Ejército de Alemania deja Afganistán, tras 20 años

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  • Los últimos militares fueron transportados desde su base en Mazâr-e Charîf en dos aviones de transporte alemanes A400 M.
  • Estados Unidos, principal contribuidor de tropas, también se comprometió a retirarse antes del 11 de septiembre.

Alemania culminó la retirada de sus tropas de Afganistán iniciada en mayo, según dio a conocer el ministerio de Defensa alemán, en momentos en que el ejército estadounidense pretende también salir de aquel país antes del 11 de septiembre.

«Tras 20 años de despliegue, los últimos soldados de nuestro Bundeswehr dejaron Afganistán esta noche. Ahora están en el camino de regreso», explicó la ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, en un comunicado.

«Un capítulo histórico termina, un despliegue intensivo que puso el Bundeswehr a prueba y lo marcó, durante el cual el Bundeswehr demostró sus capacidades en el combate. Una misión en la que miembros de nuestras fuerzas armadas resultaron heridos en su cuerpo y alma, en la que personas perdieron la vida, en la que tuvimos que llorar a los que cayeron», añadió.

Los últimos militares fueron transportados desde su base en Mazâr-e Charîf en dos aviones de transporte alemanes A400 M y dos aparatos estadounidenses C17.

Hasta el inicio de la retirada en mayo, el contingente alemán contaba con unos mil 100 soldados que participaban en el marco de las misiones de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (FIAS) y de «Resolute Support» (RS).

Los efectivos alemanes tuvieron que avanzar su salida después de que la administración de Joe Biden acelerara su propia retirada de tropas, desplegadas en Afganistán desde hace dos décadas.

Desde que a finales de 2001 el entonces ministro de Defensa, el socialdemócrata Peter Struck, apuntó que “la seguridad de Alemania se defiende en Afganistán”, cerca de 160 mil soldados germanos han pasado por una misión que ha costado 12 mil 500 millones de euros. El alemán era el segundo mayor contingente nacional en Afganistán, solo por detrás del estadounidense. En los últimos meses estaba formado por unos 1 mil100 militares pero en 2010 llegaron a ser más de 5 mil.

Alemania suma 59 víctimas mortales, la mayoría por fuego enemigo. Más de un centenar han resultado heridos y miles han necesitado asistencia psicológica a su regreso. La misión ha mutado en múltiples ocasiones, por los cambios de gobierno en el exterior y por la convulsa situación interna, tanto a nivel político como de seguridad. El objetivo de sacar a los talibanes del poder se cumplió rápidamente. La estabilización y pacificación del país ha sido muchísimo más difícil, pese a ciertos avances en materia democrática, educativa y de derechos de las mujeres.

También se han registrado momentos negros. El 4 de septiembre de 2009 un responsable militar alemán solicitó apoyo aéreo estadounidense para bombardear dos cisternas de combustible que supuestamente habían robado los talibán. La intervención de un caza dejó unos 90 civiles muertos, entre ellos niños.

Kramp-Karrenbauer reconoció que aún es preciso hacer balance de lo que ha supuesto esta misión, “Hablaremos abiertamente de lo que estuvo bien y de lo que no estuvo bien y de lo que hemos aprendido. Esto va por el Ejército y por mi ministerio. Pero también por el conjunto del Gobierno”, afirmó la ministra.

 

Estados Unidos, principal contribuidor de tropas, se comprometió a retirarse antes del 11 de septiembre, cuando se cumplen 20 años de los atentados perpetrados por Al Qaeda.

Italia anunció de forma casi simultánea el fin de su participación en la misión. El ministro de Defensa, Lorenzo Guerini, recordó a las 53 víctimas mortales de entre los 50 mil uniformados de su país que han participado a lo largo de los años en esta operación. “La misión italiana en Afganistán terminó oficialmente anoche”, indicó en un comunicado Guerini.

Alemania e Italia siguen así los pasos de otros países con contingentes menos numerosos en Afganistán que han salido del país en los últimos meses, como es el caso de España. Los dos aliados empezaron a retirar sus tropas en mayo y aceleraron los preparativos después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, apuntase que quería que todos los soldados de su país estuviesen en casa para julio. Hasta entonces la retirada estaba prevista para septiembre.

La marcha de las fuerzas internacionales se produce mientras la situación de seguridad en todo el país se deteriora por momentos. Los talibanes están retomando posiciones ante el repliegue militar extranjero y controlan actualmente unos 90 distritos de los 400 del país. Algunos expertos temen que Kabul pueda caer de nuevo en sus manos en cuanto salgan todos los soldados de la OTAN.