Sacudida mundial

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Los acontecimientos más lamentables están superando la aparente tranquilidad del presidente con su “vamos requetebién”. Después de los hechos violentos en San Cristóbal de las Casas declaró que no cambiaria su política de “abrazos no balazos” porque la violencia desbordada sólo está en 10 Estados del país.

Sin embargo el crimen de dos jesuitas se convirtió en un escándalo mundial por lo sensible del tema. Se trata de una Congregación de la elite católica más activa en el mundo.

La orden de la Compañía de Jesús fue fundada en 1540 por Ignacio de Loyola y genera incomodidad en algunos gobernantes por su alta educación y aportación a beneficios sociales que en mucho superan los absurdos discursos populistas de los políticos.

Joaquín Mora y Javier Campos fueron sacrificados por auxiliar a un ciudadano que solicitaba auxilio al ser perseguido por sicarios.

Los sacerdotes intervinieron solicitando clemencia y el resultado es que como despojos fueron arrojados a un baldío a 80 kilómetros del lugar del crimen. “Ahí están sus masacres, je je”, ha desafiado a la nación López Obrador y ahora ante esta tragedia sus incondicionales en redes sociales cobardemente guardan silencio al igual que la CNDH, en tanto el presidente prefiero arremeter contra Felipe Calderón en una enfermiza intención de quebrar a la alianza opositora rumbo al 24.

Como en San Cristóbal de las Casas se sabe desde hace cuatro años de la influencia y control (zona dominadas  por el crimen reconoció AMLO) de matones. Superan en número y armamento a las policías locales.

Ahora en Chihuahua se lanza una recompensa para dar con José Noel Portillo Gil, alias el “chueco”, que a decir de los pobladores tiene en su biografía varios crímenes bajo conocimiento de las autoridades que groseramente ven desde sus oficinas el paso de cadáveres. AMLO sólo entiende parte del problema cuando la comunidad internacional lo exhibe.

Las demandas en el país le sirven para atacar y denostar a los “conservadores”. Pero el Papa es distinto, es un líder universal, es respetado y además es el primer jesuita sentado en el trono de San Pedro. Ahí si AMLO no le reparte calificativos ni ofensas.

A México el gobierno lo ha convertido en un punto de referencia por los feminicidios, los asesinatos de periodistas, la corrupción, los homicidios y constantes secuestros tanto de personas como de instituciones y vías de comunicación.

Los llamados internacionales para no visitar a México son cotidianos en todos los continentes y los reportes del ejercicio del crimen organizado y narcotráfico elaborados en Estados Unidos significan un espejo de nuestra triste situación. AMLO pide pruebas de su incapacidad, ojalá que Joaquín Mora y Javier Campos le demuestren su intolerancia y necedad además de su equivocada política.

“Me dejo de llamar Andrés Manuel” ha sido su desafío cuando bravuconamente habla de sus “otros datos” sin siquiera ofrecer comprobaciones e información.

El dinero, nuestro dinero, para obtener beneficios entre estos la seguridad, los inyecta  al béisbol y a obras faraónicas como el aeropuerto Felipe Ángeles que aún demostrándole su fracaso se niega a corregir rumbo. Y la próxima semana inaugurará otro proyecto inútil e inconcluso: Dos Bocas.

Para rubricase bien dice el periodista Gerardo Flores “hay más muertos que niños en el catecismo”.
Conductor del programa VaEnSerio mexiquensetv canal 34.2 izzi 135 y mexiquense radio

@cramospadilla