Qué golpes ha asestado la oposición a Morena vía promocionales

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Es natural que la oposición capitalice los errores del partido en el poder para impactar en el ánimo del electorado; o sea, para restarle preferencia electoral.

Es como decirle a la ciudadanía: “Hey, fíjense por quién votaron, no la rieguen otras vez”. Claro, cada partido político lo dice en su propio estilo.

En la historia electiva mexicana así lo han hecho todos los partidos, incluido Morena en 2015 y 2018, pero sobre todo en la última elección, la cual fue su segunda participación desde su creación en 2014.

Es un partido nuevo fundado por Andrés Manuel López Obrador ex profeso para ganar la Presidencia de México, apostándole además a la mayoría parlamentaria con la cual también se quedó con la ayuda de sus aliados en la Cámara de Diputados; en el Senado la ha conseguido apretadamente con los buenos oficios de Ricardo Monreal.

Y bueno, en sus competencias electorales, con énfasis en la de 2018, Morena se le fue a la yugular al entonces partido en el poder: El Revolucionario Institucional (PRI), capitalizando sobre todo la corrupción imperante en el sexenio presidencial de Enrique Peña Nieto.

Y el PRI no tenía ni cómo defenderse, ni siquiera tenían un candidato inmaculado o por lo menos competitivo; José Antonio Meade quizá solo llenó la expectativa para perder sin meter las manos como cuando se pacta la derrota a cambio de impunidad del clan al cual había servido sin comprometerse partidariamente, por eso fue externo.

Corrupción que Morena sigue capitalizando aunque ya sin tantísimo éxito, porque a dos años y fracción de distancia padece el natural desgaste de partido en el poder, además de ciertos errores del presidente AMLO como su postura inicial frente a la pandemia Covid-19, la falta de respaldo al sector productivo, los ataques al periodismo que no le aplaude.

A eso súmenle afectos como Pío y las “aportaciones” en efectivo, la construcción del estadio de beisbol en Palenque, Chiapas, que dirige el mismo hermano (el presidente aclaró que se trata de una remodelación y forma parte de un programa nacional de remozamiento de unidades deportivas).

Añadan los escándalos en Pemex por el otorgamientos de contratos a empresas de familiares de AMLO, quizá sin saberlo él; al final fueron cancelados, pero el alboroto ya había dañado la imagen presidencial.

Agreguen el desastre interno de Morena, el cual se reflejó en todo su esplendor en la elección para la dirigencia nacional del partido. Por mandato jurisdiccional, el INE tuvo que entrar al quite para poner orden, pero ni así prevaleció la cordura morenista, pues Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo exhibieron las linduras internas.

Las circunstancias generadas por la pandemia han desmejorado los bonos de la Cuarta “T” encabezada por el presidente López Obrador: Desempleo, cierre de empresas, alza en contagios y fallecimientos, hambre, etc. Y los programas sociales nunca serán suficientes para paliar tanto problema.

Mientras el mandatario prioriza sus temas desde las mañaneras.

La ciudadanía ve, siente y resiente. Aunque es incierto el impacto en el rédito electoral a Morena, y aunque así fuera las elecciones tampoco se ganan solamente con el enojo del electorado; los triunfos suelen ser multifactoriales, y un factor son los pactos con actores políticos.

Por ejemplo, el mandatario puede echar mano de los nuevos partidos políticos para conformar su mayoría parlamentaria con los legisladores que emanen de éstos.

Todo lo anterior el PRI lo ha resumido en dos promocionales: “Morena es una desgracia para México” “Morena no da una”; en los videos el opositor muestra al partido gobernante como el destructor de estancias infantiles, de apoyos a la ciencia y tecnología y al campo; en el segundo dice que Morena no ha podido con la inseguridad, etc.

Morena ha intentado bajarlos. Pero la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) no concedió la medida cautelar; lo mismo respecto del spot del PAN “Cambiemos hacia el futuro”, denunciando que éste no es un mensaje dirigido al panismo, sino un acto anticipado de campaña que tiene por objeto desalentar la simpatía del electorado por Morena que además, lo calumnia.

Y la Comisión consideró improcedente dictar medidas cautelares, porque bajo la apariencia del buen derecho, se considera que el promocional es de naturaleza política y de contenido genérico, por lo que no existe base para ordenar la suspensión y, desde una perspectiva preliminar, se encuentra amparado por la libertad de expresión.

Casi idéntica resolución respecto de los promocionales del PRI.

Duros golpes a la dignidad de Morena.

QUITAR GOLPES 

No obstante del trabajo de la oposición para debilitar la imagen de Morena, éste se puede quitar los golpes de manera muy fácil con las malas candidaturas que llegue a postular la coalición “Va por México” integrada por el PRI, el PAN y el PRD, o por éstos en lo individual en los distritos reservados.

En los registros internos se ha visto flaca y malita la caballada de la oposición, con sus honrosas excepciones.

Correo: rosyrama@hotmail.com