La denuncia a López-Gatell: Despropósito y disparate

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Sí, es una tontería, por mucho que haya derecho a elevarla. No es el Derecho ni el derecho lo que está en duda, sino las razones y los móviles. Sería sensacional que los denunciantes muestren su afectación directa casada con los actos del subsecretario. Se antoja una quimera desde quienes como todos, hemos vivido la pandemia. O sea, que nadie se va a contar ni a contarnos un cuento. ¿De qué excepcionalidad echarán mano que no tengamos los demás, para clamar singularidad de caso? ¿será como esos predicadores charlatanes yanquis que dicen que Dios les habla? Han de pagar más impuestos para contar con semejante excepcionalidad y privilegio, como para que les suceda lo que no al resto del planeta en semejante pandemia. Digo.

Denunciar al subsecretario Hugo López-Gatell bajo peregrinos argumentos tales como culparlo por omisión o por acción de muertes de personas (de todas sí sería tramposo hacerlo), pasa por muy alto muchos aspectos que condicionan su actuar frente a una pandemia cuyos detalles hemos sabido todos y en ella andamos todos. Considérese una pandemia donde inevitablemente, tantas veces se iba a tientas por no saberse más a nivel mundial. Difícilmente, alguien puede contarnos una versión diferente que justifique su proceder para denunciar al sujeto y los distinga de todo un planeta. ¿Qué les pasó a los denunciantes en primera persona que no al resto del planeta, para ser tan excepcionales? Y que no hablen por todos. O alguien va de engañaincautos, entonces. Y encima, deberán demostrar que por la actuación del subsecretario, ellos registren víctimas directas, como ha trascendido de su denuncia. La otra es solo apelar a un oportunismo y omitiendo a tantos posibles “responsables” más, hasta donde se sabe de tales denuncias, colocándose tales en la politiquería, aunque la niegue el señor Coello Trejo. Ha trascendido que los denunciantes trabajan en su despacho. Qué interesante. Conejillos de Indias. Por cierto, a ver si el señor Trejo la endereza contra el PRI, partido con el que trabajó mientras desgobernó, que se ha gastado el dinero en sí mismo y no en pro de los infectados, por ejemplo. No sea que sea muy selectivo el ilustre abogado.

Él habla de buscar Justicia. Bueno. Pues se le oye muy enrevesado. ¿Qué se suman 2 mil personas a la denuncia? Pues qué bien. A ver si entre 2 mil consiguen lo que los denunciantes iniciales, no: definir el nexo entre causa-efecto, porque no está nada claro. ¿Homicidio culposo, dicen? Anda ya. Menudo disparate. Así pues ¡claro que esas denuncias son politiquería! Una pandemia planetaria no vista antes, era imprevisible y carecía de manual de atención. ¿Pretenden encorsetarla en una denuncia? Vaya por Dios…hay que ser muy desmemoriado para olvidarse de aspectos importantes en torno a ella y sus inicios. ¿Denunciar a López-Gatell? ¿es que los denunciantes hicieron en primera persona algo atribuido al sujeto, que mató a sus cercanos, como se sabe que es lo que motiva su denuncia? ¿Y lo podrán probar tal nexo que les causó ese perjuicio directo? Vamos como Santo Tomás…

Por lo pronto, recordemos: el gobierno mexicano actuó en función de lo sabido del virus. Y todos sabemos el ritmo con el que fluía la información. Actuó en 2020 como se consideró entonces adecuado (rastreo de infectados, sana distancia, quedarse en casa, evitar multitudes) y suspendió clases porque acertadamente, entrañaban grandes contingentes en contacto evitando así, multitudes. En efecto, López-Gatell secundó el debate del uso acertado o no del cubrebocas, que la OMS tardó mucho en definir y solo entonces, lo sugirió al rendirse aquella a su uso. Lo vimos, siendo datos que cambiaban de un tiempo a otro, con base en la inevitable prueba-error, incertidumbre que era el día a día y de lo cual, le guste o no a quien sea, no era culpable López-Gatell. ¿Tantos muertos? Muchos partieron en la etapa de no existir vacuna. ¿Y cuántos no se cuidaron? Y las cifras de decesos las reportaban los estados a la Secretaría de Salud, así que todos son responsables si es que fueran menos los datos reportados.

