Evelyn, ¿el nepotismo hecho candidatura y Félix gobernará?

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No sé como deba calificarse, definirse, considerarse o verse la candidatura de Evelyn Salgado Pineda a la gubernatura del estado de Guerrero por Morena.

Si como una herencia de su padre Félix Salgado Macedonio, a quien se le malogró la candidatura por incumplir con presentar el informe de gastos de precampaña en tiempo y forma ante el Instituto Nacional Electoral (INE).

Como nepotismo.

O como una posición obtenida por influyentismo o amiguismo por parte de su progenitor sobre la cúpula de Morena, partido cuyo fundador, líder moral y jefe político es Andrés Manuel López Obrador; Mario Delgado Carrillo solo es el dirigente formal.

Porque nadie cree en los resultados de los sondeos vía telefónica que arrojaron a favor de Evelyn 37.9% y 44%. Así, ni más ni menos, como si los ciudadanos y ciudadanas de Guerrero estuviesen a la espera del destape de la hija de Félix por encima de cualquier otro morenista.

¿Y Luis Walton Aburto, único precandidato de Morena a la gubernatura de Guerrero que presentó un informe que incluye gastos de precampaña? ¡Se quedó como el chinito: ‘Nomas milando’!

Las autoridades electorales están obligadas a respetar la autodeterminación de los partidos políticos, que si no, Walton hubiese sido el sustituto de Salgado Macedio, salvo que aun pueda intentarlo por la vía jurisdiccional.

En fin, que con la candidatura de Evelyn Salgado, la misma cúpula morenista parece trastocar el inciso f), del artículo 3º de los estatutos de Morena, que dice:

“Nuestro partido MORENA se construirá a partir de los siguientes fundamentos: 

  1. No permitir ninguno de los vicios de la política actual: el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de otras y otros, la corrupción y el entreguismo”.

Y miren, los estatutos de Morena contienen una interesante prohibición en su artículo 43, párrafo d, el cual cita:

“En los procesos electorales:  

“d. No se permitirá que los dirigentes promuevan a sus familiares hasta el cuarto grado en línea directa y hasta el segundo grado por afinidad”. 

Aunque quizá no aplique al caso Macedonio-Evelyn  porque dicha norma interna habla de “dirigentes” y quien sabe que Félix tenga esa calidad.

Lo que sí está clarísimo es que, a pesar de los resultados de las encuestas o sondeos, la candidatura de Evelyn Salgado (a quien de inmediato sus opositores llamaron “Juanita” por prestarse al juego de sustituir a su padre) puede verse de la siguiente manera:

El Plan “B” de Morena ante la confirmación de la cancelación de la candidatura de Félix Salgado Macedonio por parte de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), cuya mayoría de magistrados y magistradas avalaron la máxima sanción impuesta por el INE al precandidato infractor.

Una medida desesperada de Morena ante la pérdida de valiosos días de campaña a la gubernatura en el estado de Guerreo; gubernatura que ya cuenta este partido en su bolsa. Aunque ¿por qué desesperarse?, si según encuestas Morena va arriba hasta sin candidatura. Pero claro, la candidatura siempre es determinante en la diferencia entre un triunfo raquítico o contundente e inobjetable.

Estrategia para que Félix no solamente haga campaña acompañando a sus hija a cuanta actividad, sino que una vez que gane la gubernatura de Guerrero sea él quien gobierne realmente; o sea, el poder tras el trono. Evelyn sería solamente fechada. O, en otras palabras, un fraude a la ley.

Correo: rosyrama@hotmail.com