Tocando fibras sensibles en Quechultenango

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Sucedió en Guerrero; algunos medios de comunicación, sobre todo aquellos tiendentes a desplazar su información hacia los espacios de la naciente “narco/política” hace algunas horas publicaron lo siguiente. -retienen en Quechultenango cinco horas a 30 militares y los hacen caminar por las calles-. En la parte baja de esa nota agregan. -En la explanada del Palacio Municipal los exhiben ante cientos de manifestantes y los acusan de atropellos a los vecinos; los liberan a las 11 de la noche-.

Los mismos medios, haciendo veces de voceros del “proto estado” agregan otros textos en sus notas -se acordó que las autoridades del Gobierno solo podrán hacer recorridos con la Policía Municipal y que la vigilancia estará a cargo de los pobladores-. En Resumen, vía “sus medios” el CO quiso dibujar la operación como “fallida”, nada más falso.

Leído eso, los activos del Think Tank encontramos la mar de interesante esa feria de datos, todos mentira ya que, pasado el toro, alcanzamos a calificar como UN ÉXITO el resultado de esa operación.

Decidimos, por el espíritu de los datos, poner sobre la mesa y exegisar cada uno de los momentos que produjeron esa información.

Lo cierto es que, el 16 de febrero del año en curso, efectivos militares apoyando a la Fiscalía Estatal operaron en el poblado conocido como Tlanuicuilulco (Mpio de Quechultenango) ahí, la autoridad Ministerial aseguró vehículos y gran cantidad de autopartes, todo lo encontrado estaba dentro de cuartos y tapancos sitos en población; al día siguiente la operación continuó, fuerzas del orden del mismo perfil, (efectivos fusileros de infantería de la 35 Zona Militar (Chilpancingo) y autoridades ministeriales de la FGE) se desplegaron en Quechultenango donde incluso cumplimentaron algunas carpetas de investigación, y aseguraron a un médico del que después brincaron algunas “leyendas” la noche cayó.

Cumplida la misión los militares y los Agentes Ministeriales se organizaban para salir de ese espacio cuando un nutrido grupo de pobladores se acercaron para increparlos e incluso proferir insultos; acá habría de resaltar la capacidad de “administración de la violencia” por parte de los mandos militares así como la paciencia y tranquilidad de las fuerzas policiales. Aunque.

Al ir aumentando la tensión quien llevaba el mando de las fuerzas decidió no tantear las enturbiadas aguas, sabía que esa amenaza asimétrica no dejaba de ser eso, “amenaza” y decidió detener su salida buscando que los enardecidos pobladores no elevaran sus protestas e incluso fueran a arrojar objetos hacia ellos o los vehículos, sobre todo porque la misión se había cumplido.

Ahora, detengo el relato para trazar algunas reflexiones;

Los activos de este Tanque de Ideas tenemos claro que en ese punto geométrico de Guerrero desde hace décadas conviven gran cantidad de poderes fácticos calificados como tradicionales al punto de que han alcanzado el control de teatros políticos lo que deriva en prácticas de corrupción como forma de gobierno.

Desde la cabecera sur de la mesa Paul von Hindenburg hace saber que dará su opinión.

-Somos testigos de cómo la seguridad pública en México no logra cumplir mínimamente con su función- las testas presentes asintieron… En cambio -continua el Mariscal -la inseguridad escala de tal modo en  gravedad que los delitos hoy son de alto impacto social, y amplían sus espacios de afectación, de tal modo que los efectivos policiacos son absolutamente insuficientes y ese es el primer síntoma de gravedad de nuestro paciente.´

La construcción de base social que realiza el crimen organizado- continua Hindenburg -sea por cooptación o amenaza, podría ser el segundo síntoma, ese también ha hecho un efecto multiplicador, de tal magnitud que la actuación de autoridad facultada es no sólo limitada, también es impedida casi cotidianamente- las testas seguían asintiendo. –ahora Paul von Hindenburg retaca de tabaco su pipa bávara y mientras los hace dice.

-En el Estado de Guerrero encontramos también, eventos que reclaman acción inmediata, debido a las particulares condiciones de inestabilidad, histórica por cierto, que lo aquejan.

Todo lo anterior- agrega el Germano mientras chupa con fuerza para que la candela haga lo suyo -más la incidencia de actos que pueden ser calificados de terrorismo, como la siembra de minas que ya costaron una vida, heridos graves y vehículos blindados del Ejército en Michoacán, nos llevan al ámbito y competencia de la seguridad interior- el muro de humo y la bizarra nube que ese hace, pobla la atmosfera- Paul se pone de pie y con palabras en mayúsculas dice -¡Así de serio!

¡Así de grave!-; Paul reacomoda el tono y el color de su voz y mientras hace mutis va diciendo.

-¡Las directivas del ejecutivo al respecto, deben modificarse y evolucionar ya! ¡Ahora mismo! y eso tiene que hacerse antes de caer sin remedio en un Estado fallido-. Y agrega varias preguntas.

-¿Tomaremos el reto en serio?; -¿Dejaremos la pasividad perniciosa que nos trajo hasta aquí?- y él mismo se responde -¡Me gustaría!; ¡hasta participaría con gusto! Pero, lanza otras preguntas….¿Que opinan los que saben? ¿Estoy exagerando?-… Acá Paul von Hindenburg observa el rostro de cada uno de los presentes y, al finalizar ese paneo agrega -de no ser así, actuemos! Levantemos la voz! -y entonces Paul entra a su gran finalle -Todo! menos esperar a que nos impongan un modo de vida semi esclavizados. Es en serio, dice para terminar-. El plop, plop de su andar hacia la puerta más el clink, clink de los metales de su uniforme acompañaron a Paul hasta su salida.

Seguramente que en algún momento el sargento Fibrónio Limón hará uso de la palabra, cuando eso se dé habremos de volver a otra tenida.

Y a manera de cierre agrego. La operación desarrollada por el Ejército Mexicano sobre el terreno de Quechultenango además de tener un excelente resultado dejó ver a una Fiscalía Estatal perfectamente preparada para enfrentarse al enemigo (acá son más que adversarios) por ello, el Estado Mexicano da los medios y herramientas necesarias. Cosa de esperar reacciones.

Ultimo patrullaje.- en Quechultenango fueron asegurados “tres tristes tigres”; el haber hallado vivos a esos felinos es muestra del buen éxito de la operación desarrollada por la Fiscalía de Guerrero y tropas de la 9ª Región Militar. Los pobladores cuentan que los gatos rayados comían carne “no convencional” tristes pero bien comidos tigres.

Greguería.- venite ad me et ego dabo vobis omnia bona…

Oxímoron.- unos tigres bien perros.

Haikú.-  tanta distancia atonta

montaña mía.

Merced es verte.