¿Por qué las elecciones en EU son complejas?

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Se ha vuelto un lugar común denunciar que el sistema electoral de EU es “poco democrático” al no contar con sufragio universal y directo y que hay que cambiarlo, sin entender las razones de su existencia y cómo se trata de un elemento básico en el genuino federalismo que el nuevo país se ingenió al nacer.

A diferencia de otras naciones como los que pertenecimos al imperio español, los orígenes de EU se remontan a colonias independientes con distintos propósitos, creadas por empresas y personas disímbolas que se dieron leyes y formas de operar y hasta religiones disímiles.

Los habitantes de las 13 colonias americanas eran súbditos del rey de Inglaterra, en una relación mucho más distante que para quienes vivían en las colonias españolas, pues el vínculo de un virrey que representaba al monarca, dictaba leyes y se aseguraba que se cumplieran y hasta imponía las costumbres.

Precisamente fue el intento de la corona inglesa por controlar más lo que sucedía en las colonias americanas y su empeño por cobrar mayores impuestos e imponer un monopolio mercantil férreo, como ocurría con las dependencias españolas, lo que llevó a su insurrección contra la Inglaterra.

Lo que siguió fue la epopeya militar bien conocida y el caos administrativo por el vínculo común que se dieron las colonias, los Artículos de Confederación, que creaban una alianza entre ellas, con una asamblea de representantes con acotadas tareas, como emitir deuda, pero no los medios para recaudar ingresos.

Al alcanzar la improbable victoria militar, EU empezó a operar como entidad autónoma en forma por completo disfuncional pues cada uno de los estados jalaba por su lado, atendiendo solo sus propios y limitados intereses.

Llegar a un acuerdo de libre comercio entre los estados en la convención de Annapolis de 1786, dado que se habían dedicado a adoptar alcabalas y otros obstáculos al comercio, fracasó pues la mitad de los estados no llegó, mientras que la deuda emitida por la confederación se cotizaba a 1% de su valor facial pues la esperanza de pago era remotísima.

La creciente frustración con el fiasco de la unión llevó a convocar a la convención constituyente de 1789, pues los principales pensadores del nuevo país habían caído en cuenta que de no organizarse mejor, su incipiente país iba al caos e invitaba a la guerra civil y a la intervención extranjera.

Esa convención tuvo que hacer todo tipo de tejemanejes para conseguir el apoyo para una nueva constitución que incluía un gobierno nacional hasta entonces inexistente, por lo que los estados insistieron en adoptar los mecanismos para preservar sus autonomía ante esa nueva autoridad.

La definición de los poderes que integrarían el nuevo gobierno, un Legislativo omnipotente, un Ejecutivo fuerte pero acotado y un poder judicial que impusiera la ley y vigilara que los otros poderes no excedieran sus funciones, se hizo con la soberanía de los estados como prioridad, razón de ser del Colegio Electoral.

La semana que entra seguiremos con este recuento.