2024: Tabasco para lopezobradoristas radicales 

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Aunque desde 2012 el gobierno de Tabasco lo ha regido alguien palomeado por Andrés Manuel López Obrador, para el año próximo el núcleo duro de su movimiento pretende alzarse con la Quinta Grijalva jubilando a los priístas que están al frente de la administración.

Hace 11 años que ganó la gubernatura el priísta Arturo Núñez Jiménez, con la playera del PRD lopezobradorista, los cargos de primer nivel fueron para correligionarios de Núñez.

Solo tres posiciones fueron para el entorno del ahora Presidente (y así lo han revelado los involucrados): Raúl Ojeda Zubieta, secretario de Gobierno; Audomaro Zapata Martínez, titular de Seguridad Pública, y Ezequiel Toledo, de Salud.

Los perredistas que acompañaron a López Obrador desde finales de los ochenta, como Darvin González Ballina y Auldárico Hernández Gerónimo, fueron mandados a un escritorio ni siquiera de segundo nivel.

El grueso de la administración fue para priístas de la corriente de Núñez en el tricolor y para recomendados y parientes de Martha Lilia Lòpez Aguilera, su esposa.

Hoy los tres poderes del estado están en manos de priístas que han hecho equipo con Adán Augusto López Hernández, por quien llegaron a Morena en 2018, para acuerparlo en la elección para gobernador.

Para 2024, cuando el de Macuspana ya no tendrá ni la fuerza ni la presencia para hacer ganar al rumiante que quiera poner en la boleta, como en los dos comicios anteriores, el lopezobradorismo más recalcitrante va por la revancha, ahora en condiciones diferentes:

En el estado mayor del movimiento vinotinto están funcionarios que se sienten desplazados y han decidido quitarle Tabasco a Adán Augusto y a los suyos, a quienes llaman con desdén “neomorenistas”.

Octavio Romero Oropeza, el poderoso agrónomo que está al frente de Pemex, es el alto funcionario identificado como jefe de la corriente de los llamados  Fundadores o Duros, que apuntalan por la Quinta Grijalva a Javier May Rodríguez, director de Fonatur y responsable del Tren Maya.

A diferencia de los inicios del lopezobradorismo, cuando se tenía que botear para pagar la comida de las manchas y plantones, hoy día el dinero no es problema en el entorno del movimiento.

Ahora hay, por ejemplo, para contratar encuestas interesadas para torcer la percepción social.

Y es que es en los supuestos “levantamientos” demoscópicos donde puede verse que los radicales antiprístas quieren borrar cualquier vestigio del neomorenismo. Vea: en la más reciente encuesta patrocinada se deja fuera a los aspirantes a la candidatura identificados con el secretario de Gobernación.

No son medidos el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Jaime Lastra Bastar; la alcaldesa de Centro, Yolanda Osuna Huerta, y Rosalinda López Hernández, directora de Auditorías del SAT.

En una estrategia que viene siendo constante desde mediados del año pasado, se encuestan a cercanos a May y a Romero; ellos mismos desde 2022 aparecen en primer y segundo lugar, y como relleno ponen al senador Ovidio Peralta, suplente de May y su operador financiero.

También han usado para llenar el espacio a la senadora Mónica Fernández Balboa y a la diputada federal Lorena Méndez Denis.

En el último sondeo contratado con una encuestadora establecida aparece May con más de 20 puntos de ventaja y después de él figura el titular de Pemex.

En “tercer lugar” ubican a Raúl Ojeda, que si bien no forma parte de la hermandad de Javier y Octavio, tampoco puede ser considerado neomorenista.

El “cuarto lugar” es Fernando Mayans Canabal, director del ISSET, quien no ha dicho que quiere ser candidato a la gubernatura y más bien es encartado para la presidencia municipal de Villahermosa.

Una primera lectura de dejar fuera a los cuadros cercanos a Adán Augusto y que se incluya a Ojeda es que este no está vetado por el poderoso grupo de los Fundadores o Duros, como sí sería el caso de JaimeOsuna y Rosalinda.

 

Para su información…

La multitudinaria concentración del domingo en el Zócalo de la Ciudad de México también enfrentó a tabasqueños en las redes sociales y en los centros de reunión. Confrontados por el tema, adancistas y antiprístas pelean en chats.