizo Alito, el vergonzante madreador priista de presidentes del Senado. Sus palabras solo fueron resaltadas por opositores que se han ido por la fácil, adelantándose a los hechos, y son atrabancadas e irresponsables. Merece atenderse porque, apartando el merecido pitorreo que se gana, dice medias verdades y falacias que ameritan respondérsele al priista. Así, balbuceó que se realizara en un momento complicado, que no acudiera, que se pensara en el interés y bienestar del país (dicho por un priista, el chiste se cuenta solo) y que alineaba a México ideológicamente. Exageró o habla desde la supina ignorancia. Sheinbaum no iba representando intereses de México; iba sí, más movida por ideología, pero de eso a comprometer la relación con EE.UU. es una ridícula exageración priista. Para responderle a Alito: ¡cálmate ‘momento complicado’! Decir que se juegan 80 % de las exportaciones… ¡por favor! ese 80 % al que nos amarraron los desgobiernos priistas. Que no lo diga orgulloso. Y por si faltara, soltó otra tontería ya que, según él, ella iría “mandando un mensaje muy equivocado, muy complicado y muy negativo”. Insufrible el muchacho.
Hablaba a lo loco y las palabras de Sheinbaum no estaban de órdago ni mucho menos comprometieron a México y desmienten al priista, para variar. Ese mismo sujeto echado de la Internacional Socialista porque su imagen corrupta, la dañaba.
Lo dicho, mientras Sheinbaum obtuvo palestra y se reconoció su éxito en su viaje a España en una no visita de Estado, el priismo ardido e inconexo nada nos aporta. Desde luego, el PRI no cabe en la quinta edición de la que México será sede, como se propuso para 2027. Para empezar, porque no cree ni ha creído jamás en la democracia.
La ridiculez de otro opositor ofendidísimo de que en este viaje la Sheinbaum no primara ver al rey de España, raya en el absurdo. El rey no estaría en España. ¿Cómo se reunirían? Eso pasa por no informarse y desinformar y solo ser opositor a lo tonto y cegado de odio. Suceden esta clase de burradas.