La crisis del agua, problema del estado

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Expertos en administración pública consideran que la crisis del agua venidera en el municipio de Centro solo puede resolverla el gobierno del estado: se necesitarían por lo menos cuatro veces el presupuesto anual del ayuntamiento para renovar la infraestructura inservible. 

Para sustituir la red de agua potable y alcantarillado urge una inversión de unos 12 mil millones de pesos, y en 2020 la comuna ejerció un presupuesto de tres mil millones de pesos, de los cuales 500 millones fueron para reparar momentáneamente fugas en el suministro. 

El agua potable ha sido una papa caliente. El gobierno del estado siempre quiso evadir la responsabilidad. Cuando Enrique González Pedrero era titular del Ejecutivo, buscó transferirle el servicio al ayuntamiento, pero el entonces alcalde Amador Izundegui Rullán lo rechazó. 

Ya se sabía entonces que ningún presidente municipal en su sano juicio podía aceptar la carga. 

Bueno, el priísta Andrés Granier Melo le dijo que sí al mandatario Manuel Andrade Díaz, quien descansó de esa enorme losa y se la puso en la espalda al químico. 

Una comuna no posee recursos propios para enfrentar un problema de ese calado; obras púbicas que, además, no se ven, pues quedan enterradas. 

Un destacado político tabasqueño asegura al reportero que la única solución viable a la crisis que se avecina es que el servicio vuelva al gobierno estatal o, en su defecto, que el Congreso local autorice a la comuna una partida especial para sanear el rubro. 

Granier creyó poder con ese problema porque antes de ser gobernador había sido titular del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Tabasco (Sapaet)”, señala. 

Imagínate, dice, si ese problema no tiene solución ni para el gobierno estatal, qué de menos para el ayuntamiento de Centro.  

Y no hay de otra, sentencia: O el gobierno estatal le asigna más presupuesto a Centro o retoma el SAS y le procura recursos federales. 

En los últimos tiempos, el tema del agua se ha ido posponiendo hasta llegar al extremo de que le reventará al próximo gobierno municipal. 

La ruina del sistema de agua en el siguiente trienio podría provocar la derrota del actual régimen en 2024. 

De ese tamaño es la crisis.  

Nota: en la edición de ayer de esta columna se expuso que la oposición había echado abajo la propuesta del alcalde Evaristo Hernández Cruz de privatizar el servicio de agua potable. Un colega muy respetado corrige que fue el presidente Andrés Manuel López Obrador el que le dio “carpetazo” al asunto en su conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional. 

 

PARA SU INFORMACIÓN…

¿SE ACUERDA USTED de José Sáiz Pineda, secretario de Finanzas en la administración de Andrés Granier? Pues ha trascendido que está colaborando en el proyecto de quien fue su jefe y ahora es candidato del PRI a la presidencia municipal. Se sabe que su despacho ejecuta un proyecto para Centro. Quien sí está descartado para sumarse a la campaña es Amilcar Salas, el compadre de Granier que fue consultor en temas financieros del entonces mandatario.  

POR CIERTO, ESTE columnista está en condiciones de informar que Adrián Hernández Balboa no ha aceptado ser el coordinador de campaña de Granier, como se asegura en medios políticos. Hasta donde se sabe, el expresidente del PRI estatal fue invitado a colaborar, pero aún no ha dicho que sí. Su inquietud, se asegura, es que el grupo de los llamados químicamente puros tome las riendas del proselitismo y él solo esté de florero.