El acuerdo que falta

0
265

Columna publicada originalmente el 2 de agosto de 2010.

La agresión de grupos del crimen organizado vinculado al narco contra periodistas la semana pasada puso en la mesa de debates el papel de la prensa en la cobertura informativa de la violencia criminal. Hasta ahora, los medios parecen ser bocinas de los actos delictivos.

Colombia pasó por una fase similar hacia finales de los noventa. Pero cuando comenzaron las agresiones contra los periodistas, entonces los medios decidieron poner un alto a la cobertura indiscriminada de las aventuras de las mafias. Y el 4 de noviembre de 1999 los 35 principales medios de comunicación suscribieron el Acuerdo por la discreción sobre la difusión de hechos violentos, cuyo texto0 debiera ser de lectura obligada para los periodistas mexicanos. El texto decía lo siguiente:

Conscientes de la responsabilidad social de nuestro oficio, los profesionales de los Medios de Comunicación de Colombia nos comprometemos con este Acuerdo por la Discreción, porque queremos contribuir al logro de la paz, al respeto de la vida y a la búsqueda del bien común.

  1. El cubrimiento informativo de actos violentos – ataques contra las poblaciones, masacres, secuestros y combates entre los bandos- será veraz, responsable y equilibrado. Para cumplir con este propósito, cada medio definirá normas de actuación profesional que fomenten el periodismo de calidad y beneficien a su público.
  2. No presentaremos rumores como si fueran hechos. La exactitud, que implica ponerlos en contexto, debe primar sobre la rapidez.
  3. Fijaremos criterios claros sobre las transmisiones en directo, con el fin de mejorar la calidad de esa información y evitar que el medio sea manipulado por los violentos.
  4. Por razones éticas y de responsabilidad social no presionaremos periodísticamente a los familiares de las víctimas de hechos violentos.
  5. Estableceremos criterios de difusión y publicación de imágenes y fotografías que puedan generar repulsión en el público, contagio con la violencia o indiferencia ante ésta.
  6. Respetaremos y fomentaremos el pluralismo ideológico, doctrinario y político. Utilizaremos expresiones que contribuyan a la convivencia entre los colombianos.

Preferimos perder una noticia antes que una vida

Hasta ahora, las mafias criminales se han beneficiado de la cobertura sin límites de sus acciones. Al sacarlos de las primeras planas, su fuerza tenderá a disminuir. Al mismo tiempo, se requiere la redefinición de la política de comunicación social del gobierno en el tema de la inseguridad y la violencia para lograr una verdadera alianza con los medios y con la sociedad.