La Agenda Económica de las Mujeres

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La agenda económica global y la igualdad de género, consolidan la agenda económica de las mujeres, representan las políticas económicas de igualdad del sector público y privado del mundo laboral, empoderando a las mujeres al crecimiento, desarrollo y competitividad en la economía. La paridad de género es fundamental para incentivar que las mujeres tengan la mismas condiciones laborales y salariales, a través de la participación económica de las mujeres, para cerrar la brecha de género en la economía.

Cuando el número de mujeres ocupadas aumenta, las economías crecen, estudios de la OCDE nos indican que el aumento de la participación de las mujeres en el trabajo produce un crecimiento económico más rápido, y así mismo se produce un aumento salarial femenino y se logra la igualdad económica. No obstante, los mecanismos financieros para lograr la igualdad salarial en el mundo laboral, sigue siendo desigual en la participación del empleo de las mujeres.

La economía de género, es un enfoque crítico de las políticas económicas que señalan la pluralidad de las teorías económicas, que incluyen interpretaciones feministas de la visión económica de la competencia laboral de las mujeres, en el que se demuestran las desigualdades de género en el trabajo remunerado, por lo que es trascendental que la Agenda de género tenga la disciplina de incluir dentro de sus puntos más importantes el empoderamiento económico de las mujeres para lograr un verdadero desarrollo de las mujeres en la economía.

La economía feminista, no es un tema de moda, es un tema de concientización de la inclusión de género en la economía, que debe de ser prioridad en la Agenda económica global, la importancia del crecimiento económico de las mujeres tiene que originar acciones gubernamentales y políticas económicas para lograr la igualdad en la economía. El modelo económico tiene que promover el empoderamiento financiero femenino, la inclusión financiera y el liderazgo de las mujeres en el mundo empresarial.

El derecho humano a la igualdad económica, es el eje central de la Agenda económica de las mujeres, dentro de los estudios la CEDAW, se señala que existe una tendencia mundial en prácticas económicas y políticas comerciales de feminización de la pobreza, como forma de marginación económica de las mujeres, por lo que es preciso generar una estrategia financiera para impulsar en el mercado laboral a las mujeres a fin de eliminar la discriminación económica.

La economía tiene que ser más feminista, las mujeres tienen que tomar decisiones en la agenda económica para cerrar la brecha de género salarial y eliminar la desigualdad económica. Es por ello, que es importante incentivar a la autonomía económica, que se explica como la capacidad de las mujeres de generar ingresos y recursos propios a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones.

La economía feminista, expone la invisiblización del trabajo de las mujeres, es decir se considera trabajo a toda actividad laboral que se vende por un salario, pero la actividad económica femenina no siempre es retribuida por un pago, porque carece de dimensión de género, ya que hay actividades laborales que realizan las mujeres que no se encuentran registradas en un mercado laboral como el sistema de cuidados, entre otros.

La Agenda económica de género, centra en el discurso a la economía feminista, las actividades laborales de las mujeres y su economía tienen que formar parte de la agenda económica y financiera, la participación de las mujeres en la economía es vital para cerrar la brecha laboral. De acuerdo a INEGI, hasta mayo de 2021, hay 21 millones 829 mil 918 mujeres ocupadas laboralmente, 47 mil mujeres más que en el periodo prepandemia, lo que representa un ligero aumento de 0.22%.

La participación económica de las mujeres, se mide con su actividad en el trabajo, es por ello que se requieren acciones y medidas gubernamentales con perspectiva de género que contemplen condiciones laborales beneficiosas para las mujeres, en el mercado laboral las mujeres siempre han enfrenado barreras y discriminaciones -brecha salarial-, diseñar políticas públicas para empoderar a las mujeres en la economía es parte de la Agenda de género.

En conclusión, la agenda económica de género, expone la relevancia de la importancia económica de las mujeres, es preciso destacar los roles sociales y laborales de las mujeres y las dimensiones del trabajo salarial y el trabajo no remunerado, todo esto con la finalidad de que sea un detonante para ser incluidas en la Agenda Legislativa y en los programas gubernamentales. Promover la igualdad económica es una estrategia especifica de la agenda 2030 de ONU Mujeres, invertir en el empoderamiento económico de las mujeres contribuye directamente a la igualdad de género, la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico inclusivo femenino.

La agenda de trabajo de las mujeres, tiene que resaltar que el empoderamiento económico de las mujeres, significa el progreso y desarrollo laboral de las mujeres políticas, mujeres universitarias y docentes, mujeres rurales, mujeres migrantes, mujeres indígenas, trabajadoras domésticas, madres de familia, mujeres en los sindicatos, mujeres en la educación y en la salud y mujeres en todos los sectores, para lograr el propósito de que las mujeres contribuyan de manera muy significativa en la economía y alcanzar la igualdad económica.