¿Qué no tomó medidas? Bueno, aún no sabemos cuáles se supone que eran idóneas y que no sepamos. No se le oye mentarlas a ningún opositor a López-Gatell. Es que los denunciantes ¿no incluirán a los antivacunas? ¿no van a denunciar también a toda la gente que en un valemadrismo total y comprobado, obvió, y obvia, las recomendaciones del gobierno de México? ¿Esas que clamaban quédate en casa, sana distancia, gel y ser responsables? Pues qué cortedad de proceder de los denunciantes. ¿No denunciarán a políticos que solo querían vacunas suministradas desde el sector privado, pagadas al mejor postor obviando al necesario esfuerzo gubernamental de proveer vacunas a los más, ante la dimensión del enemigo? Pues entonces se están olvidando de mucha gente en su denuncia. ¿Es que su insigne abogado no les ha dicho que el tema sanitario es corresponsabilidad de los 3 niveles de gobierno? Eso abarca sus acciones y omisiones, también existentes. Pues que lástima que no se los dijera. Los López-Gatell estatales y municipales son corresponsables. Sobre todo de entidades rezongonas del modelo antiCOVID federal y que no articularon uno mejor a nivel estatal. Los priistas, sobre todo.

Acaso deberían de denunciar al Estado mexicano por concentrar el proceso de vacunación que ronda los 85 millones de vacunados, labor pagada con el erario, casi todos ya con esquema completo y en varias dosis, siendo el noveno país por número de beneficiados. Sin desestimar que ni producimos esas vacunas y que se vacunó según las hubo y autorizaba la OMS a determinados contingentes poblacionales. Y sí, fue un ejercicio mundial tremendo de bioética, decidir la prelación de vacunados. Si no lo denunciaran todo esto nos van a decepcionar mucho. Así que a los denunciantes como a los entrañables Yeyo el Camello y Tita la Perlita, cabe preguntarles ¿qué nos irán a contar? (en tono cancioncita y con sarcasmo). Sobre todo de aquello que no sepamos o no nos sucedió a los que también vivimos la pandemia, que somos todos.

La verdad es que suena muy irresponsable la denuncia, nada empática con todos que también hemos vivido la pandemia; porque es hacer de lado todo lo vivido por todos. Es presumir que las medidas de 2020 impactan al muerto de ayer en la tarde. Y no es así. Ni que el virus incubara dos años. Sería engrandecer la postura de quienes por razones políticas, siempre argumentaron no habérseles informado desde el gobierno acerca de la gravedad del caso. No es admisible, porque no vivían en la Luna para no saberlo. Suena estrambótico siquiera sugerirlo o insinuarlo. No nos extraña que alguien como Guillermo Ortega, más obnubilado que certero  –sistemáticamente descalificando al gobierno López Obrador– le dio juego y voz a Coello Trejo para explayarse en imprecisiones. Ortega, que le da voz a la dentista metida a epidemióloga, cosa irresponsable al no ser experta.

Así, sería muy extraño culpar de la pandemia y las medidas tomadas al paso de lo poco que se sabía y se ha sabido y de poco a poco sobre el virus, y hacerlo solo a López-Gatell, y a quien sea, tanto porque las decisiones gubernamentales han sido colegiadas, como por que en consecuencia, hay muchos involucrados en ellas, de los tres niveles de gobierno. No, no es una sola persona. Y faltaría demostrar nexos directos y comprobables entre medidas asumidas o no y los resultados si se les considera inadecuados. Fueron colegiadas, como tantas otras y muchas con la mirada puesta en la OMS. ¿No la denunciarán? Dicho así, una denuncia suena muy parcial, opositora al sujeto, politizada aunque lo niegue Coello Trejo; es a todas luces, frívola y sí, aunque entraña la muerte de personas que moviera a presentarla, la vuelve deshonesta, porque todos tenemos muertos, todos vivimos contagios, la pandemia misma, y no nos vamos a contar qué ha sido; y denunciar es de desmemoriados jugándole al vivo pretendiendo excepcionalidad de vivencias, que no tienen. Jugándole a decir que en otras partes se tomaron mejores medidas cuando la ONU ha declarado que ningún país lo hizo bien. Ninguno.

Ergo, nadie ni su dolor está por encima del resto, aunque tenga el derecho a presentar una denuncia ante una pandemia. Enderezarla contra alguien solo demuestra de su autor a su protagonismo, su oportunismo y carencia de empatía con el resto, su tramposa mirada hacia un fenómeno imprevisible y que todo el planeta sufre de múltiples formas, porque ningún país puede decir que la enfrentó  bien y demostraría su muy mala inquina como muestra de egoísmo rampante. Nadie nos va a contar qué ha sido padecerla, enfermar, ver morir a los cercanos. Repítase: el dolor de nadie está por encima del resto en una pandemia imparable al cien y que ha sido una gran desgracia para todos y de múltiples maneras. La Humanidad toda, merece mejores personas y no de esa calaña de denunciantes. Esa denuncia es reprobable y dígase fuerte y muy claro. Y para quien se rasga las vestiduras porque López Obrador defiende al subse, recordar que el Estado tiene la potestad de defender jurídicamente a sus servidores públicos.

@marcosmarindice