O lo que es lo mismo, ambos partidos van alienados.
Jorge Romero es señalado frecuentemente como la cabeza visible del cartel inmobiliario en la capital. Eso demerita sobremanera su dirección al frente del PAN, pero es verdad que el sujeto no se ayuda ni tantito. Ni el PAN. Al PAN, preguntarle ¿no tenían a otro?
Es decir, que no es solo que se le señale por presuntos delitos y como encubridor de otros, sino que su desangelada figura no prende entre los no panistas y es de entenderse. No es solo la innegable carencia evidente de liderazgo y de ideas. En un spot enuncia los grandes logros de su partido. Dice que derrotaron al autoritarismo en alusión a la elección de 2000. Vivir del cuento por 25 años careciendo de cualquier otro acierto desde entonces, es patético. Eso le pasa al PAN y eso nos está diciendo Romero. De entonces a la fecha poco más que presumir. Y lo sabemos todos.
¿Lo duda? con 3 elecciones presidenciales perdidas desde 2012 más la de Fox manchada por el financiamiento que pintó a ilegal aquello de los “Amigos de Fox” y la elección de Calderón embarrada de fraude electoral, es un recuento de desaseos inagotables del PAN. sume el desgobierno panista cada vez peor allí donde preside y la cosa pinta fatal.
Estará Romero de broma cuando habla de democracia en su partido y cuando dice que Morena nos mintió. ¡Hombre! el PAN no es un monumento de decencia y de honestidad. Y por mucho. Encubridor de García Luna, Romero y el PAN quedan embarrados hasta las cejas y se verían más guapos calladitos. Pero van de engañaincautos y no falta quien caiga. Se reducen a ser patéticos.
Partido que no tiene empacho en poner en su página que condena que se encubra al violentador Cuauhtémoc Blanco, así lo tilda sin presentar pruebas de que lo sea, tan preocupados por los violadores allí donde gobiernan y frenan leyes proaborto, mientras con mucha desvergüenza Romero ha dicho que para el PAN el caso García Luna está cerrado. El PAN se torna así en un partido encubridor de narcos. Al orquestador de una guerra contra el narco que ha ensangrentado a México bajo las siglas panistas. Por fortuna, no es un caso cerrado para las leyes estadounidenses ni para la mexicana. La postura del PAN resulta timorata e intrascendente. Y siempre es irresponsable en lo tocante a García Luna y a Blanco. El PAN derrama lágrimas de cocodrilo.
Dice Romero en otro spot de radio que el PAN apoya a las familias mexicanas. No dice cómo. Frase más hueca…solo un extraviado votaría por esa “razón” al PAN. Si pretende ser carnada para electores, no nos extrañe. Recuerde que el año pasado Taboada para ganar votos, decía que le gustaban los tacos. Ideas profundas ya se ve, que salen de los estrategas panistas. Qué sequía tan brutal de gente pensante en ese partido. No merecen ni un solo voto.
Si no les están diciendo nada a los ciudadanos. Será que el PAN nada tiene ya qué ofrecer. Algo no acaban de entender los cada vez más frustrados y ardidos panistas: además de que no ofrecen ya nada a la Patria más que acritud y acomplejada actitud o las tonterías que a diario suelta el impresentable panista Anaya, quien es el menos indicado para tachar a nadie de corrupción o a nada y diciéndolo como panista. Que se muerda la lengua. Su partido es una lista interminable de corruptos impunes, empezando por su personita señalada más de una vez.
Su extraviada estrategia de infundir odio para ver si cachan votos, resultó una estrategia fallida, ha resultado un soberano fracaso. A los panistas ya se les fueron 7, 8 años de campaña negra contra Morena y son ellos los que siguen perdiendo elecciones estrepitosamente. Sostener campañas de odio no es ni serio ni democrático y mucho menos, el camino, pero los panistas van obcecados, son necios y persisten en su necedad, obnubilados. Ya le pasó a Xóchitl Gálvez. Nos contaba lo horrible que era Morena. Lo que nunca nos pudo decir el PAN en la campaña del 2024 es porque ella y el PAN eran mejores que Sheinbaum y Morena. Es que no lo son. Y a base de insultos como estrategia, siguen perdiendo simpatizantes.
Solo el desaseo que dejaron en Naucalpan y Tlalnepantla da para quedar permanentemente embarrados. Es para que más de un panista pisara la cárcel. Además de ladrones, mal hechos e incapaces para gobernar bien y ahí está su paso por ambos municipios.
Por cierto, Guanajuato con 36 años de gobiernos panistas, es el estado más violento del país. Eso es importante puntualizarlo y dejarlo muy claro, porque el PAN, responsable directo de esa violencia encarnizada, voltea para otro lado y en el mejor de los casos, balbucea con supina torpeza incoherencias culpando a Morena. No es admisible esa evasiva. Eso no impide que en su página, el PAN con mucha cara asegure sin pestañear que donde gobiernan, hay desarrollo. Desarrollo de violencia desbordada, ya se ve, y de desfalcadores como en Edomex bajo sus siglas. Es que de verdad tienen mucha cara.
Nota al margen. Y el PRI…bueno, en spots el PRI dice que no permitirá más violencia en el país. El (pésimo) chiste se cuenta solo viendo semejante declaración del propio PRI, el generador del narco y las excepciones al estado de Derecho. Otros que también tienen mucha cara. Dicen por ahí que el PRI cada vez muestra más botox que votos. Es posible.